"La flor que florece en la adversidad es la más rara y hermosa de todas".
• • • •
- El momento en el que encuentres el coraje para dar tu vida por alguien, será el momento en el que finalmente comprendas el amor...
La joven Lia se encuentra recorriendo los pasillos de su hogar, se siente indecisa sobre si debe tocar una puerta en específico o no. Ya que es muy tarde y todos sus amigos se encuentran dormidos.
— ¿ Debería intentarlo ? - alza la mano dispuesta a tocar la puerta de la habitación de su amigo.
Quizás mañana ya debe estar dormido - dice apartando la mano dispuesta a irse.
Pero realmente no quiero volver a mi habitación - suspira dándose la vuelta.
Pero... ¿ Y si ya está dormido ? no quiero molestarlo mejor lo intento mañana - piensa empezando a caminar de regreso hacia su habitación.
En ese instante la puerta se abre dejando a ambos chicos sorprendidos por encontrarse el uno con el otro.
— ¿ Lia que haces despierta tan tarde ? - pregunta el joven mago algo adormecido.
— Lo siento no era mi intención despertarte me retiraré ahora mismo - habla de prisa.
— No espera aún no estaba dormido así que no te preocupes- habla intentando hacer que la chica no se sienta mal.
— ¿ Necesitas ayuda con algo ? - pregunta confundido.
— Bueno yo...- suspira - Quería saber si puedo quedarme a dormir contigo, solo será por esta noche - dice sintiéndose muy avergonzada por las palabras que acaban de salir de su boca.
— ¿ Eh ? - exclama el chico sintiéndo como el calor sube por sus mejillas poco a poco.
— Prometo que no sentirás mi presencia - dice algo sonrojada - Por favor permiteme que pueda dormir contigo esta noche - cierra los ojos mientras se inclina haciendo una reverencia.
— E-esta bien no te preocupes puedes quedarte por esta noche o las que necesites - dice apartandose para que la chica pueda entrar.
— Gracias Merlin te lo agradezco mucho - entra cerrando la puerta después de ella.
— Bueno puedes dormir en mi cama yo dormiré en el sofá - empieza a caminar en dirección de dicho mueble.
— Desde luego que no dormirás ahí - dice sentándose en la cama de su amigo.
— ¿ E-entonces en dónde ? - pregunta con cierto nerviosismo teniendo una vaga idea de que curso estaba tomando la conversación.
— Obviamente también en la cama - palmea el otro lado de la cama invitándolo a recostarse a su lado.
— ¿ Quieres que me acueste ... a tu lado ?- pregunta incrédulo.
Estoy empezando a sentirme muy avergonzado y no tengo idea del porque.
Ella solo asiente esperándome sentada en la cama.
Me sonroje demasiado y desvíe discretamente la mirada esperando que no notará lo nervioso que me ponía.
Me acerque a paso lento al otro lado de la cama y me senté aún avergonzado.
La mire por el rabillo del ojo, se recostó y yo me límite a hacer lo mismo, estábamos frente a frente, sus ojos azules brillan con intensidad son como dos hermosos diamantes.
— Sabes cuándo era pequeña solia soñar a menudo con el protagonista de mi libro favorito, aunque no recuerdo quien me regaló el libro.
— Se escucha genial ¿ qué tipo de personaje era ? - pregunta con mucho interés.
— Si no me equivoco era sobre un chico que tenía los mismos poderes que yo por eso era mi favorito - responde la joven.
— Me gustaba imaginar que el y yo éramos amigos y vivíamos increíbles aventuras juntos, era reconfortante pensar que existía otra persona igual a mi - agrega.
— Eso suena fantástico - exclama el pelinegro.
Ella solo sonríe.
— Me gusta verte sonreír te ves más bonita cuando sonries - dice el joven príncipe tomando por sorpresa a la albina.
— ¿ D-de verdad lo crees ? - pregunta muy avergonzada.
— Siempre lo he creído - afirma notoriamente sonrojado.
– ¿ Estás seguro... No te parezco muy poco femenina o menos atractiva que las demás chicas ? - dice bajando la mirada.
— No comprendo porque me preguntas eso pero te puedo asegurar que eres una chica asombrosa, increíble y valiente al igual que muy hermosa y eso no cambiará por el hecho de si te gusta o no vestirte o actuar como las demás chicas tú eres perfecta tal y como eres - afirma con una sonrisa.
— Merlin... Yo no sé que decir - dice aún sorprendida no creía que el pensará todas esas cosas de ella poco a poco las dudas que rondaban su mente se esfumaban una por una.
— No tienes que decir nada solo dije lo que siempre he pensado sobre ti - se endereza para alcanzar una sabana.
— Aun así gracias- dice con una sonrisa tímida.
Le devuelvo la sonrisa sintiéndo como mi corazón empieza a latir sin control. La tape y volvi a acostarme a su lado.
— Merlin... Por favor quédate conmigo - suelta un pequeño susurro.
La miro fijamente percatandome de que ya he vuelto a mi forma original lo cuál solo significa una cosa Lia se ha quedado dormida.
— Nisiquiera estoy seguro de lo que realmente siento por ti - digo en voz baja.
Entrelazó su mano con la mía y me acerco hacia ella dejando una mínima distancia entre su rostro y el mío.
Nisiquiera estoy seguro de lo que siento por ti pero se que me quedaría a tu lado todo el tiempo que desees.
Se acerca poco a poco al rostro de la chica sintiendo como sus narices chocan su cuerpo actúa por instinto y cuando está a punto de besarla se detiene por unos segundos para acariciar su rostro y darle un pequeño beso en la frente para después cerrar los ojos y quedar profundamente dormido.
• • • • • • • • • • • • • • • • • • •
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Hola mis queridas lectoras lamento desaparecer por mucho tiempo es solo que ya iniciaron las clases en mi país y no podré actualizar muy seguido.
Pero no sé preocupen que no pienso dejar la historia no importa lo que pase seguiré actualizando.