CAPITULO 1

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"Érase una vez un ángel y un demonio se enamoraron, pero su historia no tuvo un final feliz - Hija de Humo y Hueso, Laini Taylor"

EVANS, CAROLINE.

Cada persona recuerda algún punto de su vida, ese momento que ofrece una perspectiva única. Recordamos nuestra niñez como algo feliz, algún momento de nuestro pasado que nos hace sonreír. Pero también hay cosas del pasado que simplemente quieres borrar, después de ver demasiada crueldad en el lugar en donde creciste, no eres como los demás niños. Eres única, sabes que puedes hacer cualquier cosa, crees saber la razón de tu existencia. Estaba hecha para matar. Llega un momento en el que los caminos se separan y aun vives con la esperanza de que se vuelvan a cruzar de nuevo, sin embargo, en un instante descubres que todo ha terminado y entonces recuerdas como comenzó la historia.

- ¡¿Ahora lo recuerdas, hijo de puta?! - Lo tome del cuello de la camisa sin importar que mis manos se cubrieran de sangre - ¿Recuerdas como la violaste y golpeaste hasta matarla? - Susurre. El hombre comenzo a llorar mientras balbuceaba.

- No me lastimes más, por favor - Sollozo con fuerza mientras cerraba los ojos - Solo mátame de una maldita vez, no me tortures de nuevo. - Fruncí el ceño, tirándolo bruscamente al suelo. Se arrastró hasta una esquina colocando como protección sus manos y rodillas.

- ¿Tienes una mínima idea de lo que sufrió esa chica? - Murmure - ¿Te gustaría experimentarlo?

Tome la navaja de mi bolsillo dándole una sonrisa. Grito de pánico tratando de huir, pero era imposible, ambos sabíamos lo que iba a suceder. La puerta de la habitación se abrió con un ruido sordo, dejando que la luz entrara cortando en aire frio. Rodé los ojos mientras miraba al chico de ojos verdes en el umbral, negaba con la cabeza observando al hombre que temblaba en la esquina.

- Deberías dejar de hacer este tipo de cosas - Hizo una mueca - Demonios, eres una agente de la Interpol, no una carnicera sacada de la película de Hostel. Creo que el hombre ya entendió el punto, los demás se encargaran de él. Tenemos que irnos.

- ¿Por qué? Nos estábamos divirtiendo, ¿Verdad? - Sonreí lascivamente. El hombre soltó un gritito de pánico encogiéndose más en su lugar.

- Recuérdame jamás incluir tu nombre y la palabra 'Juego' en la misma oración - Frunció el ceño - Mueve el trasero, Evans, la agente Salvin nos espera.

Dándole una última mirada al hombre, seguí Harry a través del pasillo. Las personas corrian de un lado a otro, siempre haciendo algo. Ellos, todos ellos me tenían a causa de una reputación errónea. Harry era el unico chico que se mantenía a mi lado.

- No puedo creer que hayas ido con Hamilton para ser mi compañero en esta misión - Suspire - Creí haberte dicho que no.

- Oh, por supuesto que lo hiciste - Me sonrió divertido - Pero ultimadamente he estado aburrido en mis misiones, así que convencí a Maxwell de que necesitas a alguien vigilándote por tu problema de temperamento.

- Maxwell puede morirse - Exclame. El chico rio mientras las puertas del laboratorio se abrian. En ese lugar podías encontrar todo tipo de armas o artefactos.

Salvin se encontraba del otro lado de la sala junto con una chica. Le di una mirada rápida para después ignorarla completamente, Harry sonrió a las dos chicas y les tendio la mano, deteniéndose un poco en la chica nueva. En mi opinion, Salvin era una mujer reservada pero era malditamente buena en su trabajo.

- Chicos, ella es nuestra nueva científica en armas, Blumer - Dijo. La rubia nos saludó tímidamente - Blumer, él es el agente Styles y esta chica malhumorada de aquí, es la agente Evans - Blumer levanto la mirada rapidamente.

OBSESIÓN - Zayn MalikHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora