Narra han.
-fue mika- dije con enojo mientras la miraba, al darme cuenta que no respondió, sabía que tenía la razón,
Salí de la enfermería ardiendo en enojo, ignoré el llamado de alex y me dirigí a la parte de los salones de clases hasta que zen me detuvo.
-han¡¡- dijo con preocupación
- zen, déjame- dije apartándolo del camino.
-han no lo hagas- dijo deteniéndome.
-zen, no atiendes, mika no la puede tratar así- dije con enojo.
-si eso lo se han, pero ir a enfrentarla solo meterá en más problemas a alex- dijo mientras me miraba serio.
- y que quieres que haga, que siga dejando que la agreda- dije con enojo.
- lo único que tienes que hacer en ir a cuidar alex, protegerla y no dejar que nadie la pizote- dijo serio- alex no solo estaba lastimada físicamente, no viste estaba llorando, y no creo que fuera por el pequeño golpe que le dio mika- dijo
-a que te refieres- dije un poco más clamado
- te has puesto a pensar por que alex se deja tratar así, si quiera le has preguntado- dijo mirándome.
- no, nunca le he preguntado- dije mirando al suelo.
- y que esperas- dijo empujándome- los dejo que hablen voy a el salón por sus cosas- dijo y salió corriendo para los salones.
Caminé hacia la enfermería, y me detuve en la puerta pensando en lo que había dicho zen, que clase de amigo soy, ni siquiera le he preguntado el motivo de el por qué siempre esta triste, entes de entrar me encontré con la enfermera.
-ella está bien- dijo ella mirándome- pero necesita descansar.
- si muchas gracias voy a verla- dije
-si quieres cuidarla, solo habla con ella, creo que hay un motivo por el cual ella no puede defenderse- dijo y se fue caminando.
Entre a la enfermería y la vi durmiendo, se veía tranquila, tenía un parche en el chaquete, me senté en la cama mientras la miraba, esperaría hasta que despertara.
Narra alex.
Me desperté por el ruido de la puerta, y recordé que me quedé dormida en la enfermería después de lo sucedido.
-han? -dije mirando a la puerta.
-soy zen perdón, te desperté- dijo llegando a mi lado.
-no te preocupes- dije y me levanté de la cama- cuanto estuve durmiendo-dije
-pues son las 2 de la tarde- dijo riendo.
-QUE-dije mirándolo- dormí hasta las 2 de la tarde.
- si estabas un tanto cansada- dijo el
-hay perdón por preocuparte enserio- dije apenada.
- no te tienes que disculpar, lo bueno es que estas bien- dijo sonriendo.
- y han donde esta- pregunte.
-a se fue por algo de tomar- dijo
-me dejo con un puñetazo en el cachete, que amigo- dije con sarcasmo.
-no te conto-dijo riendo- se pasó todo el día aquí cuidándote- dijo el riendo.
-espera enserio- dije sorprendida- y no le pego a mika cierto- dije con miedo.
-no, no te preocupes, lo hice reaccionar a tiempo- dijo
-ha respire, gracias- dije sonriendo- por cierto, como sabias hace un rato que estaba en la bodega.
-ha sobre eso, vi a mika reír en el salón, y supe que pasaba algo entonces te busqué – dijo mirando hacia otro lado.
Zen (que bien que pensé en una excusa antes de venir)
-enserio, gracias- dije sonriendo.
-no te preocupes, pero creo, que deberías hablar con han- dijo mirándome.
- a que te refieres- dije dudosa.
-alex, no seré tu mejor amigo, pero entiendo más que han- dijo riendo. - así que cuéntale a el primero, el por qué te encontró llorando, y créeme es lo suficientemente inteligente para saber que no lloraste por ese golpe.
- me atrapaste- dije riendo nerviosamente.
-mira alex, no se lo digas ya mismo, pero él va a pedir explicaciones, dáselas cuando estés lista- dijo sonriendo.
-e¡¡ alex despertaste- dijo han entrado a la enfermería.
- si hace poco desperté-dije – gracias por traerme han- le dije sonriendo.
- no hay problema, pesas poco- dijo mirándome.
- hee eso no te incumbe- dije sonrojada.
-ya ya, vamos a jugar- dijo han riendo.
- si vamos alex, tienes que relajarte- dijo zen
-no les voy a mentir, me lo merezco- dije riendo
- vamos a jugar- dijo han arrastrándome hacia la salida.
después de un a tarde de juego, estaba regresando a mi casa, y me desvié por el bosque, me senté en el prado, esperando a bel,
-hola bel- dije mirando al pequeño lobo, que se acercaba.
-veo que sigues igual de hermoso que siempre- dije acariciándolo.
-que esto- dije señalando mi mejilla- me salió un grano gigante- dije mientras lo miraba
- si no te la creíste verdad- dije al verlo mirarme seria-solo me golpe, no te preocupes- dije mientras le acariciaba la cabeza
- mira bel te traje esto- dije mientras sacaba unas galletas.
- no sabía cuales te gustaban, pero te traje muchas- dije abriendo la bolsa.
Las abrí y bel me miro con seriedad, creo que no le gustan las galletas de perro.
-no te gustan, jumm pensé que todos las comían-dije mirando la bolsa.
-bueno la próxima, te traigo pastel de naranja- dije sonriendo- el de mi abuela es el mejor.
-bueno bel ven – dije mientras me paraba y era seguida por bel.
nos fuimos a sentar en la entrada del templo y saque los libros de mi padre.
-mira bel- dije y le mostré el libro- si eres lo que creo que eres, puedo transformarte en humano, pero primero tengo que estudiar un poco- dije abriendo el libro.
- he mira, es el collar que tengo – dije leyendo la página- aparentemente, este collar me une con Tigo, puedes oler mi tristeza y sacarme de ella- leí.
- pues creo que esta defectuoso- dije y bel me miro- si por que hoy estaba triste y no llegaste- dije mirándolo y acariciándolo- seguro todavía no funciona bien.
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el protector de pelaje blanco
FantasiPuede que, encuentres a alguien igual de solitario. Esta historia se trata de una chica, sin mucho que importarle más que encontrar a un lobo pelaje blanco . Completamente creada por mi gracias espero que les guste. Personajes un tanto parecidos a...
