Capítulo 30

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Historia Original de LYSDijoElRM












GULF

Llegamos a mi casa y me
percaté de que teníamos aún
las manos unidas.

Caminé por toda la calle con
mi mano aferrada a la suya. A la de un chico.

—¿Todo bien? –preguntó, pues me había quedado
mirando la unión bastante
tiempo.

—Ah, sí, lo siento. –hice un
sonido con la garganta para
disipar mis nervios y lo solté,
tomando mis llaves. Abrí y le
indiqué que entrara primero.

Estando al pie de la escalera,
dudé en si ir a mi habitación.

Los dos solos ahí... No sé si
podía manejar eso.

—Gulf... –volvió a tomar mi mano —¿No querías hablar?

—Sí, vamos. –sujeté la suya y
lo llevé escaleras arriba hasta
mi habitación.

Entramos y lancé mi mochila
al suelo —Ponte cómodo... –
cerré la puerta con llave.

Se sentó al borde de la cama,
dejando su mochila a un lado.

—Bueno, si cierras la puerta
así, podría ponerme nervioso.

—¡Ah! N-No fue por nada
específico. Espera, la dejo sin
llave.

—No, Gulf, está bien, sólo
era broma –dijo con gracia.

Dió unos golpecitos al colchón.

—Ven, siéntate conmigo.

Tragué saliva y fui hasta allá
para sentarme.

Sentía su mirada sobre mí,
a pesar de que me senté
mirando al frente con mis
manos hechas puños sobre mi regazo.

—Bueno, la cosa es que yo...
He estado algo confundido con respeto a todo. Yo.. Ayer intenté algo de lo más tonto y, bueno. Ah, es dificil decir esto –rasqué mi oreja —aunque no sé bien por qué es difícil decirte esto, pero.. Hice que me besaran... Dos chicas.

—Oh...

—¡Pero, pero..! –sacudí mis
manos —Fue para entender
mejor lo que me pasaba, ellas
fueron lindas, pero no fue lo
que esperada... Y... No sé cómo explicarlo bien, toda mi vida he creído que me conozco bien, pero al parecer
no lo hago.

—Es que eso es imposible, gatito –lo miré —Nunca
conocemos realmente a nadie, ni siquiera a nosotros mismos. Hay tantas pruebas, idas y vueltas en esta vida, que no sabremos de qué somos capaces hasta atravezarlas.

—Tienes razón... –me atreví a
tomar su mano. Al parecer, lo
tomé por sorpresa. —Porque
ningún chico me ha puesto en aprietos como lo has hecho tú.

MEW

Y ahí tenía de nuevo esos ojos
tan brillantes y expresivos.

Esos ojos que te miraban con sinceridad. No había lástima
ni se sentían obligados, no
como las miradas que siempre había recibido de mi entorno.

Él me miraba así porque lo
quería, no porque tuviera que tener cuidado conmigo.

—Eso... Debería tomarlo ¿como algo malo? --pregunté.

Negó y se inclinó hacia mí.

Por instinto me acerqué
también y sentí sus labios
apretarse con los míos por un breve momento. Al separarnos, él estaba algo rojo.

¿HETEROSEXUAL? MEWGULF ADAPTACIÓN FINALIZADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora