Eh... ¿Buenos Días?

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México se despertó una media hora después de que Rusia se fuera, por alguna razón sintió una soledad y un miedo terrible así que subió al cuarto de Rusia para ver si podía dormir con él.

México notó un Rusia muy dormido y con una cara normal, no la típica malhumorada como siempre.

-Es lindo- susurró mientras daba una media sonrisa. Al ver que tenía una cama grande, decidió dormir con él. "No creo que se enoje".

Tenían un espacio entre los dos y así México durmió más tranquilo y protegido.

.

En la mañana Rusia despertó porque algo lo estaba agarrando del brazo, se sorprendió al ver a México dormido en él. Por un momento se pudo ver una vena saltando en su frente por lo molestó que se puso.

Después de unas respiraciones profundas se controló y no lo despertó, sólo lo vería dormir. Pero cada vez que lo veía, más lindo era, no podía aclarar bien su mente pues nadie se le hacía lindo. "¿Qué es este sentimiento?" pensaba.

-Mmmmm... -México se quejó mientras trataba de abrir sus ojos.

-¿Ya despertaste? -preguntó Rusia con su voz grave. México despertó de inmediato y soltó su brazo, Rusia sintió una incomodidad al sentirlo libre, eso le preocupó más.

-Ru-Rusia puedo explicarlo-trataba de hablar y se veía avergonzado y su cara sonrojada.

-Está bien, lo entiendo -dijo mientras suspiraba.

- ¿Eso significa que puedo dormir aquí de ahora en adelante? ¡Eres muy bueno Rusia! -México dijo feliz y lo abrazó.

-Me-México... -Rusia se sorprendió mucho y se sonrojó un poco, ni sabía que hacer.

-Lo siento, lo siento, me emocioné. Espera, haré el desayuno-dijo y salió corriendo. Rusia sólo se tapó la cara con su mano y con la otra tocaba su pecho donde se encontraba su corazón palpitando rápidamente.

-Sin duda sufriré un ataque al corazón... -susurró para él mismo.

El desayuno pasó normal y tranquilo. México sonreía más y sus ojos no se veían tan apagados, eso tranquilizaba demasiado a Rusia.

México ya por fin habló con Chile y le comentó que ya se encontraba mejor para ya no preocuparlo más, quedaron en salir en una semana.

-Oye Rusia...-dijo México mientras tejía una bufanda en el sillón.

-Mmm... -sonó Rusia sin verlo mientras revisaba su celular.

-¿Quieres salir conmigo e ir con Chile a su casa? -preguntó.

-¿Qué? -preguntó ahora viéndolo a él.

-Sí, ya que me imagino que no tienes amigos, pues te invito para que hagas unos-dijo sin ninguna vergüenza.

-No necesito amigos- respondió indiferente.

México quedó decepcionado, así que le aventó una bola de estambre.

-Ya lo decidí, vendrás conmigo o nosotros iremos contigo, no te escaparás- dijo decidido. Rusia sólo lo miraba con una ceja alzada y la bola de estambre en las manos.

-... ¿No? -preguntó México con voz baja.

-Seguirás molestando así que no tengo de otra que ir-dijo suspirando. México sonrió demasiado al escucharlo y fue corriendo a abrazarlo pero se tropezó con el hilo del estambre, cayendo así con las manos en el pecho de Rusia y de rodilla frente a él. Los dos se miraron por unos pequeños segundos, de inmediato México se levantó sonrojado.

-Pe-Perdón- se disculpó y se fue al baño. Cerro la puerta con llave y se miró al espejo, su cara estaba totalmente roja y sentía una gran vergüenza.

-¿Por qué te pones así México? Ni que él te gustara... -se dijo para el mismo pero se quedó pensando lo que dijo al final. "Puede ser que..." pensaba.

Al mismo tiempo, Rusia estaba un poco sonrojado y su corazón latía rápido otra vez, al ver aquellos ojos del tricolor viéndolo a él hizo que sintiera un cosquilleo dentro de él.

"Creo que debo de ver a un médico o algo" pensó.

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Espero les vaya gustando la historia, espero sus comentarios.

Cuídense. UwU

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