Entre rayos, escamas de hielo y un nuevo hogar
A lo lejos de la Avenida del Ganso Dorado, el silencio del bosque se veía interrumpido por estallidos rítmicos. Los estruendos, una mezcla de truenos secos y el crujir del hielo al romperse, marcaban el ritmo de un duelo singular: una joven de cabellos plateados y un castaño de sonrisa arrogante midiendo sus fuerzas para decidir quién prevalecería.
Narra Lia
Ese chico, Merlín, es veloz; de eso no hay duda. Se mueve como el rayo que invoca, y acercarme a él se ha convertido en una tarea casi imposible. Llevamos un buen rato intercambiando ataques y mi respiración empieza a volverse pesada. Si no cambio de estrategia pronto, terminaré perdiendo esta oportunidad.
Apenas logro esquivar una patada lateral que lanza con una agilidad sorprendente. El movimiento me hace perder el equilibrio, pero antes de tocar el suelo, apoyo la palma de mi mano en la tierra. El frío fluye de mis dedos al instante, creando una capa de hielo lisa que me permite deslizarme lejos de su alcance, ganando la distancia necesaria para pensar.
Me he fijado en su técnica. Lanza esos rayos gracias a los pequeños pergaminos que guarda en la bolsa de su cintura. Es su fuente de poder, su arsenal. Si logro arrebatársela, quedará indefenso y podré ganar.
"Necesito una distracción", pienso rápidamente.
En un movimiento fluido, golpeo el suelo con fuerza. El aire se congela en un segundo y, ante los ojos asombrados de Merlín, se alza un gigantesco muñeco de nieve y hielo, una criatura imponente a la que le ordeno atacar de inmediato.
Merlín se queda paralizado un segundo; su sorpresa es mi mejor arma. Mientras el gigante de hielo lo mantiene ocupado, me muevo por su flanco, casi invisible entre la neblina fría que he creado. Cuando está a punto de asestarle un golpe definitivo a mi creación, me lanzo hacia él. Mi puño impacta en su estómago con una fuerza que lo hace tambalearse, sacándole el aire de los pulmones.
Es mi momento.
Alargo la mano y logro arrebatarle la bolsa de pergaminos. Victoria, pienso por un segundo... hasta que noto algo extraño. La bolsa no se suelta del todo; está sujeta por un hilo de electricidad, una cuerda de puro rayo.
Antes de que pueda reaccionar, Merlín tira del extremo con una sonrisa astuta. El tirón me arrastra hacia él, dejándome desconcertada a escasos centímetros de su pecho. Por instinto, cierro los ojos, esperando un impacto o un hechizo final. Sin embargo, lo único que siento es el peso de su mano sobre mi hombro y una pequeña corriente eléctrica, casi como un cosquilleo, recorriendo mi cuerpo.
—Creo que he ganado —dice con una sonrisa que ya no parece tan burlona, sino casi amable.
—¿Qué? —abro los ojos, sintiendo que el mundo se me cae encima.
El nudo en mi garganta aparece de inmediato. No puede ser. Me confié. Vine desde tan lejos, escapé de mi vida anterior con la esperanza de ser algo más, y he fracasado en el último paso. La decepción arde más que cualquier rayo.
—Pero, sin embargo... eso fue asombroso —comenta él, observándome con genuina curiosidad—. Nunca había visto algo así. Eres de las pocas personas que ha logrado ponerme en aprietos, y debo admitir que tu golpe realmente me dolió.
Se soba el abdomen con una mueca graciosa antes de continuar.
—No creí que una chica pudiera darme pelea, y mucho menos que golpeara tan fuerte. ¿Qué dices? ¿Te unirás a nosotros? —Extiende su mano hacia mí, con una invitación sincera en la mirada.
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Diferentes e Iguales / Merlin (Finalizada)
Storie d'Amore"La flor que florece en la adversidad es la más rara y hermosa de todas". • • • • - El momento en el que encuentres el coraje para dar tu vida por alguien, será el momento en el que finalmente comprendas el amor...
