POVS desconocido
La soledad es una completa locura, sentir que a nadie le importas, que si en algún momento mueres nadie del mundo exterior lo notará. Antes de sentirme de tal manera, solía tener a alguien que le importaba, ese alguien solía amarme, no existía nadie más, solo nuestras dos almas danzando al mismo compaz. Pero, como todos los seres humanos, se fue, me abandonó y jamás regresó por mí.
POVS Alessa
Hacía ya una semana de la muerte de la nana. Los primeros días habían sido una tortura, cualquier mención de ella me afectaba a tal grado que terminaba con un ataque de ansiedad y vomitando, sí, así era yo ante cualquier situación y era ella la que siempre me calmaba. Los siguientes días salía a correr muy temprano en la mañana para despejar mi mente y no dejar que mis pensamientos me consumieran.
Me encontraba en camino al centro comercial a enontrarme con Jules, mi mejor amiga, una pelirroja, de 1.64, ojos verdes, con un magnífico cuerpo, espontánea y un poco tosca al momento de tratar a las personas.
Se supone que Frankie me traería en su coche, pero tuvo que acompañar a al novia al dentista y a lo pobre de Alessa le tocó caminar. Pufff, amaba caminar(nótese el sarcasmo).
Iba por las calles de Wembley, donde el comercio es muy movido y por alguna extraña razón, hoy no lo estaba y de repente empecé a sentirme observada, quizá estaba paranoica. Me recuerdo a mi misma dejar de ver You a altas horas de la noche.
Sigo caminando mientras imagino el sermón que me dará Jules por llegar tarde, porque lo que sí es seguro que demoraré en llegar. Empiezo a tener esa sensación de que alguien me está observando, así que decido mirar hacía atrás pero no hay nadie, ¡Dios! ¡medicate Ales!
Sigo caminando, esta vez más rápido, y así poder llegar rápido al centro comercial. ¿Por qué a Jules le tiene que gustar tanto ese estúpido centro comercial que queda tan retirado de todo?
Vuelvo a sentir lo mismo y miro hacía atrás, pero ésta vez sí hay alguien, Joder, sí hay alguien.
No puedo distinguir si es hombre o mujer porque solo se observa una sombra negra, pero sé que me está siguiendo y cada vez acelera más el paso, así que por ende yo hago lo mismo.
Cada vez lo siento más cerca, veo que empieza a correr y le ordeno a mi mente correr también, pero no lo hace, jodido cerebro que cuando le doy órdenes no las capta. Me obligo a correr y lo hago, corro por mi vida, corro porque esa sombra negra me causó un terrible escalofrío en todo mi cuerpo.
Corro aún más rápido y siento que me va a alcanzar, y cuando siento que lo estoy logrando me tropiezo y caigo de bruces al suelo. Me arden las rodillas y mis manos y el miedo no cesa, pero aún así me levanto y corro, corro como si vida dependiese de ello y es que esta vez, lo es.
Miro hacía atrás y esa sombra se ha ido y me pregunto el por qué y cuando observo ya estoy en frente del centro comercial. Pero no, claro que ahí no acaba mi miseria, mi pecho se contrae, no puedo respirar con facilidad, el mundo me da vueltas, siento como si tuviera una enorme piedra encima de mi corazón y no lo dejara latir. Toso una y tres veces y empiezo a sentirme mareada, hasta que comienzan las arcadas, y el vómito me sale involuntario, vomito 1, 2 y 3 veces y siento en lo lejano que alguien me llama.
-Ales, respira-dice la voz lejana
-No puedo- digo con una voz entrecortada.
-Vamos, Alessa, respira conmigo- Y esta vez logro distinguir quién es.
-Piensa en Ceci, en todas sus palabras cuando te ocurría ésto, hazlo Ales.-Y ahí empiezo a recordarlo, a recordar sus palabras, los ejercicios de respiración que decía que hiciera.
Inhalo y exhalo lentamente, inhalo y exhalo, soy fuerte, puedo con ésto, me repito a mí misma, estás a salvo, inhalo y exhalo y noto como puedo respirar con facilidad otra vez.
-¿Qué pasó, Ales? ¿Por qué tuviste un ataque de ansiedad de nuevo?-Pienso en la sombra que ha me seguido, en cómo he corrido, en cómo me he caído y analizo si contarle o no.
-Creí ver que alguien me seguía- Respondo con la voz un poco apagada.
Jules me mira con asombro y con curiosidad. Y me dice
-Entremos y compremos café y así me cuentas bien, ¿ok?
Llegamos a una pequeña cafetería que está dentro del centro comercial, pero que es muy mona, la descubrimos el año pasado y desde ahí, nos ha encantado.
Pedimos nuestros cafés y nos los dan casi enseguida.
-Ahora sí, tenemos nuestros cafés, estamos sentadas, cuéntame bien.- Dice Jules con impaciencia.
-Solo, venía caminando, porque Frankie no pudo traerme y me empecé a sentir obsevada, pero lo ignoré, luego sentí lo mismo, pero esa vez sentí que alguien me perseguía y decidí mirar atrás y no había nadie, pasado 2 minutos fue igual y volví a mirar atrás y sí había alguien. respiro hondo y miro a Jules que me está observando con mucha atención.-Empecé a caminar rápido y vi que la sombra aumentó el paso y luego comenzó a correr y yo hice lo mismo y cuando creí que lo estaba logrando me caí. -le muestro mis rodillas y mis manos y emite un grito ahogado.-me ardía todo pero seguí corriendo y cuando llegué al centro comercial ya se había ido y el ataque de ansiedad se mezcló con un ataque de pánico y ahí llegaste y me viste vomitando.
Jules no dice nada, está en shock, no habla.
-¿Ahora no dirás nada, Jules?-le pregunto con un poco de fastidio.
-¡Joder, Ales!- Lo dice en un grito que hace que todos nos miren. -Eso parece un capítulo de You o de ese libro que tanto lees. Aún no puedo creerlo, al principio creí que estabas locas y lo estabas inventado, pero, puta madre, ahora te creo. ¿Quién crees que pudo haber sido, Ales?
-No lo sé, Jules, realmente no lo sé, pero sí sé es que esa persona me dio mucho miedo, no sé si era mujer o hombre porque no lograba ver bien quién era.
-¿Quién querría seguirte, Aless? ¿Quién querría causarte tanto miedo?-pregunta curiosa y en su modo detective.
-No lo sé, no tengo a nadie que me odie de esa manera, lo sabes.
Y así termina esa conversación y ella empieza a contarme sobre su novio, se nos pasa la tarde en compras, en el Spa y comiendo hamburguesas. Cuando ya empieza a oscurecer decidimos irnos y Jules me lleva en su carro, porque me rehúso a irme caminando.
En menos de media hora aparca frente a mi casa.
-Hemos llegado a su destino, mi alteza.-dice en tono de burla.
Desabrocho el cinturón y bajo del carro.
-Gracias, mi servidora. -Y a continuación hago una reverencia, hecho que causa que ambas estallemos en una carcajada.
-Maneja con cuidado Jules, te quiero.
-Yo lo sé, preciosa. Adiós.-Y arranca.
Al entrar a la casa lo primero que veo es a Tom, el cual ya está durmiendo en su casita.
-Mamá, papá, ya llegué. -grito para que puedan escucharme.
-Hola, nena, ¿cómo te fue? -me dice papá al mismo tiempo que me da un beso en la coronilla.
-Genial, papá, compramos muchas cosas, fuimos al Spa y comimos. -omito el detalle de la persecución, a papá le daría un infarto si se entera que alguien persiguió a su princesa, suerte que el vestido tapa mis rodillas.
-¿Y mamá?-pregunto al no verla por ningún lado.
-Está durmiendo, estaba muy agotada, así que se durmió temprano.-Mamá es médica, así que sus turnos en algunas ocasiones suelen ser muy complicados y extensos.
-Iré a descansar yo igual.-le doy un besos en el cachete a mi padre. -te quiero, papi.
-Y yo a ti, princesa. Descansa.
Subo a las escaleras, me quito el vestido con sumo cuidado, me coloco la pijama y me aplico mi rutina de la cara de todas las noches.
Me tumbo a la cama, me arropo y empiezo a pensar en lo sucedido de hoy, me sentí tan indefensa, con tanto miedo, que no alcanzan a imaginar. Me sentí casi igual como en los... y caigo rendida en los brazos de morfeo.
Capítulo dedicado a mi querida Kris.
Besos, xoxo
YOU ARE READING
Dos
Mistero / Thriller"Encuéntrame, hazlo, Aless, encuéntrame" lo dice esa voz en mi cabeza. No sé qué es lo que debo encontrar, pero siempre que cierro lo ojos escucho esa voz. ¿Alguna vez han sentido que les falta algo? Como si hubiesen perdido un objeto preciado y no...
