Lucha libre

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Me bajé de la isla. Visualice a mi amiga a lo lejos, por sus gestos me di cuenta que ni porque le gritara al lado me iba a ver.
Le di una mirada de "sígueme", él asintió.
Subimos las escaleras. Yo iba adelante, algo alejada, no quería que me vieran como una de sus rameras. Pasamos por un pasillo. Y llegamos a una habitación que en la puerta decía "No molestar". Saqué una llave de mi bolsillo y la abrí. Entramos y luego la cerré. Él me observó.

-No quiero a ningún idiota acá adentro. La única vez que me olvidé de cerrarla cuando entré vi a dos imbeciles teniendo sexo en mi cama.- dije encogiéndome de hombros

Él largo una carcajada.. simplemente hermoso...
Alto ahí pendeja..!!! No pienses cosas que no son.
Salí de mis pensamientos. Me puse frente a él.

-Y? Cómo vamos a resolver mi problema? Lucha libre? Quizás boxeo?- dije esto haciendo movimientos algo torpes.


Sonrió con maldad y dijo -Que tal lucha libre sin ropa?-

-Interesante. Pero no. Perderías inmediatamente ante la belleza de mi cuerpo desnudo.- Mi cerebro no estaba controlando a mi lengua.

-Apostemos. Me gusta perder de vez en cuando.-

-No gracias. Paso.............. creo q esta charla no tiene sentido, asique por favor vete. Voy a dormir.- dije haciendole ojitos de manera simpática.

Empezó a acercarse a mi. Yo empecé a retroceder hasta que choque con la cama. El siguió avanzando. Bajé mi guardia un segundo. Y me besó.

Como explicar lo que sentí. Mi cuerpo se estremeció. Sentí una corriente electrica recorrer todo mi cuerpo. Es iincreible. Y yo sólo cedí. Pasé mis brazos por sus hombros y sujeté su nuca. Él me tomó de la cintura y me llevó contra su cuerpo. Nos empezamos a besar apasionadamente. Abrí mi boca para respirar y él introdujo su lengua en mi boca. Woww. Es tan excitante. Noté que mi ropa interior se estaba mojando. Eso era malo y bueno a la vez. Perdí el control.

Saqué su saco. Desprendi su camisa poco a poco. Sin dejar de besarlo. Y él se la quitó. Tomó mi remera, dejé de besarlo, lo miré fijo a los ojos, oh! Era un puto Dios. Tan sexy. Y levanté mis brazos. Quedándome solo en ropa interior y con mis medias de red.
Se alejó un paso y me miró. Pude ver que me deseaba.
Pero hubo algo que noté en ese mismo momento. Él no tenía aroma. Definitivamente estaba usando supresores. Que supongo por su excitación dejaron de hacerle efecto, porque después de un suspiro fuerte, liberó su aroma por toda la habitación.
El puto éxtasis era una broma al lado de lo adormecida que me hizo sentir su aroma. Cafe, chocolate amargo y....... madera.... amaba el olor a madera. Instintivamente me acerque y hundi un nariz en su cuello. Inspiré fuerte y largué un gemido, pase mi lengua y mordi bajo su mentón, lo que hizo gemir al Alfa. Me tomó de los brazos y me lanzó a la cama con brusquedad. Era tan excitante.

Sacó mi zapatillas, y comenzó a bajar mis medias mientras besaba mis piernas a medida que las iba desnudando. No podia parar de jadear. Nunca había sentido algo igual.
Luego subió para comerzar a besarme. Sus labios son deliciosos. Abrí mis piernas y él se acomodó entre ellas. Dejó caer un poco su cuerpo encima de mí sintiendo su gran erección.
Sentía que iba a morir si no tenía a ese Alfa dentro mío en ese mismo momento. Me quitó la ropa restante, y me sonrojé al ver como me miraba. Pero no le dije nada. Sólo me quedé esperando por él. Se levantó al todo de la cama, desprendió su cinturon y terminó de sacarse toda la ropa.

Hay Dios..! Va a partirme al medio. Esa miembro es enorme.! Y sentí mi lubricante correr por mis piernas.

Mmm.. delicioso..

Acaso ese era mi Omega? Hacía dos años al menos que no me hablaba. Siempre estaba ahi, pero sin decir nada. Y ahora se sabrosea a este Alfa.? Lo ignore pues estaba a mitad de algo muy importante.

Suga me miró. Se agachó a la altura de mi vientre y comenzó a subir, dando besos y chupetones por todos lados. Jugó con mis pechos, y siguió hasta llegar a mi cuello donde comenzó a dar mordidas, que iban a dejar marcas, pero la verdad eso es lo que menos me importa.
Me miró y comenzó a besarme.
Sentí su miembro acercarse a mí y me asusté.
Todas las cosas malas vinieron a mí.

-Estás bien? Si no querés paramos acá. No soy un idiota.- Me dijo al sentir mi aroma que se puso agrio por el miedo.

-No es sólo que no puedo hacerlo por ahí. Perdón. Lo había olvidado.- Soy pésima mintiendo. Pero mi mente se iluminó de inmediato. -Aunque ese no es el único lugar por donde podemos jugar- dije roja de la vergüenza.

Se le iluminaron los ojitos, pude notar que el sexo anal debía de ser su favorito. Y sonrió de manera traviesa. Y sentí uno de sus dedos en mi entrada. Lo metió despacio. El miedo fue reemplazado por deseo, excitación, y muchos jadeos que mezclaban dolor y placer.

Sentí otro dedo en mi. Comenzó a moverlo para dilatar. Y luego un tercero. Me está volviendo loca de placer. Ya no puedo más.

-Aa..al...alfa.... te quiero... ahhs.. dentro mío...ahhh..- a penas susurre entre gemidos.

Sacó sus dedos y sentí poco a poco como entraba su enorme miembro en mi pequeño trasero. Me sujeté de su espalda, clavandole las uñas por el dolor. A lo que él empezó a besar y chupetear mi cuello. Lo cual me relajó. Cuando el dolor pasó lo miré dándole a entender estaba lista.
Me está embistiendo de manera lenta pero firme, solo siento placer. Lo siento tan adentro mío. Es increíble. Empieza a subir el ritmo y darme más fuerte. Me besa con violencia, coloca un codo al costado de mi cara sujetando con fuerza mi cabeza, para lograr embestidas más intensas, y la otra mano la lleva a mi clitoris. Lo masajea y yo siento explotar. Puedo sentir que ya viene mi orgasmo.
Mi cuerpo se contrae, mis gemidos se vuelven cada vez más fuertes y hago un leve puchero mientras tengo un gran orgasmo, mi cuerpo tiene fuertes espasmos que lo excitan más, pues me está embistiendo sin piedad. Me sujeta de las piernas con fuerza y las lleva hasta mi pecho logrando una penetración tan profunda que siento que me esta rompiendo.
Puedo sentir su nudo formándose mientras tiene su orgasmo. Me quedo quietita abrazandolo. Duele. Duele mucho. Pero es el dolor más hermoso que he sentido en mi vida.

Se sale de dentro mío con mucho cuidado. Y se recuesta a mi lado. Toma una colcha del piso y nos tapa. Me abraza dulcemente. Besa mi mejilla y caigo rendida. Fue demasiado.

Alma Rota (Yoongi ~ Suga)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora