Empezamos a caminar con dirección a mi casa, cuando llegamos él me dijo que se quedaría afuera esperándome, así que entre a la casa y subí las escaleras lo más rápido que pude, me apure y me aliste rápido. Me puse un pantalón de mezclilla negra entubado con una blusa blanca y una sudadera del mismo color. Me solté el cabello que hasta ese entonces lo tenia agarrado con una coleta y me puse perfume, como nunca me maquillaba me veía natural, solo me puse un ligero brillo en los labios, agarro un bolso pequeño, que combina a la perfección, en el meto mi celular, dinero, y mis llaves.
Salgo casi corriendo para asegurarme de que el sigue ahí, y así como lo esperaba el está esperándome pegando su espalda a la pared, sin saber exactamente por que sonrió.
-Ya estoy lista- le dijo mientras comienzo a caminar dejándolo atrás.
El camina rápido para llegar a donde estoy yo.
-Vaya, para mi sorpresa no te tardaste, pensé que tendría que esperar más.
Me reí un poco de su comentario.
-Soy rápida cuando quiero- le contesto con una sonrisa.
-Así que quieres pasar la tarde conmigo- dice levantando una ceja.
Dios, no había pensado en eso, me sonrojo de inmediato y el empieza a reír, bajo la cabeza para que mi cabello castaño oscuro pueda hacer de cortina y camino más rápido.
-Hey preciosa- me agarra la mano y me detiene, me levanta el mentón para que pueda verlo a los azules ojos que tiene- no te avergüences yo también quiero pasar este día y muchos más contigo. Aparte te ves aún más hermosa con tus mejillas sonrojadas- se agacha hasta quedar a mi altura y me da un beso en el cachete- me sonrojo aún más, él sonríe- vamos.
Me jala de la mano y seguimos caminando con las manos juntas, no entrelazadas pero aun así están juntas.
Al llegar a la feria de atracciones me di cuenta de que había demasiada gente, así que me aferre a su brazo para no perderme, el suelto una risa pequeña y me sonroje de inmediato, intente alejarme pero el me agarra y empieza a caminar, hacia alguna atracción.
-¿A cual quieres ir primero princesa?
-Que te parece si vamos a la montaña rusa- dije con una voz tan alegre que el también sonrió.
-Claro vamos.
Pasamos todo la tarde de un juego a otro, eran aproximadamente las 6, ya no había casi gente y yo tendría que regresar a la casa en unas horas, me estaba dando hambre pero me daba pena decirle a Jake ya que el había pagado todo.
-¿Tienes hambre?- dijo leyéndome la mente mientras se volteaba a verme.
-No- le conteste mientras ponía una sonrisa, pero en eso mi estomago me traiciono y sonó como si estuviera rugiendo un león, me sonroje.
-¿Estas segura? A mí me pareció que si. Vamos linda ¿que es lo que quieres comer?, ¿pizza, hamburguesas? ¿o eres de esas chicas finas que no comen más que ensaladas?
-¿Qué cosas dices?- me reí realmente alto- Ven vamos a comer a ese lugar-lo jale de la mano y empece a correr, el atrás de mi imito mi acción, los dos íbamos riendo como si fuéramos dos enamorados. Aun que claramente eso era totalmente mentira.
Llegamos al lugar y el empezó a pedir lo suyo: una hamburguesa con extra carne y extra queso, un refresco grande, unas alitas y de postre un helado de vainilla. Volteó a verme para que pidiera lo mío: una hamburguesa con extra todo, unas bolitas de pollo, un helado de vainilla y otro de cajeta y un refresco de dieta.
El volteo a verme con una cara que solo decía una cosa: ¿ENSERIO?
-¿De verdad vas a comerte todo eso? ¿O solo lo pediste porque te dije que eras una niña delicada?
-No, pedí porque tengo demasiada hambre y no me gusta que me juzguen por lo que como.
-Tranquila hermosa, jamás en mi existencia me atrevería a juzgarte, simplemente no podría.
Después de ordenar y de le dieran el ticket de nuestra compra, buscamos una mesa vacía y para nuestra sorpresa, ya que pensábamos que tendríamos que comer parados, una familia se levanto y se marcho del lugar, al momento una mesera limpio la mesa y pudimos sentarnos ahí para esperar nuestra comida.
La mesera llego con las cosas bueno... ella y otra más ya que eran demasiadas cosas como para que una sola pudiera. Empezamos a comer y mientras comía en mi mente se debatía una pelea ya que sabía que tenía que armarme de valor y empezar con mi interrogatorio, tendría que sacarle todo porque si no Jenn me asesinaría y aparte se enojaría conmigo y no quería eso.
-¿Está todo bien?- dijo Jake, justo en el momento en el que salia de mi pelea interna.
-Si todo bien Jake- le sonreí. - ¿Jake?
-¿Si cariño?- levanto la vista de sus alitas y se enfocó en mí. Al levantar la vista me di cuenta de que tenía un pequeño bigote de salsa, me reí y se lo limpie con el dedo.
-Gracias- me dijo Jake después de que le limpiara - ¿Que ocurre cariño?
-¿Puedo preguntarte algo?- le pregunte con un hilo de voz.
-Por supuesto que si - dejo a un lado sus alitas y fijo toda su atención en mi.
-Bueno la cosa es que mi amiga Jennifer se preocupó mucho por que estuviera saliendo contigo así que le prometí que investigaría lo más que pudiera de ti.
-¿Así que me imagino que quieres saberlo todo no?
-Si, lo lamento- le dije un poco apenada.
-No puedo decírtelo todo, aun aunque quisiera, no me arriesgaría a perderte, no aún. Lo único que puedo decirte es lo esencial, lo demás te lo diré con el paso del tiempo pero descuida lo sabrás.
-Esta bien- dije con una voz apagada, realmente no entendía nada de lo que decía, "con el paso del tiempo" parecía como si tuviera que pasar toda una vida conmigo.
-Llegue aquí hace dos semanas, actualmente estoy viviendo solo en una casa por el centro de la ciudad, si necesitas la dirección te la doy, no le tengo que rendir cuentas a nadie más que a mi padre, no tengo mamá y planeo quedarme una temporada, lo suficiente para poder enamorarte.
¿Pero que cosas esta diciendo? "Lo suficiente para poder enamorarme" ¿que eso era lo único que haría? tenia que estudiar y no lo se, a lo mejor trabajar ¿no?
-Tengo 18 años, voy a asistir a tu misma preparatoria la semana que entra, y siento esa sensación extraña cuando estoy contigo. Ya se hizo de noche lo mejor será que te regrese a tu casa- me dice él mientras se levanta para ayudarme a levantarme.
Caminamos por la calle, recuerdo que esa noche estaba haciendo un frió de los mil demonios y la sudadera que traía era demasiado ligera.
-Tienes frió- me dice el, he intenta quitarse su chamarra pero yo lo detengo.
-No. No lo hagas te morirás de frió.
-No me importa morirme de frió si tu estuvieras a salvo, no se por que pero tengo ese instinto protector contigo.
-Aun así no te dejare quitarte esa chamarra.
-Entonces... ¿me dejas abrazarte? Para que entres en calor.- se excuso rápidamente.
-Claro- le di una sonrisa un tanto tímida, el se acerca a mi , y me abraza.
Caminamos así hasta que llegamos a la casa que como de costumbre no hay nadie.
-Bueno gracias por el día de hoy- le digo con una gran sonrisa y me acerco para darle un beso en el cachete y me meto a la casa casi corriendo.
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¡Hola!
Lamento no haber podido subir capitulo pero tuve un problema con mi compu en fin, les traigo un nuevo capitulo.
Espero que les guste¡¡¡
Espero sus votos y comentarios. Los amo.
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Mi Ángel Negro (EDITANDO)
Storie d'amoreKate es la típica chica que jamas ha cometido ningún error, siguiendo siempre las ordenes de los demas siendo completamente sumisa hasta que un día llega Jake, él típico chico malo que te hace mojar las bragas de tan solo pensar en él. ¿Kate cambia...
