Parte 10

2.8K 162 0
                                        

Puedo sentir las yemas de sus manos jugando con mi piel mientras deja besos húmedos en mi abdomen.

— Ahg...— un gemido pequeño se me escama cuando puedo sentir cuando una de sus manos se atreve a ir por uno de mis pechos.

— Y CORTE, la escena quedo buena. Preparensen para el rodaje de mañana, no debe haber ningún error y solo será una toma.— en cuanto dicen eso, me atrevo a sacar a mi compañero de encima de mi aun con mis mejillas rojas.

Dios, perdóname por todo esto.

Camino rápido hasta mi lugar quitando aquella lencería negra que dejaba claro mi cuerpo, la puerta se abre justo cuando la suelto dejando ver a mi compañero con brazos cruzados.

— Dañas la escena con tus nervios.— me colocó mi vestido aún mirándolo a los ojos, al paso que íbamos ya me había visto más desnuda que mi mamá.

— Lo lamento, ya mañana estaré lista.— digo para tomar mi bolso, antes de poder tomarlo siento como toma mis manos para hacerme pegar a la pared, mi mirada choca con sus ojos color almendra provocando que mis mejillas se calienten.

— Esta escena ocurre en la película, como es que mañana estarás lista si no puedes con esto.— trago nerviosa cuando su mano va libre a mi cuello desatando el vestido.

Puedo sentir como suavisa el agarre en mis muñecas pero aun así las sostiene, mi pecho sube y baja con rapidez al notar como me observa con una sonrisa

— Me das permiso? — sus ojos me escanean con tranquilidad mientras sus manos calientes hacen arder cada pedazo de mi piel

Asiento suavemente para ver como sin ningun trabajo me carga provocando que ponga mis pies en su cintura y mis manos en su cuello, mi boca roza con su nariz mientras que el camina hasta el pequeño sillón en el que suelo descansar mientras las horas de rodaje son bastantes largas.

La forma tan hábil en que desata mi sosten me hace entender el por que se gano el papel de chico playboy, no solo era por su atractivo rostro y su cuerpo trabajado, era por que sin duda alguna tenía el control sobre todo

— Es tu primera vez verdad?— pregunta, murmuró un pequeño si que puedo jurar hace sus ojos dilatarse, su sonrisa arrogante no tarda en crecer, me remuevo un poco extraña mientras veo como me da la espalda dejando ver su espalda con uno que otro lunar.

Lo veo buscar algo entre mis cosas para venir hasta donde mi, en el proceso veo como saca sus pantalones y deja un sobre de protección sobre mi abdomen.

— Si es tu primera vez, lo haremos bien.— su mano coloca uno de mis cabellos en su lugar para darme una sonrisa pequeña y ponerme algo sobre los ojos que me impide ver lo que hace.

Mi cuerpo se vuelve sensible a cualquier ruido y caricia de su parte, en algun momento termino siendo levantada del sillón con las piernas sobre la silla mientras puedo jurar,sentir su respiración ahí abajo.

— Estas muy mojada.— murmura, trago saliva como por cuarta vez empezando a sentirme seca. — Abre tus piernas por completo.— ordena, le obedezco para sentir su respiración y luego como juega con mi entrada con la yema de sus dedos.

Sus dedos masajean mi clitoris hasta que cambia de sensación, puedo sentir sus dedos adentrarse en mi provocando que arquee mi espalda un poco. Una nueva sensación crece en mi muslo, unas caricias se instalan mientras el mueve sus dedos con suavidad, justo cuando me atrevo a soltar mi agarre el aumenta el movimiento de sus dedos haciéndome volver a apretar mis puños.

Unas cuantas corrientes empiezan a crecer en mi vientre haciéndome gemir bajo, retira sus dedos con cuidado para quitar la banda de sobre mis ojos.

Pestañeo un poco para ver como se limpia sus dedos y luego va a abrir el envoltorio de protección, carraspeo un poco cuando el me levanta del sillón. 

Lo miró acomodarse en el sillón mientras que el sujeta mi mano, la mirada que me da una vez el esta cómodo, me hace entender lo que quiere.  Con su ayuda logro subirme sobre el sintiendo su longitud contra mi piel desnuda, el me deja tomar el control por lo que con un poco de vergüenza tomo su miembro para dejarlo en mi entrada, con suavidad dejo que entre viendo como su cabeza se hecha para atrás al igual que la mía.

Para mi sorpresa no duele tanto como imaginaba por lo que doy un pequeño salto viendo como el me agarra de la cintura, su mano acaricia esa zona mientras yo me muevo sin idea alguna.

— Intenta... no ser tan rápida o me vendré rápido.— bromea, lo miro con una sonrisa para hacer lo que me pidió escuchando sus gemidos, con su ayuda puedo sentir su miembro golpear un punto que me hace gemir un poco fuerte. Su sonrisa arrogante me hace sentir caliente en todos los sentidos por lo que me sigo moviendo provocando que su cabeza quede atrás todo el tiempo hasta que el decide cambiar de posición.

Mis manos descansan detrás de mi cabeza por su orden mientras que mis piernas se encuentran abrazando su cintura, se vuelve a introducir pero esta vez sin dolor alguno haciéndome morder mi labio para no gemir, sus embestidas dentro de mi son constantes y profundas, aprieto un poco más mi agarre en su cintura mientras siento como sus manos marcan mi cintura con fuerza

Justo cuando me siento en el cielo gran parte de mi no tarda en temblar al igual que el, puedo sentir mi intimidad explotar en placer una vez llegamos a nuestro limite. Respiro agitada cuando sale y le hace un nudo a la protección, me quedo sobre el sillón hasta que todo deja de dar vueltas.

— Estas bien?— pregunta, veo como me pasa mi ropa doblada la cual tomo para empezar a vestirme.

— Estoy bien.- murmuró terminando de poner mi ropa, sonrió cuando me extiende su mano. La tomo notando como es igual de cálida que su cuerpo, veo como apunta su número en ella dejando un pequeño dibujo de una cara sonriente.

Deja el marcador en su lugar para caminar a la puerta, una vez la abre el ruido de las grabaciones no tarda en llegar.

— Espero que podamos ir por algo mañana.— dice para dejarme una sonrisa, justo cuando sale yo tomo mi bolso para salir detrás de él hasta que un pecho femenino atraviesa mi camino.

— Estabas con el guapo de la producción en tu camerino por varias horas.— su comentario esta lleno de emoción y curiosidad, la miro sin entender hasta que veo su mirada desilusionarse de poco en poco

— Todo el set lo conoce, no habla mucho al igual que tu. Todos los shipeamos y por eso esperábamos a que estuvieran juntos después de pasar horas en el camerino pero por tu rostro creo que no pasara.— dice para mirar hasta donde yo miro, al chico que entro a mi camerino.


Nos... shipean?

𝑷𝒍𝒆𝒂𝒔𝒆, 𝑫𝒂𝒅𝒅𝒚 (ʰⁱˢᵗᵒʳⁱᵃ ᶜᵒʳᵗᵃ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora