Capítulo 12

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—¿Lo estoy haciendo bien? —Preguntó la pelinegra a la castaña.

—Mjú, sí... —Respondió la más alta —¿A quien se supone que estás retratando?

Irene viró los ojos.

Si bien no se le da mucho la pintura y el dibujo pensó que sería fácil adivinar quién era el personaje elegido por la pelinegra.

—¿Enserio me estás preguntando eso, Seulgi?—La castaña asintió moviendo su cabeza hacia arriba y hacia abajo. — ¡Eres tú, idiota! ¿Acaso no notas el parecido en los labios?

—¡Oh! —Fue lo único que pudo de decir, pues aunque cachó en repetidas ocasiones a Joohyun verla con detenimiento no se imaginó que la chica pelinegra estuviese dibujandola a ella.

—Solo necesito un poco de ayuda con tus ojos, en realidad eso es lo que más se me complica al dibujar.

—Dejame ayudarte — Respondió la castaña —Mírame a los ojos, Joohyun, trata de recordar la forma de mis ojos.

Joohyun quien mantenía su mirada puesta en el lienzo volteó a un costado dónde se encontraba la más alta, conectó con su mirada y ambas se perdieron en ella. Poco a poco Irene se fué acercando y con la yema de sus dedos fué recorriendo con delicadeza el rostro de Seulgi.

—Tus manos son suaves—Dijo la castaña con sus ojos cerrados al sentir como los finos dedos de la pelinegra recorrían su rostro.

Irene siguió acariciando el rostro de su compañera hasta que llegó a sus labios en dónde Seulgi se atrevió a depositar un beso sobre sus dedos mientras abría lentamente sus ojos encontrándose a la más bajita observando sus labios.

—¿P-podemos seguir? —Debido a las caricias, el no tan pequeño amigo de Seulgi estaba comenzando a despertar.

—Ah...Claro —Un tono de decepción en la voz pelinegra se hizo presente, volvió a tomar el grafito y se acercó a su lienzo. Su mano estaba temblando y eso era algo que Irene no entendía.

Una mano sobre la suya ayudó a trazar la primer línea, más Irene no podía concentrarse gracias a la fuerte y anormal respiración de Seulgi sobre su cuello.

Pronto sintió un bulto pegado a su trasero, y pensó que podría ser el móvil de la castaña así que no le dió importancia.

—¿Ve...ves que no...no era tan difícil?—Nuevamente venía el nerviosismo a Seulgi.

Soltó la mano de su aprendiz dejando una considerable distancia entre ambos cuerpos, pues haber pegado su miembro al trasero de Irene la había puesto dura.

—Creo... Creo que es... Creo que es mejor continuar mañana, yo... Yo debo volver a casa

—Si, me parece buena idea, continuemos mañana, quizá BoGum se decida a acompañarnos — Aunque el chico no era del total agrado de Seulgi ésta sonrió asintiendo.

Procedió a retirarse rápidamente, tenía que calmar a su amiguito pero el pensar en Irene recorriendo su rostro, sintiendo el trasero bien trabajado de ella no ayudaba en absoluto.

Joohyun... ¿Que carajo me estás haciendo?


CIGARETTES AND CONDOMSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora