Fantasmas del pasado
El brillo del sol se filtró por mi ventana, obligándome a abrir los ojos. Estiré mis manos como si fuera un felino mientras me sentaba en la cama; en ese instante, empecé a recordar el sueño que había tenido hace apenas unos segundos.
Me encontraba en un campo de girasoles, observando un atardecer dorado. De pronto, sentí una presencia detrás de mí. Al girarme, me encontré con Merlín. Él me estaba sonriendo y yo le devolví el gesto de inmediato. Extendió su mano hacia la mía y yo la tomé gustosamente. Empezamos a caminar tomados de las manos a través del campo de flores; no podía evitar sonreír al estar a su lado. Me sentía protegida y sentía cómo mi corazón latía desenfrenadamente contra mis costillas.
—¿Qué rayos fue eso? —pensé, frunciendo el ceño—. Sin duda fue un sueño muy raro, pero no me quejo... es la primera vez que sueño con algo decente.
Casi siempre tengo pesadillas. La mayor parte eran sobre mi padre, culpándome desde que era una niña por la muerte de mi madre. Él siempre decía que yo era una bastarda, que era mi culpa que mamá muriera, que si yo no hubiera nacido ella aún estaría viva. Durante gran parte de mi niñez creí sus palabras y llegué a odiarme a mí misma. Fue al entrar a la adolescencia cuando comprendí que yo no tenía la culpa de nada en absoluto, pero el daño estaba hecho. A veces me despertaba sobresaltada por esos recuerdos que se negaban a morir.
De pronto, el sonido de alguien tocando mi puerta me sacó de mis pensamientos.
—¿Lia, puedo pasar? —preguntó Jack desde el otro lado.
—Claro, pasa, Jack.
Al abrir la puerta, él se quedó petrificado. Corrió a mi lado al instante.
—¿Estás bien? ¿Te duele algo? —preguntó, inspeccionándome con la mirada llena de pánico.
—Estoy bien, no me duele nada. ¿Por qué preguntas eso? —Lo miré sin entender su agitación.
—Bueno... estás llorando —dijo con una mirada preocupada.
Llevé mi mano hacia mi mejilla y, efectivamente, estaba empapada. No me había percatado de que las lágrimas seguían fluyendo.
—No te preocupes, Jack, no es nada —dije, intentando limpiarme rápido con ambas manos.
—¿Segura? Nunca he visto llorar a nadie por nada —insistió, sentándose a mi lado en la cama—. Sabes que puedes decirme lo que sea.
Sentí un nudo en la garganta y decidí no ocultarlo más. Recosté mi cabeza en su hombro, buscando el calor de mi amigo.
—Lo que sucede es que he tenido pesadillas constantemente. La mayoría son de cosas que pasaron hace mucho tiempo.
—Pero descuida, ya estoy bien —dije, haciendo el amago de ponerme de pie para dirigirme a la puerta y terminar con el tema.
—Claro que no estás bien —me interrumpió el rubio, siguiéndome y colocándose frente a mí para evitar que me fuera.
Narrador Omnisciente
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Diferentes e Iguales / Merlin (Finalizada)
Romance"La flor que florece en la adversidad es la más rara y hermosa de todas". • • • • - El momento en el que encuentres el coraje para dar tu vida por alguien, será el momento en el que finalmente comprendas el amor...
