Capítulo 9

20 4 0
                                    

CAPITULO 9

LUKE

Y ya era sábado. Hoy era la fiesta de cumpleaños de Dina. Daniel y yo, disfrazados de policía y Viqui de enfermera sexy íbamos directo a la residencia a buscar a las chicas

Al tocar la puerta, una loca Olivia nos abrió y comenzó a gritar

- NECESITO MÁS TIEMPO

- Tranquila Liv, estamos acostumbrados a eso – le dije

- Hola chicos – escuché su hermosa voz

Selena iba disfrazada de pirata, la pirata más sexy que había visto. Tantas cosas que podríamos hacer pasaron por mi mente al verla con ese disfraz pero mejor no decirlas

- ¡Están geniales! Arréstenme por favor oficiales – se burló ella, la chica de esos hermosos ojos oscuros

Con gusto te pongo las esposas, bonita

¡NO! Somos amigos, no puedo pensar eso

Luego Olivia apareció

- y aquí llego la Alicia del país de las maravillas más bella que hayan visto

- Vámonos, se hace tarde – hablo Viqui

Otro fin de semana, otra fiesta y otros miles de chicos que le coqueteaban a Sele pero cuando alguno de ellos se acercaba a besarla, ella simplemente los rechazaba o se alejaba ¡esa es mi chica! ¿Mi chica?

SELENA

Estaba en la pista bailando, había perdido a los chicos de vista

- ¿te estas divirtiendo? – la voz de Dina me saco de mis pensamientos

- Oh si, la fiesta es genial

- Lo es

- Los chicos estaban en la barra pero ahora no sé dónde están

- Deben estar fumando

- Sabes - siguió ella – al volver tenía miedo al conocerte

- ¿miedo a mí? – le pregunté sorprendida

- Olivia me había hablado de ti y de tu cercanía con Rose... me daba miedo encontrar a una chica guapísima durmiendo con el – sonrió – pero al verte... esa inseguridad se esfumó

-La verdad es que no sé qué haces aquí –replicó-. Te invité por educación. Pero no esperaba que fueras a presentarte.

Estaba tan sorprendida que no supe qué decirle. Incluso su tono de voz había cambiado a uno más grave. Era tenebroso porque su cara seguía siendo de simpatía absoluta.

-Bueno, supongo que no importa -se encogió de hombros- ¿Ahora ya estás aquí, no?

Tomó un sorbo de su copa con una sonrisa angelical. Oh, no. Eso aquí no te va a servir.

-¿A qué viene esto? –la corté-. Hasta ahora, has sido muy simpática conmigo, ¿por qué...?

- ¿y por qué crees que fue? - Ella puso los ojos en blanco -No sé qué le has hecho a Ross, pero está babeando por ti. Si te hubiera tratado mal, ni siquiera me habría dejado entrar en su casa. Pero, como ha visto que sigo siendo su angelito...

- Piensa lo que quieras de mi – como siempre, mi cara me delató – pero en cuanto a mi novio...

- no es tu novio. Lo dejaste bastante claro al acostarse con su hermano – Si es cierto, Olivia me había contado eso

Cuatro mesesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora