- Capítulo 6- El libro

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- Te has pasado Marcus.- Me dijo mi hermana con voz enfadada.

- ¿Y que quieres Claris?, soy así.

- Ya, pues he de decirte que ella no es como las otras chicas.- En cuanto dijo eso se fue a sentar cerca de Ana.

- Marcus, como tu amiga he de decir que a ella no se le cae la baba cuando te ve ni nada.

- Ya, es verdad, bueno tío, yo me voy a sentar que va a venir el señor Brown.

- Yo también, bueno, Dana, me siento contigo.

- Como quieras.

Antes de que viniera el señor Brown, Dana me dijo bajito:- Si de verdad te gusta ella que no lo sé, deberias ser más amable con ella, la verdad no va a caer rendida en tus pies como hacen todas, ella es distinta y te puede hacer cambiar, solo digo eso.- Me quede pensando lo que me había dicho, hasta que vino el señor Brown, a lo mejor tenia razón.

Estaba en aquella clase que odiaba tanto, no era la asignatura sino por el profesor, el señor Brown; amargado con la vida, cuarenton; normal estaba casado con la misma mujer desde hacía veinte años o así. Madre mía su voz lenta que siempre nos duerme a todos y más aún nos duerme porque la asignatura que nos da es historia.

Pero esta vez cuando entró por la puerta iba alterado y entonces cuando dejo sus cosas en su mesa, se dirigió a nosotros e intento buscar a Ana para presentarla, era obvio la nueva y todas esas cosas.

- Bueno alumnos en este nuevo curso, en nuestra clase tenemos a una alumna nueva que se llama Ana Morgan.-

Ana estaba al fondo de la clase, y a su lado estaba Austin, cuando oyó al profesor se levantó y todas las miradas se posaron en ella, hasta la mía, se notaba mucho que estaba muy nerviosa.

- Hola, soy Ana.- Todas las chicas cuchicheaban de la forma que iba vestida, no entendía porque cuchicheaban asi por  su pelo y todas las cosas que les importa a las chicas, ella he de decir que era muy atractiva y llevaba una camisa ancha de'' Harry Potter'' y unos pantalones anchos, no entendia porque llevaba aquello, estaba seguro que tenía una figura impresionante, no se que me pasaba pero no podía dejar de mirarla de una forma distinta; el profesor noto que estaba incomoda y dijo: - Bueno, Ana, ya puedes sentarte donde estabas, de aquí nada sonara el timbre para ir a comer algo.- El señor Brown siempre es amable con todo el mundo, salvo que le caigas mal, si le caes mal estás perdido.

Cuando pasaron las siguientes clases, llego por fin la hora de irnos a casa, pero de repente donde Ana estaba sentada, me di cuenta que se había ido, pero había algo allí encima de la mesa; era el libro que se estaba leyendo, y al parecer era su favorito porque tenía muchos posits.

Me dirige a salir a buscarla y darle su libro, pero no la encontré porque ya se había ido, y la habían acompañado Dana, Claris y Austin, ¿ se había encaprichado Austin en invitarla a un helado o qué?, la verdad ella no me importaba mucho, pero le tenia que devolver su libro, pero lo iba a hacer de una forma muy poco común.

Cuando se hizo de noche me asegure de que ella estuviera en su casa, pero obviamente que no estuviera su madre, así que volví a usar la escalera que había usado la noche en que subí a la habitación; la habitación de Ana tenía un toque personal con una mezcla de muchos olores entre ellos destacaban: incienso, velas, perfume de rosas y café. La verdad me agradaban mucho esos olores me daban mucha sensación de paz, pero no había ido para oler su habitación o en como olía ella, sino para devolver su libro.

Ana subió a su habitación que al parecer venía de la cocina porque llevaba, palomitas, seguro iba a ver alguna peli o algo, bueno antes de que llegara me senté en su cama, que era bastante cómoda.

-¡ Qué susto!, y tu ¿ qué haces aquí?- Casi se le caen las palomitas del susto, hice lo que pude para aguantarme la risa.

- Yo, solo vengo a devolverte tu libro.

- Y tu,¿ por que tienes mi libro?.- Me dijo lo más enfadada que pudo, me hizo gracia su cara.

- Sabes que perder este libro tan preciado es pecado, por eso te lo devuelvo.

- Ah, ¿ y tu como lo sabes?

- Puede ser que ligue con todas las chicas, pero eso no significa que no tenga cultura,¿ no crees Anita?; y ahora te quiero preguntar yo.

-¿ El que?( voz nerviosa)

- ¿Si te invitara a salir aceptarias?

Cuando dije eso di un paso delante de ella, y ella se chocó detrás con su armario, nuestras respiraciones se iban acelerando, y más la suya.

- No, ni de.. broma. Además, no hace falta que te acerques tanto.

- ¿ No?, ¿ por que?

Cuando dije eso me acerqué a su oreja y le dije:- ¿ Te pongo nerviosa verdad?

- No, pero...- Se me acerco a centímetros de mi boca y...

- Más quisieras, que te besara, niño, ahora puedes salir por donde has entrado.

- Así que quieres jugar he Anita, ya caerás en la tentación.

Me acerqué otra vez y le dije suave en su oreja.

- Serás mía Ana Morgan.

- Yo no soy de nadie, niño, ahora te puedes ir.

Baje por la escalera y cuando llegue al jardín me puse a pensar de que estabámos apunto de besarnos y me había dejado las ganas de probar esos labios. Tenia razón Dana, ella no era como las demás,¿ me había hecho la cobra?, hay Anita, eres una capulla, pero no me voy a detener tan facílmente, tú serás mía y cuando dije eso pude observar aquella maravillosa ventana, donde se ocultaba un lado secreto que tendría que descubrir de aquella chica.




















Madre mía Marcus, Ana te ha dejado impactado, hombre pues normal, es que, ella no te lo pondrá tan fácil como las otras chicas.

Y bueno, holaaa hermosuras, después de comentar un poco lo que acaba de pasar, la verdad seguro que no os lo esperabaís.

Y, bueno no me enrollo más y nos vemos en el próximo capítulo que es una pasada, bye os amo.








MíaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora