- Capítulo 3- Injusto

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Cuando mi madre cerro la puerta me pregunto.

-¿ Por que no me habías dicho que habías hecho nuevos amigos?-

- Mamá ese chico sinceramente no me gusta mucho y ni siquiera es mi amigo, y no te dije nada porque solo hable con su hermana yo solo me presente por ser educada, pero estaba centrada en la novela que estoy leyendo.-

- Ah, y hablando ahora de eso, ¿ que novela te estás leyendo?-

- ''Orgullo y Prejuicio''.-

- ¿Otra vez, Ana?( risas).-

- Sí, mamá, pero después me voy a leer otra novela que se llama: ''Eleanor y Park'', de Rainbow Rowel, dicen que está muy bien esa novela, mamá.-

- Bueno, vale, seguro que estará bien; puedes continuar leyendo hasta que nos tengamos que ir.-

- Vale, seguiré leyendo, estaré aquí ( risas).- La verdad me parecia muy injusto de lo que había hecho ''el señor Marcus White''( voz de enfadada), era un estúpido y un capullo, pero que se creía que era, menos mal que mi madre lo ha entendido perfectamente, cuando se lo he explicado.

Después de un rato...

- Cariño, tenemos que irnos a ver tu nuevo instituto.-

- Claro, ya voy.-

- Te espero en el coche en el coche, date prisa, cielo.-

Mientras estaba en el coche me estaba poniendo cada vez más nerviosa y eso que era solo para recoger los libros no me quería ni imaginar cómo sería el primer día.

- Y bueno, ¿cómo estás ?-

- Bastante nerviosa.-

- Tranquila, todo estará bien solo vamos a recoger unas cosas y vamos a ir a comer tu comida favorita.-

- Okay, pero solo si me prometes que después tendré un momento de relax para mí.-

- Vale ( risas).- 

Cuando llegamos había una mujer en recepción.

- Hola, soy Isobel Simmons, vengo a recoger las cosas de Ana.-

- Ah si, la mama de Ana Morgan, ¿ no es así?-

- Sí, soy yo y está es mi hija Ana.- En esos momentos deseaba que me tragara la tierra no me gustaba hablar con gente y menos con adultos.

- Tranquila, veo que estás nerviosa, no te preocupes aquí no hay ningún problema, y si tienes algún problema me lo dices, ¿vale, cielo?, soy Grace y estaré aquí cuando me necesites.-

Debo admitir que Grace era una de las pocas personas adultas más amables que había conocido y además era muy buena persona y eso me agradaba mucho.

Después de un rato viendo todo el instituto, debía admitir que era bastante más grande de lo que imaginaba, al parecer todo en está ciudad era grande ( risas).

- Bueno revisemos a ver si lo tienes todo, tu taquilla con la llave, tus libros y, por último.. ah si tu horario.-

- Muchas gracias Grace. -dijimos mi madre y yo-

- No hay de que.-dijo Grace y nos dedico una agradable sonrisa mientras ordenaba todas las cosas que se habían quedado encima del recibidor tan grande -

Cuando salimos de allí veía la cara de impresionada de mi madre, a mi madre le agradaba mucho ese instituto, y a mi también; mi madre no ha podido asistir a ningún instituto así con taquillas y esas cosas, porque el suyo era católico.-

- Está bastante bien, ¿no te parece?-

- Sí, mama está bastante bien, y además me siento más tranquila.-

- Ves, te lo había dicho, que te sentirias más tranquila al final.-

- Sí, tenías razón.-

Cuando llegamos a aparcar el coche vimos un coche rojo muy lujoso; no podía ser era ella y venía acompañada por su hijo. Era mi tía Rose y su hijo Peter, estaban delante de mi casa, tía Rose era la hermana mayor de mi mama, era muy pero que muy cotilla, no se cómo se enteraba de todo, además siempre se las ingeniaba para fardar mucho del marido que tenía, que era empresario, no entendía que hacían allí. Fuimos a la entrada de nuestra casa donde estaban esperándonos llamando al timbre, no entendía como mi mama y ella eran hermanas, si ni siquiera se parecían en nada, en fin, como siempre, a fingir una sonrisa de oreja a oreja.

- Hola tía Rose.- intente esforzarme por ser amable, pero no me salía, y mi mama se dio cuenta e intervino

- ¿ Que hacéis aquí?, sin avisar.-mi mama sabía perfectamente que no me agradaba nada mi tía y a ella tampoco la agradaba mucho, pero era su hermana y la tenía que soportar. Pero a mi tía Rose le costaba mucho sacarla de algún sitio, se que suena un poco ridículo, pero era así.

- Ay, hola querida sobrinita, ven aquí que tu tita te dé un beso.-se acercó a mi y me empezó a besar con el pintalabios que té pinta y me empezó a abrazar muy fuerte, mientras mi tía estaba haciendo eso mi primito se estaba riendo bajito y me miraba a la cara, uf como lo odiaba a ese estúpido idiota. Cuando mi tía se retiro se dirigió a mi mama.

- Mira querida hermana, te voy a ser breve, te voy a contar un chisme que seguro te interesa mucho o eso supongo.-

- A ver ahora que, Rose.-a mi madre se le estaba terminando la paciencia

- Mira hermana, el vecino que tienes a dos o tres casas más para allá, dicen que su hijo.. se dedica a jugar mucho con las chicas y es la oveja negra de la familia o algo así, te lo digo hermana para que mi querida sobrina Ana no se acerqué a ese chico.- pero que se había creído, ni que a mi me gustara ese chico, madre mía, uf.

- La niña, bueno la hermana de este chico es muy simpática, pero al chico le da igual todo.-mi querido primo estaba con su móvil y cuando escucho hablar de eso se interpuso.

- Ay, mama, por favor, ya sabes que es amigo mío y no me gusta que hables así de él.-

 Vaya, vaya, al parecer mi queridísimo primito tenía justamente que ser amigo del chico que odiaba, seguro que esos dos se divirtien mucho con las chicas jugando con sus sentimientos, porque precisamente mi primo no era un santo que dijeramos. Solo espero que no estemos en el mismo instituto y mucho menos en la misma clase o me daría algo seguro, diciéndolo metafóricamente claro.










Y bueno hasta aquí el tercer capítulo, la verdad es que a sido bastante largo, pero esta bastante bien. Y no se si el primo os parece que vaya a ser amable, seguro que no hace nada de eso, según lo que dice Ana. Y bueno, os quiero mucho y besis, hasta el próximo capítulo, bye.

MíaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora