Capítulo 2

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—¡Señorita Bae! ¡Señorita Kang! A mí oficina. — Ese día las dos habían sido llamadas a la dirección, pues la posición en la que habían quedado dejaba mucho a la imaginación.

Seulgi estaba molesta, era la primera vez que no había hecho algo que pudiera traerle problemas.

—Señor director, ¿Por qué estamos aquí? —Rompiendo el silencio y con su pregunta bien formulada Irene trataba de calmar la furia de la más alta.

—¿Le parece poco la aberración que ambas estaban cometiendo?

Ambas chicas se miraron tratando de recordar que habían hecho de mal.

—¿De qué aberración habla? No estábamos haciendo nada malo. —Respondió a su defensa Seulgi.

—¿Ah no? Entonces explíqueme por qué las dos estaban solas en el aula y que hacía la señorita Bae arrodillada frente a su pelvis.

Fué ahí donde las chicas lo entendieron todo. Un fuerte rubor se hizo presente en las mejillas de las dos. No podían ni imaginarse esa situación que claramente no había ocurrido.

—Esta mal interpretando las cosas, Su alumna estrella aquí presente estaba violando mi privacidad, estaba revisando mi mochila sin mi autorización, yo llegué al salón y la detuve pero ella ya se encontraba de rodillas en el piso, lo único que pasó fue que ella no se levantó y dió la vuelta sobre sí sin cambiar mucho su posición. — Kang Seulgi no iba a permitir que le añadieran otro reporte a su historial y menos por algo de lo que no era culpable.

—¿Pretenden que crea esa historia? ¡Hablen con la verdad de una vez!

—Director Lee... Es solo cuestión de analizar las cosas. Kang y yo somos mujeres, ¿No cree que sería incómodo hacer lo que usted piensa que hicimos? No es como que Kang tenga pene y yo esté ahí haciéndole un chupa matraca 2000.

—Pueden irse, las dos. —El director sabía la condición de Seulgi, si Irene no sabía sobre eso entonces las chicas no habían hecho nada.

—¿Cómo dijo?

—Que se vayan, largo de mi oficina antes de que cambie de opinión.

La primera en salir fue Irene seguida de ella estaba Seulgi quien si decir absolutamente nada salió camino al salón de clases.

—Oye Kang, ¿Aún tienes? — Preguntó un chico alto que iba caminando por el pasillo.

—Claro Jae, búscame en la salida.

—Genial.

—¿Por qué no puedo saber lo que tienes en tu mochila? —Irene estaba realmente curiosa.

— Porque no es algo que te importe, no entiendo tu insistencia.

—Si no me quieres decir entonces seré tu cliente.

—¿Crees que te quiero como cliente?

—Deberías, tengo dinero para pagar.

—Conformate con saber que es algo que detestas.

CIGARETTES AND CONDOMSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora