《Septiembre》
El gran comedor estaba lleno del bullicio habitual. Los platos rebosaban de comida, el olor a pastel recién hecho se mezclaba con el de pollo asado y pan caliente. En medio de todo, Ron Weasley devoraba su cena como si fuera el último banquete de su vida.
–¡Ron, detente! –Hermione le dio un manotazo en el brazo, harta–. Si comes más lento no se va a escapar la comida. En cambio, puedes atragantarte y no volver a probar bocado.
Harry, sentado a su lado, no pudo evitar soltar unas pequeñas risas incómodas.
–Vamos, Hermione, ¿por qué? –replicó Ron con la boca llena–. Para eso se hizo la comida, ¿o no? No es para que esté de adorno. ¿Tú qué opinas, Harry?
–En algo tendrá razón, Herms –intervino Harry con una media sonrisa–. Hay que disfrutar cada placer que nos da la vida. –Cogió un pedazo de pastel, pero en cuanto lo probó se arrepintió; un dolor punzante le atravesó el estómago–. Creo que… iré al baño un momento. –Se levantó con gesto incómodo, llevándose una mano al vientre.
–Claro, amigo, no te preocupes –respondió Ron sin dejar de masticar–. Aún hay demasiada comida, y si quieres puedo guardarte un poco.
–¡Por Merlín, Ron! –exclamó Hermione limpiándose restos de pollo del uniforme–. ¿Puedes comer bien, por favor? ¡Lo escupes todo!
–Vamos, Hermione, no es para tanto. –Ron chasqueó la lengua, molesto–. No soy el único haciéndolo, pero sí el único al que regañas.
Hermione rodó los ojos con desesperación, mientras Ron continuaba comiendo su pollo con renovado orgullo.
▪︎
▪︎
▪︎
En otra mesa, apartados del bullicio de Gryffindor, los Slytherin comían con elegancia, como se les había inculcado desde pequeños.
–La cara de la profesora lo dijo todo –comentó Blaise, en voz baja–. Harry no es un alfa, y mucho menos un beta. Así que… Draco, ¿qué opinas?
Pero Draco no escuchaba. Miraba perdido hacia un punto indefinido, totalmente abstraído.
–¿Qué? ¿Qué dijiste? Perdona, no estaba prestando atención –balbuceó al fin, con un leve tartamudeo.
–Nada, Draco, olvídalo. Algo sin importancia –dijo Blaise, alzando las manos.
–No seas tan dramático –intervino Pansy, con tono maternal.
–¿Dramático yo? –Blaise arqueó una ceja con ironía–. Quisieras, mi reina.
Draco se levantó sin más y abandonó el comedor. Estaba cansado, demasiado. Apenas notó que Harry había desaparecido de la mesa de Gryffindor. No le dio importancia: de seguro estará haciendo sus cosas de… niño héroe, por supuesto.
---
Draco
Como lo esperaba: un alfa, como gran parte de mi familia. Sería una completa decepción si hubiese resultado omega o beta. Padre no lo soportaría. Aunque… ser beta tampoco está mal: no perciben aromas ni sufren los malditos celos.
Mi sala común ya no quedaba lejos. Tras divagar un rato por los pasillos de Hogwarts, el olor me golpeó de improviso. Era dulce, demasiado dulce. Caminé en dirección a la fragancia, intrigado. Pero pronto otro aroma lo contaminó: agrio, picante, insoportable. Un alfa.
Hubiera dado la vuelta. Los asuntos entre un alfa y un omega eran personales. Pero el grito de auxilio me heló la sangre.
Harry James Potter.
Estaba tirado en el suelo, indefenso. Frente a él, un alfa se inclinaba con la mirada oscura. Potter parecía frágil, inestable. Odiaba a ese tipo de personas: desagradables, vulgares, detestables.
No, no ahora… aún falta para esto. Maldición. Estúpido alfa, ¿es que sólo te mueves por el aroma de un omega?
Tenía que irme, pero… ¿y si le pasaba algo? No lo permitirían. No otra vez.
–¡Hey! –mi voz resonó con rabia–. Animal imbécil necesitado, ¿por qué no vas y te coges a tu madre, eh?
El alfa se giró con desdén.
–Malfoy. ¿Qué quieres, inútil? ¿También quieres cogerte a Potter? No te preocupes, hay suficiente para los dos.
La paciencia me estalló dentro. No pensé, simplemente actué. Mi puño conectó directo en su nariz. El chasquido del hueso roto fue gratificante.
Harry, retorciéndose en el piso, trataba de arrancarse las prendas que lo cubrían, temblando.
–¿Qué te pasa, estúpido? –escupí, mirando al alfa derribado–. Vuelve a tocarlo una vez más y acabarás igual que ese maldito omega que eres: rogando a mis pies por un poco de atención.
–Dr… Draco –una voz rota llegó detrás de mí.
Me paralicé. ¿Potter? ¿Potter me había llamado Draco? ¿Qué diablos estaba pasando?
–Vete –gruñí al alfa–. No quiero golpearte más. Él no te quiere aquí.
–¿A mí me hablas? –rió con burla, la boca ensangrentada–. Estúpido alfa, ¿qué te crees? No puedes afectarme tanto. Una persona tan delgada como tú es fácil de derribar.
–No me dejaste alternativa.
Otro puñetazo directo a su pómulo izquierdo le abrió la boca en sangre. Los golpes muggles, al parecer, servían de algo. Uno más en el estómago lo dejó derribado en el suelo.
Me agaché junto a Harry.
–Potter, Potter… vamos, toma consciencia, por favor.
–Draco… –Harry me sujetó del brazo, como aferrándose a un salvavidas. Sus manos temblaban mientras intentaba incorporarse–.
–Potter, no eres un bebé para que te cargue. Levántate y camina.
–Alfa tonto… –murmuró el omega, dándome la espalda con un mohín casi infantil.
Fruncí el ceño.
–Tú no eres Harry… Vamos, omega, déjame hablar con él.
–No –replicó con testarudez–. Él es muy estúpido para hablar. Le dije que fuera contigo, y lo único que hizo fue huir.
–¿Para qué? –pregunté, confundido.
–Y te dices sangre pura… –bufó con desprecio–. Alfa estúpido.
ESTÁS LEYENDO
||sweet scent|l (Rehaciendo)
Romansa☆ En Hogwarts, llega el dia donde a los alumnos de 5to año se les entrega su resultado, este ayudandolos a saber su clase, entre ellos estan Alfa, Omega y Beta. ✓Pareja principal Drarry ✓ omegaverse ✓ Romance ✓ Pansmione ✓ Blairon ✓ Cliche ✓ Conte...
