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—SunHee, te elijo como la fotógrafa de Kim TaeHyung, deseo excelentes tomas.—JungBae ajustó sus anteojos observando el monitor— Y le dices a SeokJin que necesita cortar un poco su cabello.

—Señor, ningún estilista quiere cortar el cabello de Kim SeokJin.

SeokJin obtenía lo que quería y lograba no hacer lo que no desea.

—¿Como que...? Olvídalo, yo hablo con él.

SunHee asintió y salió del lugar consiguiéndose en el pasillo a JungKook, el cual la saludó como de costumbre.

El joven entró a la oficina de su padre para saber de él, pues todos estos días se la pasó un poco alejado, de todos. Se sentó a charlar con su padre, algo normal.

Su padre no se encontraba del todo bien, ahora se notaba un poco decaído, y tal vez era la edad, común en los seres humanos. JungKook se daba cuenta, sin embargo, decidió tomarlo como un simple cansancio.

El ambiente cambió cuando el Jeon mayor hizo una pregunta.

—¿Sabes, hijo?... Después de esa novia que tuviste hace unos años, nunca conocí alguna otra, ni una amiga.

No necesitaba esa clase de pregunta en ese entonces.

—Papá, si tengo amigas, noona JiEun es una.

—No, quiero decir...

El celular sonó y el destino estaba por parte de JungKook que cortó el momento incómodo para el chico.

—Kim TaeHyung llegó ¿podrías recibirlo por mí? tengo que hacer unas cosas.

—Está bien. —No estaba bien, necesitaba al menos a YoonGi—¿Puedo llamar a YoonGi Hyung?

JungBae asintió y JungKook salió en busco de él. Creía que estando acompañado no sucedería nada extraño, su hyung lo controlaría.

En su interior había una batalla, entre el miedo y las ganas de tenerlo cerca. Temía a que el chico lo rechazara o peor aún, que lo de TaeHyung sea solo una confusión, y luego estaba su padre presionándolo y esperando muchas cosas de él, que simplemente no puede darle.

—¿Para qué me quieres?

—Acompáñeme.

No muy seguro, Yoongi siguió al menor hasta llegar a la entrada de la compañía y notar por qué requería su compañía.

"De seguro le entró pánico y cree que estando conmigo se le quitará, iluso" Se dijo mentalmente el pelinegro.

—Buen día... ¿Mister Jeon?

JungKook estaba tras YoonGi intentando esconderse, pero debido a la diferencia de altura, se podía ver su cabello sobre la cabeza del más bajo.

YoonGi le pellizcó un brazo y le cuchicheó un "sal".

—Oh si, buen día, disculpadme. —Notó que TaeHyung no estaba y tuvo miedo de preguntar.

—Se preguntará dónde está TaeHyung —Asintió— Debe estar en el baño, no tardará mucho.

"Gracias"

—De todas maneras no hay apuro.

—Si desea podemos sentarnos en la oficina y que JungKook avise a TaeHyung que estamos en la oficina —Aconsejó YoonGi.

—Creo que...

—Excelente idea ¿no hay problema? —Preguntó NamJoon y el castaño se bloqueó completamente.

—No.

—Bueno, acompáñeme. —YoonGi miró pícaro al menor— JungKook, te esperamos allá.

"Bien, sólo espero a TaeHyung y no pasará nada"

Eso creyó. Sin embargo, al caminar hacia el baño, justo salió TaeHyung un poco apurado, tropezándose con el menor haciendo que éste casi cayera, si no fuera por el hecho de que logró agarrarle la espalda.

Dado que quedaron en una posición un poco comprometedora, JungKook se separó inmediatamente y los dos quedaron con las mejillas encendidas, se notaba que allí había algo que los llamaba.

—Disculpa —habló muy apenado TaeHyung —. Iba rápido porque pensé que ya habían comenzado, se me pasó la hora, de verdad, y por mi culpa casi te caes y te pude haber causado una hemorragia cerebral o algo más, no lo sé, no soy doctor, disculpame, pequeño, no, perdón por llamarte así ¿o no te molesta?

De tan rápido que se disculpaba TaeHyung, al castaño le costaba descifrar lo que decía, pero "pequeño" salió tan despacio de sus labios para él, que sintió como si se lo hubiese pronunciado al oído.

—No hay problema, hyung, mejor vayamos a la oficina, nos esperan.






[☄️]





Brilla, estrellita
Luciendo bellamente
En el cielo del este,
En el cielo del oeste,
Brilla, estrellita
Luciendo bellamente.

Truenos, y más truenos, como si el cielo se preocupara por algo. Tal vez empezaría a llover, o tal vez no. Oscurecía y JungKook recordó cuando su madre le cantaba para que se calmara cuando era un niño. Su mamá era perfecta para él, amaba ese olor que desprendía por donde pasara, no era un perfume, era su piel que olía como a dulce, no sabría como explicarlo.

Inefable.

Aún se colaba por las sábanas de su mamá para abrazarla y hablar con ella, mientras olía su cuello y sentía la paz. Con sus ojitos miraba a su madre como única en el mundo, él tenía sus ojos, y lo agradecía. Eran ojos donde puedes ver miles de galaxias con millones y millones de estrellas en ellas.

Siempre, al llegar del trabajo esperaba ese beso en la frente de su madre, y luego uno antes de ir a dormir. Pero, hoy sería la primera noche que JungKook no lo recibiría.

En casa no había nadie, por lo que extrañado decidió marcar a su padre. Siendo informado de que su madre se encontraba en el hospital. Simplemente salió rápidamente al lugar donde se encontraba.

La noticia fue tan repentina que no supo como reaccionar. Su madre no padecía de ninguna enfermedad que el supiera, y era una mujer relativamente joven. ¿Qué pudo haberle pasado?. Corría por los pasillos y cuando estuvo frente a su padre no dudó en preguntar.

—¿Qué sucedió?

—Cálmate, hijo —abrazó al pequeño tranquilizándolo— tuvimos que traer a tu madre de emergencia, y al parecer tiene una insuficiencia renal.

RAMÉ ↪ kth + jjkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora