Capítulo 34. Formas de satisfacción
La noche cayó en aquel místico lugar. Después de una larga y amena velada alrededor de la fogata, Yibo se quedó compartiendo algunas copas de alcohol con el señor Xiao.
Por ratos, el castaño tomaba la mano de Zhan y se acurrucaba en su hombro mientras escuchaba con atención, hasta casi el amanecer, las divertidas e incluso vergonzosas historias de cuando la tía Najin y el señor Xiao eran más jóvenes.
Al momento de dormir, Zhan se dispuso a acampar en la tienda junto a su hermana Lulú y su tía Najin, mientras Yibo se quedaba en la otra estructura con su suegro. Antes de conciliar el sueño, el pelinegro comenzó a acurrucarse a sí mismo; un frío inusual y repentino calaba sus huesos. Al notarlo inquieto, la tía Najin se levantó a revisarlo, percatándose de que su sobrino se veía sumamente extraño.
En cuanto posó la mano sobre la frente del pelinegro, notó la altísima temperatura que emanaba de él. Al mismo tiempo, las feromonas de omega de Zhan comenzaron a percibirse en el aire con una intensidad abrumadora.
-Zhan... Estás... Estás entrando en celo -afirmó la tía, sorprendida.
-... No traje mis inhibidores -respondió Zhan, asustado y con la respiración comenzando a alterarse.
-Hermano, no necesitas ningún inhibidor aquí. ¿Para qué crees que sirven los esposos? Regresa de inmediato a casa con él -intervino Lulú, asomándose desde su bolsa de dormir.
-¿Eh? ¡Cállate, niña! Dios mío, ¿desde cuándo los niños se volvieron tan insolentes para hablar de estos temas? -reclamó Zhan, con las mejillas encendidas.
Antes de que continuaran discutiendo, la tía Najin los interrumpió con una voz firme y autoritaria:
-Zhan, Lulú tiene toda la razón, debes regresar a la casa con Yibo ahora mismo. Iré a llamarlo para que te lleve. Cariño... Al lado de tu cama dejé guardadas algunas cosas para estas ocasiones; sabía perfectamente que tu celo se presentaría más seguido ahora que estás formalmente casado.
La tía Najin salió de la tienda con una expresión de comprensiva preocupación, mientras Lulú le colocaba con cuidado un paño húmedo y frío en la frente a su hermano para intentar aminorar la fiebre.
Poco después, Yibo entró apresuradamente al lugar. Al ver las condiciones en las que Zhan se encontraba, se aproximó con presteza y preguntó angustiado:
-Zhan... La fiebre está demasiado alta. Ven, la tía Najin me dijo que lo mejor es que regresemos a la casa de inmediato; ellos nos alcanzarán en unos días.
Yibo tomó a Zhan con delicadeza entre sus brazos y, utilizando su poder espiritual, se transportó en un parpadeo directo a la habitación del pelinegro en el mundo humano. Lo recostó con sumo cuidado sobre el colchón y, un tanto nervioso, comenzó a buscar en el cajón de la mesa de noche. Saco una pequeña bolsa de tela y se la extendió al omega.
-Tu tía me aseguró que aquí dentro encontrarías lo necesario para sobrellevar el celo.
Afectado por las oleadas de calor, Zhan se incorporó como pudo para buscar los ansiados supresores, pero al abrir la bolsa descubrió que solo contenía preservativos especiales para periodos de celo. El pelinegro abrió los ojos de par en par, completamente aturdido.
-... ¡¿Tía Najin?! ¡Oh, por Dios!
-¿Qué pasa? ¿No es lo que buscabas? -preguntó Yibo, ladeando la cabeza.
-No hay un solo inhibidor aquí... Solo hay condones... ¡Condones! -exclamó con un grito ahogado por los nervios.
-¿Y eso tiene algo de malo? Solo debo cumplir con mi deber y ayudarte a calmar tu malestar.
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"Designado a servirte".... (yizhan) (Omegaverse)
Fanfiction✨historia original. 🚫🚫🚫No traducciones ni adaptaciónes solo disponible en mi perfil y en ao3. En la familia xiao hay una maldición cada 100 años su familia debe entregar a un desendiente Omega , al dios wang Yibo .... El momento llegará cuando e...
