30....mi sueño

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Capítulo 30. Mi sueño

​Ha pasado una semana desde aquel incidente. Una vez que Zhan se recuperó por completo de sus tobillos lastimados, el pelinegro y Yibo tuvieron que regresar a Gusu para ayudar a Xie Yun con las labores de reconstrucción y los destrozos en la frontera del reino.

​Mientras los alfas realizaban sus deberes, Zhan aprovechaba el tiempo para platicar y convivir con Tang San y la señora Choi en el palacio.

​-Xiao Zhan... Dime que te quedarás un buen tiempo aquí. Estaré muy triste si te vas tan pronto -pidió Tang San, mientras comía con visible entusiasmo los platillos que la señora Choi había servido para ellos.

​-Sí, me quedaré unos días más. Yibo ha estado muy desanimado por todo lo sucedido con su madre, y ayudar a Xie Yun en la frontera lo distrae un poco de la tristeza. Además, aún no entro a la universidad, así que puedo pasar estos días con ustedes.

​Zhan sonrió mientras servía más bebida de frutas para Tang San, quien se veía inusualmente hambriento; este tomó el vaso y se lo bebió de un solo trago.

​-¿Se encuentra bien, señor Tang San? -preguntó curioso, ya que Tang San siempre había sido sumamente correcto, pausado y elegante para comer, pero estos últimos días devoraba los alimentos con verdadera ansia.

​-Mmm... No... No me siento muy bien... ¡Ugh!

​De pronto, Tang San tuvo un fuerte ataque de náuseas y corrió a toda prisa hacia el baño. Zhan se preocupó de inmediato; asustado, le pidió a la señora Choi que llamara a alguien para revisar a Tang San, ya que los sonidos de las arcadas no cesaban.

​Una vez que el malestar disminuyó un poco, Tang San regresó arrastrando los pies, sintiéndose sumamente débil. Zhan lo ayudó a sentarse y comenzó a echarle aire en el rostro con un abanico.

​-Por Dios, señor Tang San... Estaba comiendo con tanto ánimo, no me explico por qué de un momento a otro...

​Zhan interrumpió su propia frase al recordar repentinamente los síntomas y las náuseas matutinas que él mismo experimentaba cuando estuvo embarazado.

​-Señor Tang San... ¿Tal vez usted no estará embarazado?

​-Oh, por Dios... ¿Cómo pude olvidarlo? Es verdad... Se siente exactamente así.

​Los dos se miraron fijamente, compartiendo la misma expresión de absoluto shock. En ese momento, la señora Choi ingresó a la habitación portando una taza de té especial para calmar las náuseas.

​-Esto tranquilizará tu estómago, querido.

​Nervioso y con las manos temblorosas, Tang San tomó la taza y bebió el líquido lentamente; su rostro aún reflejaba incredulidad. Tras unos minutos, el malestar cedió y el cansancio lo venció, quedándose profundamente dormido.

​Zhan y la señora Choi salieron silenciosamente de la habitación para dejarlo descansar.

​-Informé a los guardias para que le den el aviso al dios Wang; regresarán pronto de la frontera -comentó la mujer en voz baja.

​-Gracias, señora Choi... Tang San se veía muy mal, debe sentirse fatal con este inicio.

​-Sí... Y seguramente será más pesado para él, debe estar esperando a varios bebés.

"Designado a servirte".... (yizhan) (Omegaverse)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora