El enfrentamiento comenzó sin que ninguno de los dos se moviera.
Durante unos segundos, el bosque entero pareció contener la respiración.
Las llamas consumían los árboles alrededor del claro, elevándose hacia un cielo ennegrecido por el humo. Relámpagos atravesaban las nubes, iluminando por instantes la silueta colosal de Draig.
El Dragón Rojo permanecía erguido sobre sus cuatro patas.
Era una criatura monstruosamente enorme.
Sus escamas rojas parecían placas de metal fundido; cada respiración hacía vibrar el aire y una corriente de fuego escapaba de sus fauces. Sus alas cubrían buena parte del cielo y sus ojos dorados observaban a Issei con la arrogancia de una criatura que había sobrevivido a incontables eras.
Frente a él, Issei parecía diminuto.
Pero no retrocedía.
El castaño sostenía Kamutoque con una sola mano.
La pequeña arma creada por Dios comenzó a emitir un resplandor blanco-azulado. La electricidad serpenteó alrededor de sus dedos, recorrió su brazo y terminó elevándose hacia el cielo.
Issei sonrió.
No era una sonrisa nerviosa.
Era la sonrisa de alguien que acababa de encontrar exactamente lo que estaba buscando.
Draig entrecerró los ojos.
-Veo confianza en tus ojos, demonio.
Su voz fue tan profunda que hizo temblar las hojas de los árboles.
-Pero la confianza suele desaparecer cuando uno contempla la muerte de frente.
Issei levantó lentamente la mirada.
-Entonces supongo que tendremos que descubrir cuál de los dos va a mirar a la muerte primero.
El dragón enseñó los colmillos.
-¿Crees que puedes vencerme?
Issei giró ligeramente Kamutoque entre sus dedos.
-No.
La sonrisa del castaño se ensanchó.
-Sé que puedo.
Por primera vez, los ojos de Draig mostraron algo diferente a desprecio.
Interés.
-Entonces ven.
El mundo explotó.
Draig abrió las fauces.
Una columna de fuego gigantesca salió disparada hacia Issei.
No era una simple llamarada.
Era un torrente rojo y blanco que convirtió los árboles en cenizas antes de siquiera tocarlos.
Issei desapareció.
¡BOOOOOOM!
La explosión sacudió todo el bosque.
Las llamas se elevaron decenas de metros.
Draig observó el cráter que había dejado su ataque.
-¿Eso era todo?
Una voz surgió detrás de él.
-No.
Draig giró.
Issei estaba sobre una roca, ileso.
-Eso era para comprobar qué tan rápido reaccionabas.
Los ojos del dragón se abrieron ligeramente.
-Interesante...
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LUCIFER
FanfictionLuz y oscuridad dos caminos conectados por un mismo nombre: "Lucifer"
