Tratamiento
Ambas mujeres me miraban fijamente, no parecía que alguna palabra quisiera salir de sus bocas.
Mi cerebro comenzó a trabajar a marchas forzadas sabia que tendría que inventar una muy buena excusa para cualquier que fuera la reprimenda por los resultados de los estudios.
Y el repentino mutismo en ambas mujeres, no ayudó en nada a calmar mis nervios, estos aumentaban a cada segundo. Ellas simplemente se miraban la una a la otra, por un momento pensé que Sakura se soltaría a llorar, pues sus ojos estaban cristalizados por las lágrimas que intentaba retener, definitivamente eso no era una buena señal y no me estaba gustando para nada su comportamiento - ¿De qué quieres hablar mamá? - armado de un falso valor me atreví a preguntar.
- Hijo, como ya sabrás... desde hace un par de días no me he estado sintiendo bien - asentí y ella aclaró su voz con un leve carraspeo - Verás, en la ciudad en la que nos encontrábamos me realizaron unos análisis rápidos y algunos niveles en los resultados salieron anormales...
- su mirada se dirigió a la otra mujer quien de un momento a otro comenzó a sollozar - Debido a esto, Sakura y yo decidimos regresar para hacer algunos estudios diferentes - tomó aire como si con esto reuniera el valor para seguir hablando - Estos nuevos resul... resultados... indican que... - su voz se comenzó a quebrar y no continuó con su discurso.
- Deidara tú madre tiene cáncer - comentó sin más Sakura al momento que secaba sus lágrimas con el dorso de su mano.
La rubia retomó la palabra, y yo solo pude observar sus labios moverse y su afligida mirada pasar de Sakura a mí pero yo simplemente dejé de entender después de la palabra "Cáncer".
- ¿Me estas escuchando Deidara? - pregunto preocupada mi madre, solo asentí sin saber que decir - Bien, según los resultados la enfermedad no esta tan avanzada y aún podemos hacer algo para combatirla.
- Realizaremos algunos tratamientos que ayudarán a tu madre y mediante una buena alimentación, medicación y un ambiente tranquilo podremos hacerle frente a este padecimiento - Sakura seco las lágrimas de sus mejillas y se levantó del lugar que ocupaba para sentarse junto a mí mamá.
Le brindó un abrazo que estoy seguro, le devolvió el alma al cuerpo, ambas sonrieron cómplices y tomaron los papeles que se encontraban sobre el escritorio, olvidándose por completo que yo también estaba en la habitación.
Las horas pasaron o ¿minutos? en realidad no lo sabía. Después de escuchar a la Haruno revelar la enfermedad de mi madre y procesarlo, me senté en el sillón del consultorio viéndolas revisar una y otra vez los papeles, hablaban en términos médicos que no entendía y mi mejor opción fue mantenerme callado esperando que recordarán que yo aún me encuentraba ahi con ellas.
- Mmmm tengo hambre - dijo de pronto mi madre.
- ¿Te parece que pida algo o vamos a la cafetería? - Se levantó Sakura de su asiento y su mirada se posó sobre mi - Oh Dei, había olvidado que estabas aquí.
- Bueno al menos fue sincera - pensé.
La risa de mi madre, terminó con el incómodo momento - Imagino que también tienes hambre hijo, ¿porque no vamos todos a la cafetería? - ofreció con una bonita sonrisa.
Solo me encogí de hombros y me levanté dispuesto a salir del consultorio, ambas mujeres repitieron mi acción y salimos - Antes puedo ir a tu oficina Sakura, ahi deje mis cosas - la mencionada asintió y junto a mi mamá se adelantaron hacia la cafetería.
Al llegar a la oficina entre y recogí mis pertinencias, observé a mi alrededor para cerciorarme de no olvidar nada más, mi vista se dirigió al escritorio en donde reposaba un folder igual a los que entregan cuando te realizas algún estudio, en el resaltaba la palabra "CONFIDENCIAL" mi curiosidad pudo más que mi sensatez y tomé la carpeta.
Una sonrisa se dibujo en mi rostro, eran los resultados de mis pruebas - Están muy ocupadas, creo que no pasará nada si estos papeles desparecen - me convencí a mi mismo y aunque en el fondo sabía que esto estaba mal, aun así meti los papeles a mi mochila y salí de ahí como si nada hubiera pasado.
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Nueva Vida - Deidara -
FanfictionAcaso la vida me odia ¿Por qué siempre soy yo quien tiene que sufrir? era lo que se preguntaba después de haber cumplido trece años, sufrió de burlas por su aspecto físico y su supuesta orientación sexual, después su madre murió dejándolo solo en e...
