ESPECIAL 4 DE JULIO

88 2 0
                                        

Holaa
Primero que nada, siento no haber actualizado estos tres días, como avisé,  la aplicación me está dando problemas y no me deja. He tenido que estar mucho tiempo para que esté capítulo se haya podido publicar, pero no os quería dejar sin un especial este cuatro de julio.

Segundo, no entenderéis este capítulo al cien por cien hasta que se publique el libro al completo, ya que será cuando se expliqué y se pueda llegar a hilar ambas partes, aunque os podéis hacer una idea jijijiji.

Y por último, tengo que avisar que durante los siguientes cuatro días no podré actualizar ya que estaré fuera.

Espero que os guste este especial : )

Liam, 6 años:
Termino de colocar mis protecciones y espero a que George revise las del resto de mis compañeros para que después haga lo mismo con la mía. Juego con mis manos notando como algo está presionando mi barriga.

James dice que solo son nervios, pero yo no lo creo, ya que está presión ha hecho que está mañana vomité a escondidas de Lizzy y de mis papás. Aunque parece que no lo he escondido bien porque Lizzy nada más verme ha notado que algo iba mal, pero no ha podido hacer nada porque han aparecido mis padres.

Creo que está presión es por el partido que vamos a jugar hoy. Va a ser el primero de la temporada y también el primero de Alex, Rayan, Tyler, Mario, Adrián y mío, ya que a principios del curso, cuando hicimos las pruebas para el equipo junior—el de menor categoría que sirve para entrenar y mejorar la técnica, por lo que no se compite—George vió nuestro potencial y decidió subirnos a nosotros seis a una categoría mayor, con chicos dos años mayores—a Infantiles, el equipo en el que juega mi hermano mayor, James—. En esta categoría es cuando se empieza a competir.

–A los que he revisado que llevéis bien las protecciones os quiero con el bucal y el casco puesto para empezar a calentar fuera–ordena George–Los mayores, aseguraos de que los cinco novatos se lo pongan bien, por favor.

El resto de chicos salen hasta que nos quedamos George y yo a solas. Se arrodilla delante de mí y comprueba cada protección con detenimiento, cuando termina, asiente entre satisfecho y orgulloso.

–Buen trabajo, Harrison–despeina mi pelo.

–¿Hay muchas personas?–pregunto lleno de nervios.

–Sí, en estos partidos suelen haberlas–responde, colocando su gorra hacia atrás.

–¿Y si lo hago mal?

–Confío en ti, Liam. Lo harás bien.

–No lo sabes–replico–No quiero fallar.

–No vas a jugar mal, muchacho. Yo confío en tí.

–¿Y si decepcionó a papá? No quiero que vuelva a pasar, George.

–Si vuelve a ocurrir prometo tomar medidas, campeón. Incluso podría hablar con tu mamá para que te quedaras en mi casa una temporada.

–¿Y James y Lizzy?

–Ellos también podrías venir.

–¿Y tú no te enfades conmigo?

–Nunca, y si lo hago, créeme que se me pasará. Siempre voy a estar a tu lado.

–¿Aunque juegue mal?–pregunto temeroso.

–Aunque perdamos por veinte puntos porque hayas defendido mal–sonríe.

–¿Y si perdemos por cuarenta?

–Tambien estaré a tu lado–asegura–No tengas miedo, estoy seguro de que brillarás.

Contigo [EDITANDO]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora