Reconciliar.

141 15 10
                                        

Heechul

2006

-Vayan al salón y luego quiero que se vistan con lo que les indicaré en unas horas, tienen que ir a grabar al estudio.
La llamada del mánager fue colgada luego de esta orden. Los chicos estaban rodeando el teléfono de casa que estaba en altavoz para que todos pudieran escuchar.
-Bien, amigos, ya escucharon -dijo Leeteuk, el líder, mirando a sus miembros-. Vayan a prepararse. Algunos tienen gimnasio a las once y otros están libres así que los que tienen tiempo libre vayan de una vez a la peluquería.
Al decir esto, Leeteuk se dirigió a la cocina para adelantar el almuerzo de ese día. Siwon, Sungmin y Kangin recogieron sus bolsos y toallas para ir al gym, mientras que Yesung y Ryeowook se alistaban para ir al estudio de grabación a grabar unas partes de una canción. Heechul se quedó sentado en la colchoneta de la sala junto a Hangeng y Kibum.
-¿Qué harás tú ahora, hyung? -le pregunta Hangeng a Heechul-.
-Hang, te he pedido que sueltes las formalidades conmigo -le dice Heechul, guiñandole un ojo-. Y no lo sé, la verdad no me gusta mucho hacer ejercicio. Además ya estoy muy bueno así como soy.
Kibum y Hangeng rieron ante su presuntuosa respuesta. Heechul volteó a ver la puerta de la habitación donde dormían Shindong, Kibum, Kangin, Leeteuk y Hyukjae. De ahí salían éste último junto a Donghae. Ambos iban con ropa casual y Hyukjae llevaba una gorra blanca puesta echada hacia atrás. Heechul tenía cierta animosidad con él. No le gustó para nada la forma en la que fue tras sus espaldas a acusarlo con el mánager de malcriado, como un niño chismoso. Sin embargo, amaba a Donghae, siempre fue muy bueno y comprensivo con él.
-Creo que voy a acompañar a esos dos a donde sea que vayan, amigos -le dijo Heechul a sus dos compañeros que estaban sentados en la colchoneta con él-. Nos vemos luego.
Kibum y Hangeng se despidieron de él con un movimiento de cabeza mientras se levantaba y se aproximaba a los chicos.
-¿A dónde se dirigen, muchachos? -les pregunta, plantandose delante de ellos-.
Hyukjae se vio notoriamente incómodo y extrañado ante el hecho de tener a Heechul hablándole directamente. Donghae, con su sentido agudo de empatía, se dió cuenta de esto, vio de reojo a su mejor amigo y luego con una fingida sonrisa de que todo iba bien, calmadamente le contestó al mayor:
-Vamos al salón aprovechando que ya fuimos al gimnasio ayer en la noche, hyung.
-¿Éste flacucho fue al gimnasio? -preguntó Heechul, mirando a Hyukjae de arriba a abajo a propósito-.
Hyukjae no dijo nada, simplemente bajó la mirada.
-Sí, claro que sí, hyung, yo lo convencí de hacerlo -responde Donghae con la voz algo incómoda pero aún jovial-.
-Oh, bien. Entonces los acompaño al salón de belleza. ¿Puedo? -preguntó Heechul-.
Hyukjae miró hacia su amigo y luego a Heechul, antes de unir las manos detrás de su espalda en señal de incomodidad e inseguridad. Donghae vio a su amigo a los ojos, como preguntándole qué debía hacer. Como no vio respuesta, miró a Chul y un poco contrariado le contestó:
-Umm, sí, hyung, ven con nosotros si quieres, así ahorraremos tiempo y podremos ir al programa más rápido.
Heechul sonrió y le dió las gracias. Pasó rápidamente a su cuarto, tomó una chaqueta negra, se puso unos guantes negros y salió por la puerta detrás de ellos.

A Heechul le gustaba usar su mayoría de edad para causar algo de intimidación en sus compañeros. Que el mismísimo líder del grupo sea el único mayor a él en edad tenía sus claros privilegios y ventajas. Si él le pedía a Donghae y Eunhyuk que le dejarán acompañarlos ellos tenían que decir que sí, era lo esperado, que lo obedecieron ya que es mayor a ellos. También podía ser el primero en comer y en beber cada vez que se servía la comida y le gustaba hacer esperar todo lo posible a Eunhyuk, para fastidiarlo. Disfrutaba de poner al pobre Hyuk en situaciones incómodas sólo por venganza. No tenía nada en contra de Donghae, le caía bien, el problema es que esos dos siempre estaban juntos entonces las cosas que le hacía a Hyukjae siempre le afectaban a él también o las presenciaba. Pero como los dos tenían personalidad tranquila, pacífica y de no querer pelear él se aprovechaba de ésto. Aunque el flacucho a veces se pasaba de listo y le pedía a Leeteuk que le pidiera a él que se quitara cierto chaleco que el niño malcriado quería ponerse justo ese día, también "olvidarse" de mencionar su nombre cuando alguien le pregunta quiénes son parte de la rap line de SuJu y cosas parecidas. Él se grababa en su memoria todas y cada una de esas situaciones en las que Hyukjae quería molestarlo y el rencor crecía y crecía sin parar. Así que ponerlo incómodo con comentarios pasivo agresivos, indirectas y ponerle los ojos en blanco era su dulce pequeña revancha.
Ya en el salón, Donghae se sentó en una silla a esperar a que lo atendiera una peluquera. Hyukjae se dirigía a la silla que estaba a su lado para sentarse y Heechul hábilmente se sentó ahí cuando Hyuk estaba jalando la silla.
-Tú siéntate en esa otra silla que está ahí -ordenó-.
Entonces Hyukjae tuvo que sentarse en la silla de al lado. Así que Heechul estaba en medio de ambos. La incomodidad era palpable en el ambiente, incluso Donghae se daba cuenta de eso. Hyukjae se revolvió en su silla, queriendo estar en cualquier lado menos ahí. De verdad deseó estar a solas con Donghae pero no tuvo el valor de decirle a Heechul que no quería que los acompañará. Y de todas formas si lo hubiese dicho no es que importase mucho, Heechul iba a ir de todas maneras porque él hace lo que quiere. "Sin importar cuánto afecte a los demás" pensó Hyukjae para sí mismo.
"Estoy seguro de que este niño bobo me está maldiciendo en su cabeza" se dijo a sí mismo Heechul, mientras veía la cara del chico flaco reflejada en el espejo. Se alegra de fastidiarlo, honestamente. Sabe que le gusta estar a solas con Hae y él no es bienvenido por él pero no le interesa. De hecho Heechul se dió cuenta de que ambos tienen un vínculo especial, casi como lo que tiene él con Hangeng. "Oh, Hangeng" pensó Heechul cuando las peluqueras vinieron a peinarles el cabello a los tres chicos con unos cepillos. "Cuánto me gustaría poder besarte cada vez que quisiera y no solo para divertir a la audiencia o para ser tu pequeño experimento". ¿A caso esto mismo estaría pasando entre Hyukjae y Donghae? Heechul sabía reconocer cuando dos personas estaban enrrollandose pero a veces sus poderes clarividentes podían fallar. Era mejor preguntar primero antes que asumir las cosas.
-Estem -empezo-. Chicos, saben que he notado que ustedes pasan mucho tiempo juntos. Antes se la pasaban con todos los miembros y reían y compartían mucho con los demás, pero desde hace unos meses los veo... Inseparables, saben a lo que me refiero -dijo Heechul con un tono sugerente-.
Dejó la pregunta al aire y se echó hacia atrás en la silla para observar los ojos de ambos frente a su espejo, desde donde tenía una vista privilegiada de sus compañeros y nada se le escapaba. Hyukjae de inmediato se puso rojo como un tomate y se cubrió la cara con una mano, no sin intentar disimular. Donghae abrió mucho los ojos y tartamudeó.
-Es, es que...
-No tienes que decirme nada si no quieres, Hae -cortó Heechul-. Sólo me pareció curioso.
-¿Y por qué preguntaste entonces? -inquiere Hyukjae, inquieto, viendo al mayor por el espejo-.
Heechul parpadea, perplejo.
-Porque ahora duermen mucho juntos ¿no? -dice-. Antes Donghae no se quedaba toda la noche en tu habitación. O sea, me parece bien que hayan formado un agradable vínculo, eso es bueno.
-Ah -responde Hyukjae, y se relaja en su silla mientras lo peinan-.
"Sospechoso" pensó Heenim. "Lo que dije fue tan solo una excusa para calmarlos, pero en realidad es muy raro que se hayan puesto a la defensiva. La verdad es que sigo pensando que ocultan algo, es obvio, pero lo puedo averiguar de otra forma, sólo tengo que pensar cómo".
Le recortaron un poco las puntas a Heechul y le dieron volúmen a su cabello, a Donghae lo afeitaron de los lados pero veía que a Eunhyuk no le habían hecho gran cosa en ese desastre de cabello que tenía y que ya se disponía a ponerse de nuevo la gorra. Heechul se puso de pie y sostuvo la mano de Hyuk antes de que se cubriera la cabeza con la gorra.
-¿A dónde crees que vas, niño?
Hyukjae miró hacia arriba, estupefacto y paralizado por la reacción extraña del mayor.
-¿Qué? -dijo, es todo lo que salió de su boca-.
Heechul se llevó las manos a los ojos, se los restregó, frustrado, y luego puso las manos en su cintura, viendo a Hyukjae y luego a la señorita que lo había peinado.
-¿Lo vas a dejar irse así, en serio? -le pregunta Chul-. No le hiciste nada.
La peluquera lo vio, sorprendida y tratando de excusarse, dijo:
-Le recorté las puntas.
-Eso no es suficiente -responde-. Mira esto...
Heechul tomó el pelo de Hyukjae por la cima de su cabeza.
-¿Ves este color? -inquiere, viendo a la peluquera-. Ya está pasado de moda. Además se le ha descolorido mucho, es un desastre. El rubio ceniza aburre a la mirada después de cierto tiempo, y este largo en él no queda nada bien.
Eunhyuk se vio a sí mismo en el espejo, ofendido y molesto porque su hyung estaba decidiendo por él. ¿Pero qué tal si tenía razón? Sea como sea, Heechul sabía de estas cosas. Es muy vanidoso y siempre anda leyendo revistas de moda y se le ve muy pendiente de las nuevas tendencias, como una chica adolescente. Y teniendo en cuenta de que su aspecto físico no llamaba la atención, así que sería buena idea intentar algo nuevo, incluso si la idea venía de Heechul. Rezó para sus adentros para que no fuese una broma pesada de Heechul y que no lo haga verse horrible.
-Por favor, señorita -le dijo Heechul a la peluquera, tratando de sonar cortez-. Haga algo distinto. Propongo que le tiña el cabello de castaño oscuro, un poco más oscuro que el mío -dijo, agarrando un mechoncito de su propio pelo para mostrarle-. Luego córtele el mullet al menos hasta aquí -indicó, poniéndole el dedo a Eunhyuk en un punto de su nuca-, y que no tenga tanto volúmen.
La señorita asintió. Acto seguido, Heechul tomó mechones del pelo de la parte superior de la cabeza de Eunhyuk y los estiró hacia arriba y la vió de nuevo a ella, sin pedir la opinión de Hyuk.
-Córtele todo esto, estos mechones extra que lo que hacen es llenarlo de mucho desorden.
Hyukjae miró por el espejo a Donghae, alarmado. Donghae estiró la cara como diciendo "no sé qué hacer en esta situación, amigo".
-No nos iremos hasta que esté listo. Más tarde tenemos que grabar un programa y nos queremos ver bien en televisión, ya mucha gente ha visto a Eunhyuk con este peinado que usa desde el debut y no es muy popular entre el público. Obviamente tenemos que hacer algo para que la gente deje de decir que es feo.
Hyuk brincó en su silla y giró la cabeza para ver a Donghae, asegurándose si lo que escuchó fue de verdad o no. Donghae inmediatamente se echó a reír por la forma en la que Heechul lo dijo y por la cara ridícula que puso Hyukjae. Hyuk giró y vio arriba hacia Heechul, con la boca medio abierta por la sorpresa y ojos enojados.
-Voltea, Hyukjae, no he terminado -le ordenó sin reparar en la mirada enojada y dándole con la mano en la cabeza para que volteara-. Teñir, cortar, cortar -le indicó una vez más a la peluquera-. Todo corre a la cuenta de la SM, querida, no te preocupes.
La peluquera fue a buscar el tinte. Donghae seguía riéndose a carcajadas. Heechul se puso detrás de su silla.
-Y tú no te salgas, Donghae-ah.
Donghae perdió la sonrisa.
-¿Ah? ¿Qué? ¿Yo? -tartamudea, atemorizado-.
-¿Nunca en tu vida te haz limpiado las cejas, verdad? -le pregunta Heechul, con tono de decepción-.
-¿Y eso qué significa? -preguntó Donghae, perdido-.
Heechul resopla. Levanta la mirada y se acerca a una esteticista que estaba descansando en su puesto porque no tenía clientes en ese momento. La señorita lo ve atentamente cuando se le acerca.
-Buenos días -saluda ella luego de inclinarse-.
-Muy buenos días, señorita. ¿Puede atender a mi amigo?
-Por supuesto -responde ella, sonriendo-.
Lo sigue hasta donde la silla de Donghae.
-Quítele todo el pelo innecesario que tiene en las cejas con cera caliente -dice Heechul sin miramientos-.
Donghae entra en pánico.
-Espera, hyung. ¿Cera caliente? -pregunta, con alarma palpable en sus ojos-.
-Tranquilo, Donghae-ah, es lo más normal del mundo -responde, sonriendole y tratando de calmarlo-.
-¿Cuál es el propósito de eso? -inquiere Hae-.
-Que te veas más bonito -responde Heechul-.
La peluquera de Hyukjae los interrumpe un momento. Le muestra la caja del tinte a Heechul para que vea si es el color que quiere para Hyuk. Heechul asiente y ella se dispone a preparar a Hyuk para teñirlo. Heechul vuelve a hablar con Hae.
-Con esas cejas te ves desarreglado, no importa cuánto te peinen o vistan bien. Las cejas son el marco del rostro junto con el pelo ¿verdad, señorita? -le pregunta Heechul a la esteticista-.
-Sí -responde ella-.
-¿Pero me va a doler? -pregunta Hae, nervioso-.
-No seas cobarde, Hae -responde Heechul y empuja la silla de Hae hacia adelante para que no escape-. Mira mis cejas -dice, inclinándose para que Donghae lo vea-. ¿Son lindas, no? Te vendría bien esto, confía en mí.
-¿Y por qué no mandas a Hyukjae-ah para que se haga lo mismo? -se queja-. ¿Por qué solo yo?
-Sus cejas están bien, son lindas naturalmente, las tuyas necesitan arreglo -responde y se levanta-. Señorita, por favor. Se lo encargo.
"Bueno, por una vez en su vida halagó algo mío" pensó Hyuk.
Se retira mientras ambas chicas trabajan en los muchachos y él se sienta en la banca que estaba en medio del salón.
-¡Ahhh! -exclama Donghae-.
-Sé fuerte, Donghae -dijo Heechul desde la banca, tomando una revista que estaba en un estante-.
-¡Me duele! -dijo Donghae, acostado en la silla y con los ojos cerrados-
-Es sólo por un momento -le asegura Heechul-.
La esteticista arrancaba caminos de pelo con la cinta y la cera de las cejas de Donghae, quien nunca había pasado por eso. Hyukjae suspiraba mientras la chica pasaba la brocha sumergida de pintura marrón por los mechones de su cabello.

Buenos Chicos (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora