capitulo #32

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Presente

Narra el sr. Sam

Veía como los dos amigos de zen me miraban sin creerlo, es entendible les tiran todo hacía de la nada era como un buen cubo de agua fría en la cabeza.

-chicos sé que ahora mismo, no soy de ayuda ya que zen solo me conto pocas cosas, sobre todo lo que tenga que ver con su condición, pero se con certeza que tanto ustedes como el corren peligro- dije mirándolos

-mi... mi padre s.... salvo a zen- dijo Alex llorando

-zen, ha sufrido más de lo que pensé, y ahora está muriendo- dijo han llorado mirando a la nada

-enserio lo siento no soy el indicado para contarlo, pero creo que el si- dije señalando a zen aun dormido

-si.... Creo que yo debo contarlo- dijo zen despertando

-ZEN!!- dijimos los tres al mismo tiempo

-zen te encuentras bien- dije mirándolo- te duele algo, ya vengo iré a llamar al doctor- dije y ambos asintieron

-espera- dijo zen deteniéndome- gracias por aligérame la historia Sam enserio- dijo sonriendo débilmente asentí y Salí de la habitación en busca de un doctor

Narra zen

vi como Sam salía de la habitación muy apurado, y fijé mi mirada en mis dos amigos que me miraban con lágrimas en los ojos.

-lo...- las palabras no salía- lo siento- dije mirándolos- sé que merecen una explicación, pero no podía, no quería ponerlos en peligro sobre todo no quería que me odiaran, - dije riendo amargamente- por mi culpa el padre de Alex murió, por mi culpa ahora están en peligro por mi culpa ahora voy a morir- dije y las lágrimas salieron por mis ojos

-idiota- dijo han y se lanzó sobre mí para abrazarme- no sabes el susto que me pegaste mitad lobo

-animal, lo vas a lastimar- grito Alex mirándonos

-Alex... - dije sentándome en la camilla y mirándola, lo siguiente que sentí fue como Alex se acercaba a mí y me brindaba una cachetada bien merecida

-ALEX- dijo han intentado sujetarla

-déjala- dije mirándolo- me la merecía

-CALRO QUE TE LA MERECIAS, ME MENTISTE... PERO, SOBRE TODO- dijo mirándome- me hiciste preocuparme- dijo y se abalanzó sobre mí para abrazarme y llorar en mi regazo

-enserio perdón chicos- dije llorando- cuanto lo siento

-no más mentiras sí? - dijo han mirándome mientras limpiaba sus mejillas- parezco colegiala enamorada idiota

-zen, enserio vas a.... - dijo Alex mirándome

-morir- termine su frase- no lo sé aun- dije mirando mis manos- la maldición se expande cada día y no puedo asegurar vivir un buen tiempo.

-no te puedes MORIR, así como así, NO – dijo han mirándome- no lo permitiré primero matare a esa tal Rita con mis propias manos- dijo enojado

-han, no- dije mirándolo- no puedo permitir que se metan en este problema, es mi problema y yo debo solucionarlo, por favor no se pongan en peligro- dije suplicando

-muy tarde- dijo Alex mirándome- esa estúpida asesino a mi padre, no me quedare con los brazos cruzados no esta vez- dijo seria

-Alex- dije sorprendido

-esa zorra, me beso y lastimo a mis compañeros ni que crean que se salva – dijo han mirándome- nosotros te protegemos esta vez

Por mi culpa ellos estaban en peligro por mi culpa, Alex perdió a su padre, pero aun así quieren ayudarme, no los entiendo, pero no puedo enojarme, aunque, mi corazón me lo impide siento felicidad de poder tenerlos a los dos.

-zen- dijo Sam entrando a la habitación- él es el doctor

-hola zen veo que ya despertantes- dijo mirándome – te hare un pequeño chequeo y daré tu diagnostico- dijo asentí

Los chicos salieron y el doctor me hizo algunas preguntas, me hizo unas revisiones me saco algo de sangre y reviso mis pulmones, después de eso dijo me encontraba en orden y podría irme mañana en la mañana.

En la noche ya se había ido, han y Alex , Sam se quedó a cuidarme, desperté al día siguiente y me dieron de alta sin antes recomendarme no fatigarme ni esforzarme demás por mi salud, llegué a casa y estaba han y Alex esperando.

-que hacen aquí, - dije al verlos

-qué crees, nos debes unas explicaciones- dijo han

-y también nos preocupamos por tu salud verdad han? - dijo Alex pegándole en el estomago

- y eso- dijo sobando el lugar donde Alex le pego

-esta bien les explicare todo con mis propias palabras- dije sentándome junto a ellos, ellos estaba atento a cada acción que hacía y muy intrigados por lo que iba a decir, gracias a Sam que pudo resumirles todo, solo tenía que decir lo mas importantes, les explique todo al pie de la letra y sobre todo a Alex, sobre la muerte falsa de su padre, y sobre su unión con mi familia, pasaron las horas y se hizo de noche estaba dispuesto a responder todo tipo de pregunta y duda que tuvieran hasta la más estúpida.

-entonces cuando te trasformas, te quedas con la ropa verdad- dijo han por quinta vez

-QUE SI- dijimos Alex y yo al tiempo

-no le encuentro lógica aun- dijo sin creerlo- bueno es una historia de fantasía- dijo subiendo sus hombros sin importancia

-enserio perdón por no habérselos contado, temía por ustedes y por su rechazo- dije agachando mi cabeza

-no tienes porque teme a nuestro rechazo nunca lo haríamos- dijo Alex sonriente

-si un amigo mitad lobo es de lo mejor-dijo han buscándose

-cállate- dijo Alex pegándole- al que se refiere han, es que te conocimos como el zen que eres y ahora estamos seguros que el zen que tiene cola es el mismo zen que es muestro amigo- dijo Alex poniendo ambas manos en mis mejillas- y es el único zen que queremos, si me tomara tiempo asimilar que conociste a mi padre y que murió de la forma en la que nunca me entere, pero después de lo que dijo Sam, siento que estoy siendo egoísta, tu sufriste mucho más que yo y siempre estas con una sonrisa debería aprender de ti – dijo Alex sonriente

- ni que lo digas, eres mucho más fuerte de lo que pensábamos y eso que le diste unos buenos golpes a esa zorra eso fue épico- dijo han riendo

-ni que lo menciones, casi me parto la mano bueno la pata- dije y reímos

-entonces tu ropa- dijo han- desaparece y vuelve a parecer

-QUE SI MIERDA!!- dijimos Alex y yo

-solo sigo preguntando, que escritora más rara- 

A la mañana siguiente, convencí a Sam de que ya estaba recuperado y pudiera asistir a el colegio, quería dejar de preocuparme por cosa sí disfrutar lo que pueda que me quede.

el protector de pelaje blancoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora