La cena transcurrió sin mayores contratiempos, entre preguntas medio incomodas y vergonzosas anécdotas familiares que provocaban sonrojos en la preadolescente; Jake por su parte sentía la atmosfera de familia amorosa que emanaban todos, la pequeña prima de Carlotta era mimada por todos los adultos, no había diferencia con su novia ya que ambos hombres lo atacaban con preguntas incomodas que logró zafar con elocuencia.
Carlotta a pesar de mantener sus mejillas encendidas se sentía completamente feliz, Jake se manejaba muy bien con su familia y tal cual fuese algo que hiciese siempre le acariciaba la mejilla o su largo cabello rubio, la hacía sonrojar, pero ¿Qué rayos?, le encantaba sentir sus caricias tan espontáneas.
- Admito que no tenía muchas expectativas, pero estoy gratamente sorprendido… - Max sonrió con la arrogancia que su posición de padre le permitía.
- Max, no digas esas cosas… - Olga le llamó la atención a su esposo y este amplió su sonrisa arrogante.
- Bueno, creo que me lo esperaba después de besar a Carlotta frente a usted señor – El chico le devolvió la sonrisa arrogante al hombre, quien para ese momento lo fulminaba con la mirada.
- Uy, podemos apreciar que el niño tiene carácter – Para ese momento Derek se mantenía disfrutando de la situación.
- Derek deja de reírte de Max. Pareciera que tú no vas a vivir esto y que yo recuerde también tienes una hija – Golpe duro, la cara del pelinegro cambio tan rápidamente que sorprendió al chico.
- Mi hija es una pequeña y adorable bebita que jamás será tocada por nadie – Derek tomó a su pequeña y la abrazó de forma sobre protectora cuando Helga comenzó a reír, acto seguido todos en esa mesa reían por la pequeña escena que se había formado.
Jake se sentía bienvenido dentro de la familia de Carlotta, tomaba muy en serio el papel de novio; era la primera vez que se sentía tan atraído por una chica en su vida, y sí quizás era joven, pero iba más allá de eso.
Unas pequeñas manos lo sacaron de sus pensamientos y se vio arrastrado hacia la sala por la pequeña prima de Helga, mantuvo la mirada en las paredes del pasillo notando las fotos familiares, de su novia y las de su pequeña prima, muchas donde estaban juntas, pero no así de Olga y Helga, las de ellas estaban por separado, una que otra en familia.
La velada transcurrió sin contratiempos y para las nueve de la noche Jake se despedía de los presentes, Carlotta lo acompaño hasta la puerta fulminando a todos con la mirada, un poco de privacidad que tuvieran. Al cerrar la puerta principal tras de si la rubia le sonrió al chico que tenía frente a ella, este la atrajo hacía él con una sonrisa al segundo que besaba la mejilla de su novia.
- Gracias por venir… - Soltó la rubia con timidez, el chico sonrió, llevaba toda la maldita noche queriendo besarla.
- Gracias a ti por la invitación preciosa – Sonrió tomando una mano de la chica entre las suyas.
- No digas mentiras… - El sonrojo en sus mejillas no se hizo esperar.
- No digo mentiras… - Atrajo la mano de la chica hasta su pecho y luego hacia sus labios.
- Jake yo… - Sentía al chico cada vez más cerca de ella.
- Me muero por besarte desde que abriste la puerta… -
Jake tomó con firmeza la cintura de la chica acercando sus labios a los de ella y con suma delicadeza los juntó, besarla se volvía rápidamente adictivo para él, le gustaba sentir como sus manos subían lentamente hasta abrazarlo por el cuello, amaba sentir sus dedos subir por su nuca y enredarse en su cabello.
No pudo evitar profundizarlo; su lengua se abrió paso entre los labios de la chica reclamando un jugueteo que hacía hervirle la sangre, su cabeza daba vueltas y podía sentir como el aire se escapaba de sus pulmones en ese juego por ver quién devoraba al otro primero.
Un carraspeo leve los hizo separarse, a ella le provocó un sobresalto y a él un gruñido de fastidio volteando para encontrarse con la divertida mirada de su hermano mayor quién le hacía silenciosas señas para que entrara a su auto.
Carlotta se fijó en el hombre que estaba dentro del auto, era la primera vez que veía a Arnold Shortman en persona. Tenía la misma edad que su tía claramente, físicamente él y Jake eran distintos, pero ambos daban ese aire… ¿Cómo decirlo?, ¿De confianza?, sí quizás esa era la palabra, no tenía la cara de una persona capaz de ser tan idiota.
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Vidas Cruzadas.
FanfictionComo muchas cosas en la vida, hay momentos donde todo comienza feliz y termina triste. Pero, para nuestros protagonistas un comienzo amargo puede volverse en el más dulces. Así conoceremos las distintas historias, para distintas parejas, podremos ap...
