Frío...derrota...esos eran los únicos sentimientos que percibía una persona de 21 años la cual estaba en un río de Roma, muy malherido, casi para morirse. Cualquier persona que esté en su estado podría haberse muerto muy rápido, sin embargo, él no...él se aferraba a la vida como sea, después de todo, tenía que cumplir una misión
Aquella persona tenía una cabellera verde, al igual que sus ojos, de tez blanca y tenía unas cuantas pecas en el rostro...exacto...era Izuku Midoriya. Seguramente se preguntan, ¿Cómo es que acabó así?, pues la respuesta...por ahora tendrá que quedarse como es...una incógnita
El peliverde se encontraba con una mirada la cual podría representar muchas cosas, pero las emociones que resaltaban en ella, serían decepción, dolor y odio. "Mierda", dijo entre tartamudeos mientras que trataba de mover un brazo para poder redirigirse hacia una de las orillas, pero fue inútil
El muchacho sentía que podría rendirse en cualquier momento y pasar a mejor vida para ver si iba al infierno por sus acciones o si por algún milagro lograba ir al cielo, la verdad...era una pregunta la cual incluso para él, aunque era muy obvio para todos la respuesta, era difícil de contestar
Este empezaría a cerrar los ojos progresivamente para poder descansar un poco, pero antes de que pudiera hacerlo escucharía como alguien a lo lejos lo llamaba. "¡JEFE!", fue el grito que se escuchó a lo lejos mientras que Izuku abría los ojos y volteaba su mirada desde donde vino aquel alarido
El chico podría notar como en una de las orillas estaba un pelicenizo de 21 años muy herido al igual que él, pero este por lo menos aún se podría mantener de pie. Aquel chico era una persona muy conocida y querida para él, después de todo, fue una de las primeras persona en formar su familia...Bakugo Katsuki
Aquel muchacho sacaría un brazo de su espalda, algo que para muchos podría resultar extraño, para luego acercarse lo más que podía hacia Izuku y tomarlo de una de sus extremidades. El compañero de Izuku jalaría con las pocas fuerzas que le quedaban para poder traerlo hasta la orilla y ponerlo en tierra firme
Bakugo: Maldición, Izuku...nerd...¿Cómo te sientes?
Izuku: Me siento...fatal
Bakugo: Tsk...mierda, ni pienses en morir aquí, ¿Sí?...todavía tenemos mucho camino por recorrer
Izuku: -suspira- Bakugo...no tenemos las suficientes tropas o un Stand muy fuerte...sería un suicidio el intentarlo de nuevo
Bakugo: No...eso no es cierto, porque descubrí algo
Izuku: ¿D...De verdad?, ¿Qué cosa?
Bakugo: Será difícil llegar, pero vamos
Tras decir eso el muchacho cargaría a su amigo con su hombro para ambos empezar a caminar hacia un destino que para Izuku resultaba desconocido. El camino, como dijo Bakugo, resultaría muy difícil, ya que las policía los estaba buscando para arrestarlos, además de un grupo el cual estaba blindado y en su espalda llevaba el nombre: "Anti-stand"
Pasarían unos cuantos minutos y ambos chicos llegarían a lo que parecía la entrada de un drenaje, cosa que hizo que Izuku hiciera una mueca de disgusto. "Tranquilo jefe...esto será bueno", dijo Katsuki a modo de consuelo para que su compañero y jefe no se sienta peor de lo que ya estaba
Estarían caminando por ese luego mientras que pasaban por lugares manchados de excremento, ratas, cucarachas e inyecciones de metanfetaminas, de las que él comerciaba junto con su antiguo equipo...le traía nostalgia el ver eso
Al cabo de un par de minutos llegarían hasta lo que parecía ser una puerta, demasiado elegante por lo que era extraño, para luego Bakugo tocarla un par de veces. "Soy yo", dijo el pelicenizo mientras que poco a poco dicha puerta se iba abriendo, dejando a Izuku boquiabierto
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Izuku: Mis Diavólicas raíces
Fiksi PenggemarHola...soy Izuku Midoriya...y bien...¿Por donde empezar?...bueno...¿Qué es ilegal?...es el conjunto de acciones que van en contra de la ley...para las personas esa palabra representa algo malo, pero para mí no es nada cuando tengo que hacerlo por el...
