43

954 55 9
                                    

— Happy Innie Day

Realmente Jeongin y Hee Sok no eran los más unidos. Todos pensarían que Innie al ser el menor derrite los corazones de todos, por que lo hace. Extrañamente Sok es cortante o neutral con él, lo que en un tiempo generó rumores de que a la mayor no le agradaba el menor, rumores que luego fueron desmentidos por Sok.

— Jeongin, ah Jeongin. El no me desagrada, al contrario, pienso que es muy lindo y un amor de persona, simplemente soy neutral con él, no es como que con verlo me den ganas de abrazarlo o algo. Aunque admito que de vez en cuando jalo sus mejillas. Creo que la única forma en la que él me da ¿Ternura? O necesidad de abrazarlo, es cuando llora. Lo cual casi no pasa, creo que por esa razón me ablanda el corazón

Una vez esto aclarado...

La peli gris junto con Lix preparaban un rico postre para el menor del grupo. A pesar de no querer decirlo, al pecoso le resultaba extraño que su noona se ofreciera para esto. Usualmente en los cumpleaños de Jeongin se limitaba a felicitarlo y darle un regalo, nada más.

Rato después ambos terminaron de preparar y decorar. Todos fueron al cuarto del menor y abrieron la puerta, cantaron las mañanitas ¿Y por qué no? Sok aventó al menor sobre el pastel, eso siempre le causaba gracia.

Justo cuando iban a darle sus regalos al menor, Sok lo tomó de la mano y lo arrastró a quien-sabe-donde. Sin importarle que el menor estuviera despeinado y con su blanca cabellera desordenada.

— Lexa noona ¿A dónde vamos?

— Es una sorpresa, Yang -contestó secamente.

El menor era consciente que no estaba entre la lista de favoritos de su mayor, cuando la conoció ella solía ser dulce con él y de vez en cuando proporcionarle mimos y caricias ¿Qué había cambiado? ¿Acaso había hecho algo malo? Durante dos años el de aspecto de zorro se ha cuestionado eso en su cabeza. Sin darse cuenta ya no estaba siendo arrastrado por la Bang femenina. Poso su vista en el lugar donde estaban, estaba decorado con luces navideñas y lamparas que cambiaban constantemente de color. Aunque suene sofocante la gran variedad de colores, realmente lucía lindo, proporcionando un ambiente cálido a la habitación blanca.

— ¿Qué es esto noona?

— ¡Sorpresa! -elevo sus brazos. No sabía qué regalarte y pensé ¿Por qué no hacer un ambiente tranquilo para ambos? Los chicos después pueden molestarte, este momentos es para nosotro, Yang

Nuevamente el peliblanco fue jalado y sentado en una mesa donde se encontraban las comidas favoritas del menor. Este contemplaba todo con la boca abierta y sus ojitos igual ¿Desde cuándo su noona sabía que le gustaba? ¿Cuándo hizo esto?.

El delicioso aroma se adentraba en sus fosas nasales y la apetitosa apariencia de la comida simplemente le hacía agua la boca.

— ¿Qué esperas? ¡A comer!

Sin pensarlo dos veces, Jeongin tomó unos palillos y comenzó a dar bocados a la -como lo esperaba- deliciosa comida.

— ¡Esto está delicioso noona! -dijo recordando el sabor de la comida de su noona, tal y como lo recordaba.

— Me alegro que te guste, wunderschönes baby (bebé precioso)

El menor se congeló. No había escuchado ese apodo desde el pre-debut. Hee Sok solía ir a su habitación en el dormitorio y cantarle en inglés mientras acariciaba sus cabellos y al final depositaba en beso en su frente y murmuraba aquel apodo antes de retirarse a su habitación. Un día él tuvo la curiosidad de preguntar el por qué el apodo.

— Bueno, ante mis ojos eres un bebé, probablemente siempre lo seas. Eres un ser hermoso, Innie. Eres tierno y encantador ¿Quién se resistiría a ti? Probablemente nadie, todos te adorarán. Como yo lo hago, bebé precioso

Aquellos recuerdos solo le hacían cuestionarse que había hecho para que la relación con su mayor favorita cambiará ¿La había ofendido en algún momento? ¿O es que dejó de quererlo?

Sin darse cuenta frunció el entrecejo y batió la comida con los palillos.

— ¿Pasa algo? ¿La condimente de más? -dijo observando al menor batiendo el arroz con las guarniciones y la carne.

— ¿Ah? No, no es eso nonna. Es solo que...

— ¿Qué? -dejó el plato de lado y centró su atención en el peliblanco.

— ¿En qué momento dejó de quererme? -murmuró bajito con la vista nublada. Con lágrimas amenazando salir.

Eso sin duda no lo esperaba ¿Dejar de quererlo? ¿En algún momento dejó de hacerlo?

— ¿Por qué lo dices Jeongin?

— Probablemente piense que es ridículo pero antes solía tratarme con ¿Más cariño? Recuerdo que solía cantarme en las noches y comíamos juntos -dijo con la vista en sus manos y jugaba con estas.

— Lamento que creyeras eso, no era mi intención. Realmente no sabía que te sentías así, supongo que sin darme cuenta me fui alejando de ti. Ni siquiera recuerdo el por qué.

— Duele noona -dijo al borde del llanto. ¿Sabe cuántas veces creí que había hecho algo mal? Se que, no es su culpa y mucho menos mía. Las cosas y la gente cambia, es solo que simplemente no pude evit-

— Basta -dijo seria.

¿L-la había hecho enojar?

— Y-yo... L-lo siento noona...

— No te disculpes lindo -se levantó y arrodillo frente al menor. Limpió sus mejillas y repartió besos por todo su rostro. Lamento hacerte llorar, sobre todo en tu cumpleaños. Si te hace sentir mejor, podemos retomar nuestra relación de antes. A veces extraño cuando íbamos a la tienda de pasteles -soltó una risita.

— Suena genial, noona

Ambos se abrazaron un largo rato. La mayor comenzó a tararear una suave melodía, como las que solía cantar para Jeongin hace años.

— Nunca dudes de lo mucho que te quiero, wunderschönes baby

Después de un largo tiempo, volvió a sentir la calidez entre los brazos de su mayor favorita, era la mejor sensación del mundo y a él le encantaba. 


sɪ ᴇsᴛᴜᴠɪᴇʀᴀs ᴇɴ sᴛʀᴀʏ KɪᴅsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora