CAPITULO 20

6.7K 449 26
                                        

"Una persona no conoce sus límites hasta que los explora"

NARRA __(TN)

La mansión Malik era silenciosa, con el recuerdo de las personas bulliciosas que la habitaban, los pasillos antes transcurridos y las risas que sonaban en los lugares más escondidos habían desaparecido. Así como el recuerdo del sonriente chico Malik en mi mente, su bello rostro repleto de frustración que se había convertido en uno lleno de traición agonizante. Debía mantenerme firme por aquello que creía perdido, por el recuerdo de la vida que había vivido y por malgastarla tratando de encontrar a mi padre, el padre que había matado a mi madre y por haberme negado a reconocer al hermano que me odiaba por el recuerdo de mi padre. Tengo errores como cualquier ser humano pero ahora tengo la capacidad de salvar a la persona que quiero, tal vez no lo logre con mi madre ni fui capaz de intentarlo con mi hermano, pero ahora no puedo permitir el dejar ir algo que me hace feliz.

- ¿Para qué es esa llave? - Preguntó Liam mientras bajaba del auto que nos había llevado a la mansión Malik.

- La encontré en una de mis primeras investigaciones con Harry, es la llave que la Señora Malik había perdido ¿Recuerdas? - Me encogí de hombros.

- ¿Porque tú la tienes? - Frunció el ceño.

- Lo encontré en el suelo sin ningún dueño alrededor, por lo que supuse que no era de nadie - Sonreí con inocencia.

- ¿Podrían dejar de discutir y entrar? No podemos estar aquí por mucho tiempo - La maraña de rizos de Harry nos reprendió desde el umbral de la puerta principal.

- ¿Escuchaste Liam querido? Deja de atacarme - Le guiñe un ojo y él rodó los suyos.

- La verdad creo que el caso se podía resolver con tan solo abrir una puerta - Reí sin gracia - En el sentido literal de la palabra.

- ¿Abrir una puerta? - Los tres nos detuvimos en la puerta del despacho de Yasser. Agentes cuidaban la casa desde afuera.

- Aquí está el objeto de mis sospechas - Me encogí de hombros - Me gustaría hacerlo sola - Los mire por encima del hombro. Me miraron con desconfianza pero al final asintieron.

- Estaremos cerca por si necesitas algo - Harry comento.

No estaba segura de lo que estaba haciendo. En mis años como investigadora siempre había tenido la respuesta a los misterios que me eran impuestos pero en esta situación, no estaba segura de querer confirmar mi teoría, no por mí, sino por el bien de la persona que quiero. Con un sentimiento oprimiéndome la garganta, deslice la llave por la cerradura de la puerta, abriéndola lentamente. El lugar era discreto, con un enorme librero detrás de un escritorio de madera y cuadros adornaban los alrededores. Frente al escritorio cubriendo en su totalidad el muro derecho, una enorme puerta terminaba con la decoración.

- ¿Qué coño estás haciendo Yasser? - Susurré, acercándome a esa dirección.

Tome el pomo de ambas puertas y las gire, abriéndolas completamente. Las cámaras de seguridad de toda la casa cubrían la pequeña sala que se encontraba detrás de las puertas, una silla estaba cuidadosamente acomodada frente a un panel de control. Dos armarios se encontraban paralelos al otro, camine hasta el derecho, y lo único que encontré fueron trajes de etiqueta, suponía que Yasser venia aquí para cambiarse rápidamente, pero después de inspeccionarlos cuidadosamente, descubrí una pequeña anomalía en uno de los trajes. El antebrazo de la camisa blanca estaba cortado y una cubierta de sangre lo adornaba, lo curioso es que estaba escondido dentro de un saco gris.

- Liam corto al agresor profundamente - Sonreí mientras cerraba las puertas del armario de nuevo.

Casi dando saltitos, camine hasta el otro armario pero lo único que encontré fue una bolsa en el rincón. Hice una mueca mientras me colocaba de cuclillas y abría la cremallera de la mochila. Lo que había dentro, más que sorprenderme me hizo sentir culpable, suspire volviendo a cerrar la mochila y la levante, para llevarla conmigo. Nunca en mi vida había deseado equivocarme, pero creó que después de toda la respuesta era algo obvia. A paso lento, salí del despacho de Yasser con la mochila colgando en mi hombro, los chicos descansaban relajados en uno de los sillones de la gran sala. Caminando y pasando por su lado, les avente la mochila en la mesa del salón y me dirigí hacia la puerta.

OBSESIÓN - Zayn MalikHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora