4. Primer día.

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*Primer día*

*Lunes*

*Escuela*

7:40

Cuando sonó la alarma deseé que eso nunca hubiera pasado. ¿Porque? Porque me encantaba esta habitación, la cama, el baño, todo.

El baño tenia un espejo gigante de pies a cabeza. Perfecto.

La cama, colchón y sábanas de primeras, las mas caras que habían.

La habitación, el doble de la de mi vieja casa.

En resumen, amo mi nueva habitación. Pero James Collins siempre la tenía que arruinar.

Bueno, era una obligación levantarme porque era lunes. Lunes, lunes, ¡Lunes!

Me bañe rápido, primera vez en toda mi vida.

Me lavé los dientes rápidamente, me vestí y lista.

En todo ese trayecto demore 10 minutos. Si asi durara todo los dias, tengan por echo que me levantaria a esta hora.

7:5o am.

¡7:50 am!

Salí apresurada de mi habitación y ví que James también salía de la suya, a la vez.

Lo ignoré, pero el me habló.

-Buenos días, brusca.- Dijo burlándose.

-¿Perdón? Mira, Collins, ya sabes que pasa cuando se menten conmigo. Lo que te hice ayer fue algo inofensivo pero no creo que quieras conocer lo brusca que soy.- Dije seria, apuntandolo con el dedo.

-Okay, pero bajame ese dedito.- Dijo James algo incómodo.

No me había percatado que mi dedo estaba tocando su pecho. En cuanto me di cuenta me sonrojé y bajé las escaleras pero James Collins otra vez me estaba pisando los talones.

-Ow, ¿Te sonrojaste?.- Dijo James tratando de burlarse.

-Mira, fue una casualidad, como esto.- Ese momento le patie lo mas fuerte que pude para que luego de un grito de niña.

Justo, llegaron los padre de James con los míos. Nos miraron con una mirada de "¿Que paso?"

*Silencio*

Pero al final el señor Collins habló dejando al silencio de lado.

-James, tu estudias en la misma escuela de Sky, ¿verdad?.- James asintió.

-Pues entonces, ¿no te importa llevar a Sky a la escuela?.- Concluyó el señor Collins.

James tuvo que aceptar porque cuando su padre habla es como una orden.

-P-pero yo puedo ir caminando, si queda cerca.- Dije.

El señor Collins dijo que no, que James me tenía que llevar, aunque sea a la fuerza.

Al final tuve que aceptar, por el señor Collins.

Bueno, cogí mi desayuno y me dirigí a la cochera donde James estaba sacando su coche.

Creo que llego el momento de subir al coche de James.

Nota de la autora:3

El coche de James es super kul B|

James Collins en multimedia XDD'

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