Azar
3:23 AM
Mis piernas comenzaron a temblar, ¿De verdad estaba a punto de hacer esto?, Bueno, no era tiempo de pensar, de hecho, no podía pensar con claridad.
¿Alguna vez sintieron eso?, Pensar demasiado rápido, demasiado ruido y a la vez demasiado silencio, y lo único que quieren es dejar de pensar, bueno, en ese momento lo sentía todo, así que lo haría.
-Vamos cobarde, hazlo- me dije a mi misma, aunque en realidad pensé por un momento no hacerlo, la tristeza de saber que había tal vez perdido a las personas más importantes en mi vida, consciente o inconscientemente yo dañaba todo lo que tocaba y ni el psicólogo o incluso mi padre podría arreglarme, estoy rota, jodidamente rota, y era hora de asumir el hecho, de que no podía seguir lastimando a nadie, ya no más.
Por mi culpa mamá está muerta, Jimena me buscaba a mí, Jimena está loca porque Diego me buscaba a mí, por mi culpa ellos no están conmigo, los traté mal, cuando ellos me querían cuidar, aunque ellos la cagaron, yo, los conozco, desde hace años, y Sofía, Sofía solo estaba enamorada.
Así que salté hacía esa piscina, tenía 2 metros de altura, era diciembre y el agua es más fría de lo que contemplé, todo pasó tan rápido, todos a los que amé alguna vez, y ellos, no quería lastimarlos, y así era mejor, que yo me fuera, el dicho de si amas algo déjalo ir, bastante cierto, pero doloroso, no lo merecía, a nadie en particular, caí de espaldas, con los brazos extendidos, lo sé, soy una dramática, pensé que si iba a morir podría hacerlo de una forma más dramática.
Siempre me gustó la paz que está en el agua, como se mueve, como bloquea el sonido cuando estás en el fondo, así que fue un gran plan, pronto me hundí, y observé la superficie desde el fondo, la paz del agua, dejé de contener la respiración, y moverme, me sentía calmada, y comencé a ver borroso, morir no era mi plan inicial o tal vez sí, da igual, después de un tiempo, sentí que así debía ser, todo me había llevado hasta este momento, debo admitir que dejar de pensar fue increíble.
Ya no sentía mis dedos, supongo que por el frío del agua, empecé a sentir como el agua abrazaba mi cuerpo, por fin estaría con George.
#
Félix
Todos esos meses, no voy a mentir, la pasé mal, no tenía ganas de hacer casi nada, todo lo que había intentado se había ido a la mierda con la muerte de su madre, Min Suho también, se la pasaba nadando, Caroline por su lado estaba mucho tiempo con Sofía, bueno, al menos uno de nosotros puede ser feliz.
Ese día estaba en mi ventana, recordando el día que la conocí, bueno, miré a la calle y la vi salir, sin suéter, que mierda haces a fuera a esta hora.
La seguí hasta llegar a una alberca pública, me detuve cuando ella entró, no es correcto, tal vez ella quiera privacidad, su madre acaba de morir hace algunos meses, que estaba haciendo ahí, no tengo idea, estaba indeciso, tal vez tarde 10 minutos caminando en círculos fuera de la alberca.
Hasta que decidí entrar, mi sorpresa es que no había nadie, miré en los baños, y nada, miré la torre que estaba en la alberca, supuse que tal vez estaba arriba, tarde unos segundos en ver la alberca, se me calló el corazón al piso.
- Mierda- Ella estaba en el fondo, totalmente inmóvil, hacía mucho frío, cuánto tiempo llevaba ahí, no tenía idea, me lancé rápido y nadé hacia ella, la tomé del brazo y la jalé fuera, como pude la saqué de esa alberca, empecé el protocolo de reanimación rápidamente, como mis padres me habían enseñado.
Recordé a Papá decir:
Después de las primeras 30 compresiones de pecho, coloca una mano en la frente de la persona. Ubica dos de tus dedos en la punta de su barbilla e inclina suavemente su cuello hacia atrás. Esto abrirá sus vías respiratorias. Pellizca su nariz y coloca tu boca sobre su boca y dale dos respiraciones lentas. Asegúrate de ver su pecho levantarse con cada respiración.
Repite el ciclo de 30 compresiones de pecho y dos respiraciones hasta que llegue la ambulancia o la persona comience a respirar nuevamente.
-Mierda Azar, Despierta- seguí hasta que ella empezó a toser, la puse de lado para que escupiera toda el agua y vomitó, la senté y la abracé, ella estaba temblando por el frío de la madrugada, sumándole que estaba mojada, sus labios estaban sin color, así que decidí llevarla a mi casa, o si no le daría hipotermia, la subí al auto y prendí el clima para que se calentará.
- Emm, ¿Cómo te sientes? - estaba seguro de que me ignoraría o algo así.
- Bien- se limitó a decir eso, ella no me miró, solo miraba la ventana.
Arranqué el auto y conduje hasta su casa, ella se iba a bajar, pero la tomé de la mano.
- No lo vuelvas a hacer. - ella me miró, pero no dijo nada.
- ¿Hasta cuándo vas a seguirme castigando así? - le pregunté muy triste.
Ella vio su casa, en la ventana aparecieron dos siluetas, su papá y una mujer, no dijo nada.
- Te puedes quedar en mi casa- lo dije sin esperanzas de que ella aceptara. Ella lo pensó un tiempo.
- Si, gracias. - se bajó y caminó a la puerta de mi casa, yo me sorprendí, rápidamente la seguí, abrí la puerta.
- El cuarto de huéspedes está arriba, mi mamá y papá no están, así que veré qué Caroline tenga ropa extra.
- Gracias- se limitó a decirme.
Ella entró a el cuarto, yo le llevé la ropa, era un pijama, pero serviría, ella estaba sentada en la cama, fui a mi cuarto a traer chamarras para que no sintiera frío en las noches, cuando regresé ella ya se había puesto el pijama, y estaba secando su cabello con una toalla.
- Aquí están las chamarras- estaba por irme, dejé las chamarras y caminé a la puerta.
- Espera- me tomó la mano y me abrazó, me sorprendí mucho, bueno, mucho es una palabra muy corta.
- No quiero dormir sola- acaricié su cabello y la abracé también.
- Claro.
Nos acostamos en la cama, ella me abrazó.
- Te quiero- se lo dije de verdad- te quiero desde siempre.
Ella no dijo nada, solo se pegó a mí, yo la abracé, a acaricié su cabello, y nos besamos, tenía ganas de hacerlo desde hace meses, no la había tenido tan cerca desde hace tiempo, y tenía todas esas emociones encima, pronto me subí en sima de ella, me metí entre sus piernas y seguí besándola, ella me jaló, ella quería que siguiéramos.
- Hazme olvidar- ella me dijo eso al odio, me beso el cuello, se sintió tan bien, no podía aguantarme más, así que la obedecí, y esa noche, la hice mía.
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AZAR
Teen FictionAzar, chica con ansiedad, caerá con los hermanos Petrova, los hermanos ocultan un secreto muy obscuro, un triángulo amoroso que inicia como un juego, puede tener un desenlace trágico al conocer la verdad de esta familia y la obscura verdad de su leg...
