Capítulo 18

228 5 0
                                        

Alba:
Una vez llegamos a casa—ya son las cuatro de la tarde, ya que acabamos tardando más de lo que pensábamos en almorzar—nos duchamos para después volver a colocarnos los trajes de baño para aprovechar la piscina del jardín, donde me mantengo la mayor parte del tiempo en las hamacas tomando el sol.

–¿Alba, juegas con nosotros a las peleas?–pregunta Adrián–Somos impares porque Manson no quiere jugar.

–Le duele el trasero–se burla Mario.

–Ni de broma–respondo–La última vez casi me rompisteis el brazo.

–Venga, te cedo a Liam para que te subas encima de él. Así seguro que ganas por primera vez en tu vida–Alex me intenta convencer.

NO TE SONROJES.

Tarde. Muy tarde.

Mi mirada se conecta momentáneamente con la del pelinegro, que tiene una pequeña media sonrisa en sus labios mientras me mira. Seguro que sabe perfectamente el doble sentido que le he dado a las palabras de mi hermano, seguramente porque él le ha dado el mismo.

Dejo a un lado mis gafas de sol para después hacerme una cola de caballo, entonces voy hacia las escaleras, entrando poco a poco notando como de fría está, pero no puedo ir acostumbrándome, ya que de inmediato mis amigos comienzan a echarme agua. Una vez Rayan sale del agua, sorteamos la primera pareja para competir, siendo Liam y yo, contra Mario y Adrián. Antes de que nos subamos en los hombros, nos dejan un minuto para idear un plan, por lo que me acerco a Liam—agarrándome a sus antebrazos para no hundirme, debido a que yo no toco el suelo de la piscina en esta parte de la misma—para hablar, manteniéndonos alejados y de espaldas a nuestros amigos.

–¿Dónde golpeo?

–¿Por qué te has sonrojado con el comentario de tu hermano?

–No me he sonrojado–frunzo mi ceño.

–Lo has hecho, justo como ahora mismo–asegura.

–¿Y tú por qué tenías una media sonrisa?

–A mi no me importa ni lo más mínimo aceptar que le he dado un doble sentido–asegura.

–¿Ah, si?–sonrío, colocando mi lengua sobre mis labios–Yo recuerdo que huiste la última vez que oíste un comentario de ese tipo.

–Porque estabas borracha y al día siguiente te arrepentirías de todo.

–¿Seguro que sólo por eso?

–Pues claro, soy todo un caballero.

–Sí, sobretodo un caballero, Harrison.

–Cuando quieras te lo puedo demostrar–asegura.

–¿De qué forma, Lilo?

–De tantas como quieras.

–¡Se ha acabado el tiempo, a los hombros!–exclama Rayan.

–Cosquillas y barriga, caerá en poco tiempo–murmura finalmente.

Me coloco sobre los hombros del pelinegro, mientras que Adrián hace lo mismo con Mario, entonces nos acercamos y cuando Rayan da el inicio, comenzamos a forcejear. No voy a negar que las manos de Liam sobre mis piernas me ponen nerviosa, sobretodo porque me recuerda a las veces en las que sus manos han estado sobre mi cuerpo en diferentes situaciones.

Forcejeamos un rato hasta que se acaba cayendo, por lo que ganamos nosotros, entonces nos toca salir fuera del agua a esperar mientras que mi hermano y Tyler pelean contra Adrián y Mario.

–Voy a por un refresco–murmuro.

–Cógeme uno–me pide Liam.

–¡Yo quiero uno!–pide Rayan.

Contigo [EDITANDO]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora