Capítulo 16

244 7 0
                                        

Alba:
Me acurrucó más contra Liam en cuanto los rayos del sol asoman por mi ventana, aún así me mantengo acurrucada contra el cuerpo del pelinegro. Lo único que consigue que abra los ojos es el ruido en el piso de abajo.

–¡Estamooos, en casaa!–exclama Mario.

–¿Alba, estás despierta?–exclama mi hermano.

Mierda.

–Liam, despierta–lo sacudo.

–¿Qué pasa, princesa?

¿Me acaba de llamar princesa? Joder, que bien suena saliendo de sus labios cualquier apodo y sobretodo, que especial me hace sentir, aunque parezca tonto. Es la primera vez que algún chico me llama por un apodo de forma romántica—no tomo en cuenta el osita de Zack ya que normalmente lo hacía de forma despectiva—por lo que se me hace algo chocante al no estar para nada acostumbrada.

A pesar de momentáneamente querer olvidarlo todo, para quedarme mirando el rostro adormilado de Liam, me obligó a concentrarme en el problema principal; los chicos están en casa y Liam sigue en mi cama.

Creo que se ha dormido, ya que por la hora de mi teléfono son las nueve de la mañana, por lo que los chicos se han retrasado una hora de la hora habitual en la que vienen cada día.

Imagino que se le habrá olvidado a Liam ponerse el despertador a las siete y media para irse a su cama, ya que además de estar justo ahora mismo a mí lado, no he notado un beso antes de irse.

–Los chicos están abajo–murmuro.

–¿Qué? Mierda, me he dormido–murmura.

Liam se levanta con rapidez, acercándose a mí balcón abierto, aunque antes de salir vuelve para dejar un beso en mis labios. Cuando me aseguro de que ha llegado a su habitación, vuelvo dentro de mí habitación para quitarle el seguro a mi puerta y salir. Al bajar las escaleras me encuentro a Mario tirado sobre la encimera, a mí hermano tirado en el sofá junto con Adrián y a Tyler en uno de los sillones. Parecen totalmente demacrados.

–¿Dónde está Ray?

–¿No está aquí?–pregunta Mario.

–No–respondo.

–¿Qué hora es?–pregunta Tyler, perezoso.

–Son las nueve–responde Adrián.

–¿Liam está en casa?–pregunta mi hermano.

–Está arriba. Ha llegado hace un par de minutos–murmuro.

–Me parece raro que Ray no haya vuelto–agrega Mario.

–Sobre todo si Liam está en casa, no suelen volverse sin el otro cuando van por separado–confirma Tyler.

–¿Anoche fueron por separado?–frunzo mi ceño.

–Al principio sí, se juntaron con dos amigas–me explica mi hermano–Y generalmente si van juntos, vuelven juntos.

–¿Y si le ha pasado algo?–pregunto preocupada.

Mario intenta contactar con él por lo menos dos veces, al ver que no lo consigue, los demás comenzamos a llamarle a él y a las chicas con las que suelen estar, para enterarnos de que no está en la casa de ninguna o de que no quieren saber absolutamente nada de él. Así nos pasamos alrededor de cuarenta minutos hasta que conseguimos saber que anoche se fué con una conocida de una de las chicas con las que ha estado durante estas semanas, entonces decidimos ir a buscarlo, no sin antes pedirle la dirección.

–Voy a despertar a Liam, vamos a buscarlo–dice Adrián.

Voy detrás de él para cambiarme en mi habitación, una vez estamos todos listos, nos montamos en dos coches, en el primero, nos montamos Liam Tyler y yo, mientras que en el otro los otros cuatro. Cuando llevamos un buen rato en silencio, Tyler lo rompe.

Contigo [EDITANDO]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora