POV Alessa
Todo me duele, la cabeza me palpita y siento como si un camión hubiese pasado por encima de mí. Intento abrir los ojos, pero la luz me ciega. Escucho sonidos de monitores y muchas voces.
-Mi Ales, despertaste.-dice mamá, se le nota que ha estado llorando.
Abro los ojos y veo su aspecto, tiene ojeras de 3 días, su rostro está rojo de tanto llorar y parece que no ha comido en días.
-¿Por qué te ves tan demacrada mamá?-pregunto preocupada.
Papá, Frankie y mamá ríen. Ahora que puedo verlos bien a todos, tienen el mismo aspecto.
-¿Qué pasó?-les pregunto. Sé que estoy en el hospital, pero no recuerdo qué pasó.
-¿No lo recuerdas, cielo?-pregunta papá.
-No, no realmente.
-Cariño, alguien te encontró en el suelo, a kilómetros del restaurante.-Al decir le da una mirada desaprobatoria a Frankie y estoy segura que tuvo que haberse enojado con él por dejarme ir sola.-Estabas inconsciente y con mucha sangre, vio tu identificación, te trajo al hospital y acá nos llamaron. Nos diste un susto terrible.
-Quiero agua.-Frankie me la pasa y coloca una pajilla para que pueda tomarla con facilidad. Al tomarla con tanta urgencia la cabeza empieza a doler y recuerdo. Oh por Dios, recuerdo a aquella persona golpeándome, yo suplicando y él diciéndome que la encuentre. ¿Qué se supone que debo encontrar?
La voz del médico me saca de mis recuerdos.
-Buenas tardes, señorita Matthew, soy el doctor Khan y he estado al tanto de su caso desde que ingresó al hospital. -nos mira a todos y luego su mirada se posa sólo en mí. Tiene ese mirada que augura que nada va a ser bueno.-voy a ser sincero contigo, tienes una contusión un poco grave, que se puede tratar con medicamentos, tienes varios raspones, pero lo que más preocupa, son tus costillas rotas, tu columna sufrió una grave lesión, se me fue informado que hacías atletismo. Siento ser un portador de malas noticias, pero no volverás a correr en 3 meses.
"No volverás a correr en tres meses" "no volverás a correr en tres meses " esa frase se repite una y otra vez en mi cabeza. ¡No! Esto no puede ser posible.
-Tiene que ser una broma.-digo a punto de llorar.
-Lo siento, señorita Matthew, pero aun después de los 3 meses no volverá a correr con facilidad.
-¡NO! ¡ESO ES UNA TOTAL MENTIRA! ¡MAMÁ, BÚSCA OTRO MÉDICO!-grito muy fuerte.
Mamá corre hacía mi y me abraza y yo me derrumbo en sus brazos.
-L-os o-lim-pi-cos, ma-mamá.-digo con la voz entrecortada de tanto llorar.
-Lo siento, Ales, lo siento.-dice mamá llorando
No quiero ver a nadie, quiero gritar y llorar hasta cansarme.
-¡LARGO! ¡VÁYANSE TODOS!
-Cálmate pequeña. -intenta acercarse Frankie, pero papá lo detiene.
-Rose, Frankie, vamos, necesita su espacio. -dice papá. Les doy la espalda y siento como todos salen. Lloro, grito, pataleo, hasta que siento que no puedo más. No puede ser, mi sueño desde pequeña había sido ir a los olímpicos, había entrenado toda mi vida para esto y ahora alguien me lo había arrebatado, no es posible. En 1 meses serían las semifinales del concurso nacional de atletismo, lo que me llevaría a la final y si conseguía uno de los 3 lugares, tendría un pase directo a los olímpicos. Éste era mi momento, era mi más anhelado momento y un abrir y cerrar de ojos se había esfumado.
Dicen que todo tiene un propósito y que cada situación que pasamos, nos deja una lección.
