Capítulo 3: Odio

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Vemos como se hizo aún más tarde en la casa de Izuku y este estaba en su cama con ojos rojos e hinchados por haber llorado tanto. Este ahora se encontraba muy tranquilo, sin embargo no podía quitar de su cabeza lo que habría visto en la habitación de su madre, él la tenía siempre en un pedestal, pero esto...era demasiado para él

Derrepente escucharía como la voz de aquel hombre se despedía mientras que se reía un poco, como si hubiera disfrutado eso...eso enfurecía a Izuku. El niño escucharía como la puerta principal se cerraba para luego escuchar como Inko empezaba a llorar a la par de un golpe en el suelo...ella habría caído de rodillas

"Maldición...soy de lo peor...pero lo hago por mi hijo", fueron las palabras entre llantos que Izuku escucharía ese día. Esto solo hizo que sus ojos se llenaran de lágrimas mientras que se tapaba la boca, para que no se escucharan sus llantos

Sentía que eso era su culpa, ya que su madre dijo que la familia es lo más importante, por lo que pensaba que esa frase de "Hacerlo por él", lo que dijo su madre de "La familia es lo primero" y lo que estaba haciendo en esos momentos, era todo su culpa

El niño corrió a su cama y se tiró para hundir su cabeza en su almohada y no pensar en nada de lo que le rodeaba, quería sacar todo lo que tenía adentro, por lo que empezó a gritar en su almohada, para liberar todas sus frustraciones...que sus sueños hayan sido truncados...el odio que tenía hacia su padre...el haber sido expulsado de la escuela...la mala paga de su trabajo...los delincuentes que le robaban todo...los ex-amigos que tenían que aún lo molestaban...y ahora esto

El infante, en ese momento de rabia e ira, no se daría cuenta como sus ojos empezaban a alternarse entre colores...de un verde claro esmeralda, pasaba a ser un verde oscuros y siniestro, como si fueran las hojas de un árbol marchito

Pero esto dejaría de pasar, al momento de escuchar como por casualidad habría sacado la almohada de su boca...dejando salir el grito a los 4 vientos. Al momento de hacer eso, se callaría por completo mientras que sus ojos se habrían, después de todo...sabía que ahora se venía lo peor

Empezaría a escuchar como unos pasos se empezaban a acercar a su habitación, solo para que al momento de abrir la puerta, ver como era su madre...la cual al verlo en ese estado, no pudo evitar taparse la boca y empezar a dar pasos para empezar a retroceder por el miedo y preocupación, ya que no se esperaba ver al peliverde menor allí

"Izuku", dijo entre tartamudeos, mientras que en sus ojos verdes claros se podría ver como empezaba a salir un brillo, el reflejo del la luz, por que se estaban humedeciendo en lágrimas, pensaba lo que sea que haya visto Izuku, como para que estuviera así...era su culpa...era su culpa

Inko (llorando): I...Izuku...

Izuku (llorando): M...Mamá, ¿Po...Porqué haces esto?

Al momento de escuchar aquella pregunta hecha por la voz inocente de su hijo no pudo evitar romperse para luego correr hacia él y abrazarlo fuertemente. "Perdóname, Izuku", dijo mientras que ponía su rostro lleno de lágrimas en el hombro de su menor hijo, al parecer los papeles se habrían invertido

Ahora no era el niño peliverde quien buscaba consuelo, sino su madre en él, puesto que ni a ella le gustaba lo que hacía...se sentía débil...necesitaba un hombro donde llorar, sin embargo, su hijo no era la mejor elección

Él solo era un niño...por más que sea muy madure, a penas y entendía algunas cosas y podía soportar lo malo...pero ella era su madre...y lo necesitaba...por lo que forzando una sonrisa entre lágrimas le empezaría a acariciar el largo y lacio cabello verde de su madre...haciendo que esta solo llorase más...además, eso incrementó al momento de escuchar como su hijo le decía: "Perdóname por haber nacido...si no lo hubiera hecho...no estarías así"

Izuku: Mis Diavólicas raícesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora