III - Acuerdos

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Centro de los Nuevos Vengadores, Nueva York. Junio 2016

Natasha despertó sobresaltada y angustiada. Se enderezó en la cama mientras su corazón se desaceleraba y su respiración volvía a ser normal; y como acto fallido, estiró su brazo hacia un lado esperando encontrar la compañía de Steve, pero solo sintió las sábanas frías y las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas.

Le costó unos segundos terminar de despertarse y comprender que Steve ya no dormía a su lado como lo había hecho meses atrás. Ella extrañaba la sensación de recostarse sobre su pecho y volver a dormir mientras él acariciaba su cabello.

Steve nunca le hizo preguntas cuando ella lo despertaba con su llanto a mitad de la noche, solo se dedicaba a abrazarla en silencio como si se tratara de las pesadillas de una niña pequeña. "Son pesadillas sobre la habitación roja" le dijo Natasha una vez, pero esa fue toda la explicación que ella había dado.

Ya más calmada, intentó por varios minutos volver a conciliar el sueño, pero le fue imposible sin Steve a su lado.


Cuando vio llegar a Tony al complejo de los Vengadores con el secretario de Estado esa misma tarde, supo que más problemas se acercaban.

Se dirigió hacia la oficina de Steve para advertirle de la presencia del secretario y cuando llegó al lugar la puerta estaba abierta, pero él no se encontraba allí. Natasha creyó que quizá ya estaría en la sala de conferencias con los demás.

Algo llamó su atención en el cesto de basura que Steve tenía al lado de su escritorio. Se agachó para observar mejor y entre la basura encontró un dibujo que reconoció al instante. Un retrato de ella que Steve había dibujado un par de meses atrás.


—¿En serio vas a dibujar ahora? —le preguntó Natasha a Steve, mientras sonreía y se acurrucaba entre las sábanas de la cama.

—Estoy inspirado—afirmó él y se recostó a su lado con un cuaderno y un lápiz.

—¿Vas a dibujarme desnuda Rogers? Porque eso sería muy poco original de tu parte, ya lo hizo Di Caprio en...

—Titanic, lo sé, ya la vi—la interrumpió Steve con la mirada entre las páginas del cuaderno —No es el tipo de retrato que quiero.

Natasha se posiciono boca abajo, escondiendo la mitad de la cara en la almohada, mientras observaba a Steve divertida.

—¿Así estoy bien? ¿O es demasiado casual? —preguntó ella.

—Así te ves...—se quedó sin palabras cuando levantó la vista de su cuaderno y la observo. Los primeros rayos de luz que entraban por la ventana iluminaban su cabello rojizo, ahora un poco más largo que antes. Y sus ojos verdes brillaban mientras ella sonreía.

—Te quedaste sin palabras Rogers.

—Te ves preciosa Nat—dijo y luego intentó concentrarse para comenzar a dibujarla.


Natasha volvió de sus recuerdos cuando escuchó la puerta de la oficina de Steve cerrarse de un golpe. Se dio la vuelta con el retrato aún en la mano, pero no había nadie tras ella. "El viento" pensó, ya que la ventana se encontraba abierta.

Miró el retrato por última vez con nostalgia y un sentimiento de tristeza la invadió cuando pensó en que Steve había dejado su retrato en la basura tan fácilmente, como si no significara nada.

Se guardo el retrato en el bolsillo de su chaqueta negra y salió de la oficina secándose las lágrimas. Para cuando llegó a la sala de reuniones, todos la estaban esperando, y Natasha no demostró ningún tipo de emoción al sentarse junto a Steve. Ella tenía una excelente capacidad para anular las emociones en determinadas situaciones, pero eso no significaba que no se sintiera rota por dentro.



Cuando Thaddeus Ross se retiró de la base, comenzaron las discusiones.

El secretario de estado les había dado un ultimátum, y ahora el equipo tenía opiniones divididas. Se encontraban en el salón contiguo a la cocina, y mientras Sam discutía con Rhodey, Natasha se encontraba sentada junto a Tony y observaba a Steve mientras mantenía distancia de él. Por otro lado, Wanda y Visión se mantenían juntos, uno al lado del otro.

Steve leía atentamente el documento sobre los Acuerdos de Sokovia, y Natasha lo notaba tranquilo, aparentemente sin preocuparse demasiado por las discusiones a su alrededor. Se preguntó si así de tranquilo se había sentido al desechar su retrato.

Steve solo levantó la mirada del documento cuando Visión habló. Claro que ella había hablado con anterioridad, pero él se comportó como si ella no existiera.

Tony era otro que se mantenía en silencio, escuchaba toda la discusión y tenía cara de estar completamente irritado, pero no daba su opinión. Natasha llamó su atención.

—Tony. Es poco usual que no nos honres con tu hiper verbosidad.

—Ya decidió cómo va a votar -le habló Steve a Natasha finalmente.

—Me conoces muy bien—dijo Tony levantándose de su lugar y caminando hacia la cocina.

Natasha escuchó atenta el debate que se estaba dando entre los Vengadores. Y si bien siempre apoyaba a Steve en todo, esta vez le pareció prudente estar del lado de Tony.

Ambos tenían puntos a favor y puntos en contra, pero Natasha creyó que, en ese momento, Tony tenía un poco de razón. Las cosas se pondrían peores luego si no firmaban, estar bajo supervisión parecía ser la mejor opción, por lo menos hasta que supieran a qué se enfrentaban realmente.

—Tal vez Tony tenga razón—dijo finalmente—. Si tenemos una mano en el volante aun podemos girar, si la retiramos...

Natasha sintió como su corazón se aceleraba cuando ante sus palabras, recibió la peor mirada de decepción por parte de Steve. Ella era consciente de que él esperaba apoyo de su parte, y estaba convencida de que la situación los separaría aún más. Natasha tenía la esperanza de que Steve no se lo tomara personal, no estaba haciendo una elección basándose en los problemas personales que ellos tenían.

Sam miró a Steve sin creer las palabras de Natasha, y luego se dirigió a ella.

—¿No eres la mujer que le dijo al gobierno que le besara el trasero hace unos años? —preguntó Sam.

—Nada más... exploró el terreno—dijo fijando su mirada en Steve, mientras él la seguía mirando como si no la reconociera—. Cometimos errores demasiado públicos, hay que recuperar su confianza.

—¡Espera! —comenzó a decir Tony—. ¿Escuche mal o estás de acuerdo conmigo?

—Ahora quiero retractarme...

—No, nada de retractarse—la interrumpió.

Mientras Tony presumía sobre haber ganado la discusión. Natasha volvió a observar a Steve, esperando una respuesta de su parte ante sus declaraciones, pero la respuesta nunca llegó.

Steve leyó un mensaje en su teléfono celular y se levantó de repente, retirándose de la sala sin volver a dirigirle la mirada.


Actualización 10/07/21: ¡Hola! Llegaron los Acuerdos de Sokovia a empeorar todo mucho más. Este capítulo la verdad es bastante redundante y parecido a la película, pero no podía omitirlo y me parece interesante ver la discusión desde el lugar de Nat, espero que ustedes lo sientan así.

Por cierto, ya vi Black Widow unas cuantas veces en tres días y debo decir que estoy obsesionada, y siento que si bien dio respuestas a muchas cosas también dejo varias interrogantes. Me niego a dejar ir a Natasha, me parece algo irreal.

Todavía no sé cómo voy a introducir en este fanfic lo que nos dejo Black Widow, por el momento estoy bloqueada pero esperó poder solucionarlo. PD: Amé mucho a Yelena, Florence es magnifica y esperó que podamos ver muchísimo más de ella en el UCM.

Suelo publicar los domingos pero mañana es el cumpleaños de uno de mis sobrinos y no tendré tiempo, así que de antemano les deseo un feliz domingo.

¡Saludos!

Atte, Widow21

Volver a ti - RomanogersHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora