Capitulo XX

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Tratamiento

Ambas mujeres me miraban fijamente, no parecía que alguna palabra quisiera salir de sus bocas.
Mi cerebro comenzó a trabajar a marchas forzadas sabia que tendría que inventar una muy buena excusa para cualquier que fuera la reprimenda por los resultados de los estudios.
Y el repentino mutismo en ambas mujeres, no ayudó en nada a calmar mis nervios, estos aumentaban a cada segundo. Ellas simplemente se miraban la una a la otra, por un momento pensé que Sakura se soltaría a llorar, pues sus ojos estaban cristalizados por las lágrimas que intentaba retener, definitivamente eso no era una buena señal y no me estaba gustando para nada su comportamiento - ¿De qué quieres hablar mamá? - armado de un falso valor me atreví a preguntar.

- Hijo, como ya sabrás... desde hace un par de días no me he estado sintiendo bien - asentí y ella aclaró su voz con un leve carraspeo - Verás, en la ciudad en la que nos encontrábamos me realizaron unos análisis rápidos y algunos niveles en los resultados salieron anormales...
- su mirada se dirigió a la otra mujer quien de un momento a otro comenzó a sollozar - Debido a esto, Sakura y yo decidimos regresar para hacer algunos estudios diferentes - tomó aire como si con esto reuniera el valor para seguir hablando - Estos nuevos resul... resultados... indican que... - su voz se comenzó a quebrar y no continuó con su discurso.

- Deidara tú madre tiene cáncer - comentó sin más Sakura al momento que secaba sus lágrimas con el dorso de su mano.

La rubia retomó la palabra, y yo solo pude observar sus labios moverse y su afligida mirada pasar de Sakura a mí pero yo simplemente dejé de entender después de la palabra "Cáncer".

- ¿Me estas escuchando Deidara? - pregunto preocupada mi madre, solo asentí sin saber que decir - Bien, según los resultados la enfermedad no esta tan avanzada y aún podemos hacer algo para combatirla.

- Realizaremos algunos tratamientos que ayudarán a tu madre y mediante una buena alimentación, medicación y un ambiente tranquilo podremos hacerle frente a este padecimiento - Sakura seco las lágrimas de sus mejillas y se levantó del lugar que ocupaba para sentarse junto a mí mamá.
Le brindó un abrazo que estoy seguro, le devolvió el alma al cuerpo, ambas sonrieron cómplices y tomaron los papeles que se encontraban sobre el escritorio, olvidándose por completo que yo también estaba en la habitación.

Las horas pasaron o ¿minutos? en realidad no lo sabía. Después de escuchar a la Haruno revelar la enfermedad de mi madre y procesarlo, me senté en el sillón del consultorio viéndolas revisar una y otra vez los papeles, hablaban en términos médicos que no entendía y mi mejor opción fue mantenerme callado esperando que recordarán que yo aún me encuentraba ahi con ellas.

- Mmmm tengo hambre - dijo de pronto mi madre.

- ¿Te parece que pida algo o vamos a la cafetería? - Se levantó Sakura de su asiento y su mirada se posó sobre mi - Oh Dei, había olvidado que estabas aquí.

- Bueno al menos fue sincera - pensé.

La risa de mi madre, terminó con el incómodo momento - Imagino que también tienes hambre hijo, ¿porque no vamos todos a la cafetería? - ofreció con una bonita sonrisa.

Solo me encogí de hombros y me levanté dispuesto a salir del consultorio, ambas mujeres repitieron mi acción y salimos - Antes puedo ir a tu oficina Sakura, ahi deje mis cosas - la mencionada asintió y junto a mi mamá se adelantaron hacia la cafetería.
Al llegar a la oficina entre y recogí mis pertinencias, observé a mi alrededor para cerciorarme de no olvidar nada más, mi vista se dirigió al escritorio en donde reposaba un folder igual a los que entregan cuando te realizas algún estudio, en el resaltaba la palabra "CONFIDENCIAL" mi curiosidad pudo más que mi sensatez y tomé la carpeta.
Una sonrisa se dibujo en mi rostro, eran los resultados de mis pruebas - Están muy ocupadas, creo que no pasará nada si estos papeles desparecen - me convencí a mi mismo y aunque en el fondo sabía que esto estaba mal, aun así meti los papeles a mi mochila y salí de ahí como si nada hubiera pasado.

Nueva Vida - Deidara - Donde viven las historias. Descúbrelo ahora