II - 4 de julio

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Centro de los Nuevos Vengadores, Nueva York. Mayo 2016

Natasha caminaba por los pasillos de la base con una carpeta bajo el brazo. Había dormido solo tres horas para poder cumplir con el reporte sobre Lagos que Steve le había pedido.

Observó su reloj y al ver que se le hacía tarde apresuró el paso. Desde que las cosas no estaban bien entre ellos, Steve tenía poca consideración con ella cuando de trabajo se trataba.

—¡Agente Romanoff! —la llamó María Hill al cruzarla en el pasillo.

—Estoy apurada Hill—se excusó Natasha deteniéndose a mitad de camino.

—Rogers te está buscando, dice que necesita el reporte de Lagos.

—Lo sé, trabaje toda la noche en eso. Voy de camino a su oficina—explicó Natasha.

—Últimamente te da todos los reportes a ti, parece que se está desquitando. ¿Qué es lo que sucede entre ustedes? —preguntó levantando una ceja.

—Nunca mezcles trabajo con vida personal—aconsejo, dejando a Hill con varias preguntas.

Natasha siguió su camino hacia la oficina de Steve. Volvió a mirar la hora y maldijo a Tony por darle al capitán una oficina en la parte más lejana del complejo.

Cuando llegó a la puerta, el primer impulso de Natasha fue entrar sin avisar, pero tuvo que reprimirlo y golpear.

—Adelante—. Escuchó decir a Rogers.

Natasha respiró profundo y abrió la puerta, para encontrarse a Steve sentado frente a la computadora, muy concentrado en su trabajo.

—El reporte de Lagos—comunicó ella mientras depositaba el reporte arriba del escritorio y luego se volvía a dirigir a la puerta, con intenciones de salir de allí lo más rápido posible.

—Natasha—la llamó de repente. Natasha se dio la vuelta y Steve levantó la mirada hacia ella, haciendo contacto visual—. Siéntate así lo leemos juntos.

—Lo siento Rogers, pero estuve toda la noche despierta por ese reporte. No necesito leerlo de nuevo.

—No era una sugerencia Romanoff—dijo y señaló la silla del otro lado del escritorio.

Natasha tomó asiento a regañadientes y pensó en lo mucho que odiaba que la tratara como su superior. Aunque claro, era el que estaba al mando cuando de misiones se trataba, pero nunca antes lo había hecho notar, siempre la había tratado como su compañera.

Espero a que Steve terminara de leer el informe mientras ella observaba la habitación, esperando encontrar cambios desde la última vez que estuvo allí. Pero todo seguía igual, y tuvo que reprimir una sonrisa al ver los dibujos al lado del ventanal.

—¿Entonces el arma biológica fue neutralizada y eliminada? —preguntó Steve y ella dejó de mirar hacia la ventana.

—Yo misma me encargué de eso—aseguró esperando que Steve la dejara retirarse, pero él siguió analizando la información del reporte, repitiendo la lectura varias veces y logrando frustrar a Natasha—. No hay mucho más para analizar. Detallé todo lo sucedido. El incidente de Wanda, el recuento de bajas, hasta las repercusiones en los medios que por cierto fueron muy duras.

—Solo estoy confirmando la información Nat—dijo él todavía con la mirada puesta sobre la carpeta.

Natasha frunció el ceño y apretó los dientes. Se sentía exhausta y su paciencia se estaba agotando.

—Solo quieres encontrar errores para restregármelos en la cara—susurró Natasha. Steve logró escucharla y dejó caer el reporte sobre el escritorio, para luego cruzarse de brazos y mirarla duramente—. Eso es lo que quieres hace días—continuo ella, enfrentándolo.

Volver a ti - RomanogersHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora