Ya habían pasado 3 meses desde que inicié mi relación, por supuesto que mis papas saben de mi relación pero ellos todavía no los conocen todo a ido bien en mi relación con Daniel, aún que no nos podamos ver, hablamos todo los días a cada hora o nos escribimos, honestamente mi relación la sentía perfecta, pero me gustaria estar con el, tocarlo o besarlo, pero la distancia entre país es inútil.
Un día mientras me entretenía tocando mi violín ya que daría una función dentro de 2 semanas tenía que prepararme.
Decidí bajar a la cocina por un refrigerio, escuché a mamá y a papá hablando en la sala de estar.
—Cariño... ¿será hora de decirle a Naty?— mamá tomó un pañuelo, al parecer quería llorar.
—Rashel cariño no te pongas así, demos un tiempo a este asunto— papá se sentó a lado de mamá.
—Garald ¿que tiempo? ¡por favor, dime qué tiempo!— ella se limpió unas cuantas lágrimas —Si no se lo decimos ahora, alguien empezará a hablar y se harán chismes... mi amor no quiero que le pasó algo a nuestra pequeña Naty, tendré que contarle eso después, que sepa cuál fue mi error— mamá se hiba a parar y en eso papá la detiene -Rashel no te alteres mi amor, ya habrá tiempo para contar pero hoy no- ví que se abrazaron.
Yo no quise interferir en su discusión, ya que no era asunto mío, la verdad no se que escondía mamá, pero me gustaría saberlo, mejor esperaré a que ella me lo cuente después.
Desde de ver que se abrazaron, me fui a la cocina por un snack, ya que mi estómago sonó mientras tocaba un poco, en eso vi a papás mamá estaba un poco con los ojos rojos.
—Mami ¿todo bien?— trate de disimular como si no supiera nada.
—Si... si mi pequeña na...Naty— abrazo a papá —¿Que haces mi niña?.
—Aaa... me preparo un sándwich es que me dio un poco de hambre— sonrei un poco.
—Naty cariño tenemos que decirte algo— me sonrío
—Papá no entiendo ¿qué pasa?—pregunte confundida.
—¡Vas a ir a tocar tu violín a Gran Bretaña!— abrió sus brazos.
—¡Wooow! en serio— corrí hacia él como cuando era niña.
—Si hija tú padre habla en serio— se acerco y me abrazo.
—Pero verán si habrá la oportunidad de que también logres exponer más de tus pinturas allá.
—Eso me parece aún más perfecto— los abrace aún más.
****Seguí tocando un poco más el violín, hasta que Daniel me llamo por videollamada y le contesté.
—Hola nena— dibujo una sonrisa en su rostro
—Hola mi amor.
—Qué tal has estado bebé.
—La verdad bien y hasta estoy muy feliz por algo.
—¿Que pasó nena? cuéntame.
—Pues mis papás me dieron la noticia de que podía ir a tocar mi violín a Gran Bretaña y que a lo mejor y de paso podría ir a exponer mis pinturas en un museo de allá.— dije con entusiasmo.
—Eso es una noticia excelente nena— se alboroto su cabello largo, ya que el sabe que a mi me gusta cuando sacude su cabello largo.
—Si lo sé amor, pero tu que me cuentas.
—Mmmm... yo nena pues la verdad no mucho, solo a viajes de negocios con mis papás.
—¿Y no te gusta viajar?.
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Tu perfecta mentira
RandomUna chica rusa de 23 años llamada Natasha, sueña con ser una gran pintora pero lo deja como su pasatiempo, ya que su mayor sueño en la vida es ser una de las mejores mujeres en la música. Ella ama tocar el violín, aprendió a tocarlo desde los 6 a...