Mi habitación era inundada por el sonido silencioso de la noche, mis parpados no habían podido encontrar consuelo en el sueño, así que me encontraba recostado en mi cama, en silencio, con las cobijas descubriendo mi cuerpo y con un calor que me dejaba deseando que se terminase en cualquier momento, pero parecía ser que eso no iba a ser posible.
Cerré mis ojos, intentando que por fin mi sueño lograse regresar, pero el resultado de mis acciones parecía no tener alguna clase de satisfacción, tenía una sensación sumamente extraña inundando todo mi cuerpo, no estaba cansado, pero sabía que debía dormir, pero mi cabeza punzaba levemente de solamente pensar en lo que había pasado con Yoongi.
Yoongi...
Nuestra conversación de hace algunas horas estaba pasando una y otra vez por mis pensamientos, atormentándome un poco, me preguntaba inclusive si acaso Yoongi ahora mismo se encontraría hablando con Gunji, posiblemente lo estaría haciendo, posiblemente estarían juntos charlando mientras están abrazados y acostados en la cama.
No pude evitar que aquella sola imagen, imaginar a Yoongi abrazando a su ahora novio, Gunji, mientras seguramente se regalaban miradas llenas de cariño mientras se sonreían mutuamente y se la pasaban allí simplemente disfrutando uno del otro, hacía que me empezará a sentir sumamente mal, mi estomago se contrajo haciéndome sentir un leve mareo de por medio.
Pero a pesar de que pensé que era solamente un malestar pasajero, no fue así, la acides que sentí sobre mi garganta, me obligo a levantarme de inmediato de la cama, me senté colocando mi mano derecha sobre mi boca al sentir que de nueva cuenta las náuseas regresaban, y como si fuera un nuevo aviso, una arcada me hizo impulsarme hacia adelante levemente, y eso fue suficiente para que por fin me dispusiera a salir por completo de mi cama.
Me arrastré sin cuidado alguno hasta que mis pies lograron tocar el suelo frío, de nueva cuenta una nueva arcada me hacía alarmar, abrí mis ojos en grande, mi corazón latía en desenfreno debido a la preocupación que estaba sintiendo si es que no llegaba a tiempo al baño.
A pasos apresurados, y sin importarme andar descalzo por mi habitación, me aproxime hacia la puerta, abriéndola con brusquedad, para después salir disparado hacia el baño, afortunadamente no estaba lejos de las habitaciones, estaba al fondo del corto pasillo, y de inmediato abrí la puerta para introducirme en el baño, prendí la luz, y cuando una nueva arcada volvía a darme aviso de que iba a vomitar, no espere más.
Me coloqué de rodillas frente al inodoro, y de inmediato comencé a toser, una y otra vez, cerré mis ojos con fuerza al sentir como mi garganta era raspada levemente, logré expulsar algo, mis ojos sacaron pequeñas lágrimas, el dolor en mi garganta era sumamente molesto, el ardor me hacía inclusive sentir el sabor metálico de la sangre sobre mi lengua.
Respire poco a poco, podía escuchar los latidos de mi corazón claramente, como si los estudiara escuchando mediante un estetoscopio.
Aleje mi rostro del inodoro, para colocar mis manos sobre mi boca, tapándola con las puntas de mis dedos, mientras mi respiración se iba tranquilizando poco a poco y hacía que los latidos de mi corazón dejasen de ser desenfrenados, abrí mis ojos levemente, parpadeando un par de veces antes de enfocar mejor lo que estaba enfrente de mí, trague saliva, sintiendo de nuevo mi garganta herida por la repentina regurgitación que había hecho, pero al menos las náuseas tan repentinas que me habían dado, se han ido por completo, eso ya era un alivio para mi corazón.
Solté un suave suspiro, y aparte las manos de mi rostro, mire el inodoro de color blanco frente a mí, no entendía porque había tenido aquellas repentinas nauseas, no había cenado ni siquiera pesado o algo que me hiciera daño, había comido una pequeña ensalada de frutas que yo mismo me había hecho, ni siquiera había puesto algún aderezo encima, nada de eso, así que no entendía la razón por la cual había tenido aquella sensación de un momento a otro, era sumamente extraño.
Incline mi cuerpo, por más asqueroso que fuera, quería ver lo que había echado, y no era por querer satisfacer alguna clase de curiosidad, si no que quería comprobar si es que había echado algo de sangre, pues el sabor metálico que había en mi boca en ese momento, no se había quitado del todo, así que necesitaba saber si acaso había sacado sangre, esa era mi preocupación.
Pero cuando me asome de nuevo para ver el inodoro, mi sorpresa fue simplemente indescriptible, mis labios se entreabrieron al ver lo que estaba flotando en el agua, mis ojos estaban abiertos a más no poder, y de nueva cuenta los latidos de mi corazón se comenzaron a acelerar, mientras que un leve escalofrío lograba recorrer la parte trasera de mi cuello.
—¿Q-qué? —dije en voz baja.
Debía ser alguna clase de sueño, sí eso debía ser, pues lo que estaba flotando en el agua que tenía algunos pequeños hilos de sangre, había pétalos... pétalos pequeños de un color rosa casi pálido, conté algunos de ellos, pero me perdí cuando llegué a la cantidad de catorce, había bastantes allí, y no entendía que era lo que mis ojos estaban viendo.
¿Acaso alguien vomitaba pétalos?
¿Eso era posible?
¡No! Definitivamente no.
Pase saliva de nuevo, mientras el miedo incrementaba en mi cuerpo, haciendo que mis manos tibias pasaran a estar sumamente frías por la impresión, maldita sea, ¿qué significaba todo esto?
Vomitar pétalos no es normal, mucho menos con algunas gotas de sangre, ¿qué es lo que me estaba pasando?
—D-debo... —pase saliva de nuevo—, debo i-i-ir al d-doctor...
Y debía hacerlo con urgencia, pues ahora mismonecesitaba respuestas, muchas respuestas.
ESTÁS LEYENDO
Peach Blossoms ||YoonMin||
FanfictionHistoria Ganadora De Los Premios HEAVEN AWARDS 2021. Mención Especial En Los Premios "YOU KNOW I KNOW 2021." "Entre más te sientas rechazado, más pétalos escupirás por los labios." Jimin ha vivido secretamente enamorado de su amigo de infancia, Min...
