Zed
El doctor me dijo que sane rápido ya que la fractura no fue grave, así que no hubo necesidad de poner otro yeso. Solo me dijo que tuviera cuidado. Que dos días desde la fractura para sanar era algo casi anormal. Luego de salir, fui directo al aeropuerto, ya es casi la hora de llegada de Christian.
Tenemos muchas cosas que hablar, no creo tener la suficiente paciencia.
Volvi a casa a buscar el carro, casi nunca salgo en el, me gusta caminar, pero en este momento es necesario.
Llegue al aeropuerto en unos 15min aproximadamente, ya el vuelo de Christian había llegado, así que baje a ver si lograba verlo en la puerta de salida.
Luego de unos minutos pude verlo salir, me vio de inmediato y se acercó. Le di un abrazo que necesitaba después de tanto tiempo sin vernos.
Lo ayude con sus maletas y nos fuimos directo a casa.
Podía notar en su cara que tenía muchas preguntas y quizá yo no tenga todas las respuestas.
- Damian - dijo por lo bajo
- Hoy no Chris, hoy no - le dije para encender la música y seguir conduciendo.
Tenía que pensar muy bien todo lo que Chris podía y no saber, tiene edad, pero no la suficiente.
No lo involucraría.
No a él.
Amelía
Llegue al trabajo, algo sencillo, eran deliverys. Tenía que entregar pedidos y con mi moto se hacía más sencillo.
Al principio tuve que ir a muchos lugares, inclusive más de 4 órdenes por hora, era un restaurante conocido y debía comportarme acorde a ello, se me complicaba mucho.
Para darme el empleo, me pidieron mejorar algunas cosas en mi aspecto, como mi manera de vestir, comportarme, ser una persona un poco más decente.
Aunque me fastidia un poco, no se me complica, además la encargada era una señora mayor muy agradable.
Y aunque nunca me consideré muy guapa, llamaba bastante la atención aún así.
Mi altura por ejemplo, soy una chica alta, no me desagrada pero aveces no es lo mejor.
En la ropa por ejemplo.
Me cambié, me peine y me puse el uniforme, me hicieron unos cuantos halagos en varios lugares donde fui a entregar pedidos.
Hubo un lugar, que me llamó la antecion, un apartamento, un poco alejado, pero un lugar muy elegante.
Cuando toque tardaron más de lo común en salir. Cuando abrieron, era un señor alto, pelo negro ya canoso, muy guapo realmente, se veía agotado. Tomo el pedido, me pago, me dio las gracias y me retire.
Cuando iba a tomar el ascensor me detuvo y me pregunto mi nombre.
- Amelia, me llamo Amelia - dije intentado poner una sonrisa algo forzada.
- Disculpa, creo que te confundí con alguien más - me dio las gracias de nuevo y se devolvió y cerró, con cara de frustración.
Por suerte ese fue mi último pedido, ya que llegó la hora de salida, a las 8 p.m, porque el otro turno era hasta la madrugada y necesito dormir para la universidad.
Regrese a casa para cambiarme y arreglarme para la fiesta, invitar a Alex quizá para que me haga compañía. El día fue un poco ajetreado.
Pero por suerte, el puesto era mío.
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My Caduto Angel
Ficção AdolescenteZed es un joven de actitud dura e imponente. Amelia no se queda atrás con su fuerte carácter y voluntad inquebrantable. En un mundo lleno de ambiciones, pocas son las verdades que resplandecen en la oscuridad del egoísmo humano. Tanto Zed como Amel...