Hoy, les quiero decir, que si quieren algo en demasía, luchen por ello hasta que el último aliento, hasta que agoten los últimos recursos. Para mí, hoy, se rompe un sueño, pero para muchos de ustedes, es el principio de ellos. Luchen hasta al final, luchen hasta que la vida les diga: "ya no más, ya fue suficiente". Trabajen por ese sueño, háganlo a diario y con mucha constancia.
Desde pequeña entrené, soñaba con estar en algún estadio, con muchas personas en él, con mi familia, Jules y la nana apoyándome. Hoy no tengo a Nana, y mi sueño también se ha ido. ¿Por qué de repente todo lo que quiero se va? Aun no asimilo la muerte de la nana y sumémosle lo de mi carrera como atleta. Es como si la vida se estuviese empeñando en quitarme todo lo que amo.
Quiero ir a la universidad, estudiar arquitectura, pero antes de eso, quería participar en un olímpico, sé qué podría lograrlo, lo sé, pero las cosas no siempre salen como queremos.
Me quedo dormida con lágrimas en los ojos.
Tiempo después siento que alguien me despierta.
-Ales, despierta. -me dice la voz que reconozco como Jules.
-Hola.-digo en susurro.
-¿Se siente mejor su alteza? ¿Necesita que algunos de sus súbditos le traiga ropa o comida?-en otra ocasión me hubiese reído, pero hoy, mi mente estaba en otro lugar y mi corazón roto.
Al ver que no respondo. Vuelve a hablar.
-Lo siento, linda, tu mamá me ha contado todo, de verdad lo lamento.-me dice con mucha tristeza.
Solo la miro, le transmito todo mi dolor a través de mi mirada, ella no dice nada, me conoce la suficiente, es mi alma gemela. Se acerca hacia mí y me abraza, me da aquel abrazo oso, así como ella le dice, que tanto me transmite.
-Tengo miedo, Jules. No sé qué pasa, primero pierdo a la abuela, luego alguien me golpea y ahora mi sueño se ve frustrado. Y no, no quiero hablar de lo sucedió. -ella asiente y empieza a contarme cómo fue que se enteró y lo mucho que se asustó.
-Estoy bien, de verdad. Solo tengo una contusión, mi columna tiene un lesión y tengo varias costillas, rotas. ¿Ves? No es nada, mi servidora. -ella me mira, me fulmina con la mirada y luego me toma de la mano.
-Estoy contigo siempre, no dudes en contarme tus cosas, puedes confiar en mí. Joder, Ales, si tuviera que dar mi vida por ti, lo haría, porque eres la única persona en éste mundo que ve quien realmente soy, eres mi hermana, mi persona favorita y mi persona. Por usted, su alteza, me lanzaría a las serpientes, y eso que las odio con mi vida.- dice con burla.
Así es Jules, puede decirte algo lindo y divertido al mismo tiempo. Es mi única amiga, la más sincera y pura.
-Te quiero Jules.-le respondo mientras le doy un beso en la mejilla.
Jules se va cuando comienza a anochecer, mis padres y Frankie se van. Según el médico debo estar 4 días bajo observación y nadie puede quedarse conmigo. Empiezo a escuchar "Someone like you" de Adele, hasta que me llega un mensaje de un remitente desconocido.
-¿Estás en el infierno o decidiste seguir haciéndonos sufrir con tu presencia en ésta tierra?
Leo el mensaje una y otra voz, debe ser una broma. ¿Quién podría mandarme ese tipo de mensajes y a ésta hora?
¿Quién me odia tanto para quererme muerta?
PD: Capítulo dedicado a @Nannmar. Besos guapa
¿Quién creen que pudo haberle mandado el mensaje Ales?
Es muy triste lo de Ales :(
Los quiero, besos.
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Dos
Misterio / Suspenso"Encuéntrame, hazlo, Aless, encuéntrame" lo dice esa voz en mi cabeza. No sé qué es lo que debo encontrar, pero siempre que cierro lo ojos escucho esa voz. ¿Alguna vez han sentido que les falta algo? Como si hubiesen perdido un objeto preciado y no...
