Capítulo 37: De vuelta

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   Camino detrás de Niall tambaleándome. Quiero agarrarle de la mano, pero el suelo gira y parece que está a una distancia inalcanzable.
   Suelto una risita nerviosa al recordar la cara que puso Tim cuando le dije lo de mi padre. ¿Se lo habrá contado a mi madre? Bah, se hubiera enterado de todas formas.

Narra Niall:

   Va detrás mía soltando risitas nerviosas cada dos por tres. Está más borracha que una cuba. Casi la lía cuando le dijo todo eso a ese tal Tim, o quién sabe si ya la ha liado... Las guarradas que soltó antes... dios, contrólate Niall. Contrólate a pesar de que antes casi te suplica que la desvirgues...:
-Niall - me llama riéndose-. El suelo... se está acercando a mi cara.
   Me giro justo a tiempo de ver cómo pierde la consciencia y cae al suelo. Corro hacia ella y la agarro de los hombros. La cojo como un bebé y me sorprendo de lo poco que pesa. Por mi culpa, ha perdido dos meses de universidad. También ha sido culpa de Zayn. Ese gilipollas la olvidó en cuanto conoció a la zorra de Perrie. Yo mismo fui quién tachó el corazón de su cabaña. Capullo.

Narra Leslie:

   La cabeza me palpita fuertemente y todo da vueltas. Me masajeo las sienes arrugando la nariz. Me acuerdo de que ayer fui a cenar al McDonal's con Emily, Luke y... Niall. Abro los ojos y un suspiro de alivio y confusión sale de mi boca al ver que estoy en mi cama.
   Alguien llama a la puerta. Me paso las manos por el pelo y me apoyo contra el cabecero:
-Hola, hija - saluda mi madre entrando en la habitación con un café y un paracetamol-. ¿Qué tal estás?
-He estado mejor - respondo tomándome el paracetamol-. ¿Anoche vine sola o...?
-No. Te trajo tu amigo, el rubio. Me contó que habías bebido de más y te desmayaste. Lo dejaré pasar por esta vez.
   Asiento agradecida. Nunca había llegado a desmayarme después de beber tanto:
-Leslie, sé que debes tener un resacón horrible y no quiero darte la lata, pero... Tim me contó lo que le dijiste anoche.
   Trago saliva bajando la mirada. Me acuerdo perfectamente de lo que le solté al novio de mi madre:
-¿Es verdad que tu padre trabaja en Oxford?
   Asiento débilmente. Estoy entre la espada y la pared. Mi madre respira juntando sus manos con los muslos:
-¿Hay... algo más que deba saber?-pregunta, lo más tranquila que puede-.
   Cojo aire y le cuento todo lo que sé sobre el mentiroso de mi padre. Lo de Ally, su otra mujer, el cambio de su apellido...
   Al terminar, mi madre tiene los ojos llenos de lágrimas, pero sé que no son de tristeza, sino de rabia:
-Bueno, ya hace dos meses que no vas a Oxford, así que será fácil trasladarte a Madrid para que empieces allí el segundo semestre.
   Mi cerebro tarda unos segundos en procesar lo que acaba de decir mi madre:
-¿QUÉ?-grito casi saltando de la cama-.
-No quiero que tu padre esté cerca de ti. Suficiente daño nos ha hecho ya. Llamaré a tu tía para que vaya contactando con la universidad que te aceptó en verano.
-¡No puedes hacerme esto!-exclamo levantándome de la cama-. ¡No puedes arrebatármelo todo!
-¿Arrebatarte el qué? ¡Dejaste la universidad en una semana por un chico! ¡No imaginaba que lo hicieras, pero lo hiciste!
-¿Y qué? ¡Lo hecho hecho está! Voy a volver a Oxford esta noche.
-¡Leslie Stevens! No vas a ir a ninguna parte. Te irás a Madrid y acabarás allí el curso.
-En una semana cumplo 18 años. Ya me dirás quién decide mi futuro.
-Y si volvieras a Oxford, ¿quién me dice que no volverás aquí llorando otra vez?
-Yo te lo digo. Mamá, ¡es Oxford! ¡No puedo perder esta oportunidad!
-¡Ya la has perdido!-grita mi madre, dando por finalizada la conversación-.
   La mujer que me dio la vida sale de mi habitación dando un portazo. Resoplo, echándome el pelo hacia atrás. Mi madre tiene razón, ya he perdido mi oportunidad. Me siento en la cama apesadumbrada. Necesito pensar en todo esto.
   En Madrid empezaría una vida nueva, con gente nueva. Nunca me desagradó España, es sólo que me atan demasiadas cosas a Inglaterra. Aunque no volvería a ver a Niall, ni a Zayn...
   Desde anoche, no podré volver a mirarle a la cara. Dios, sólo me faltó ordenarle que se acostara conmigo. Qué vergüenza. Niego con la cabeza.
   No puedo irme a Madrid. No me importa ver a mi padre todos los días, aunque me duela, podré soportarlo.
   Me levanto de la cama y saco mi maleta del armario. Empiezo a guardarlo todo desordenadamente. La ropa arrugada, mi bolsita de aseo abierta, mis libros favoritos en una bolsa...
   Al terminar, me dirijo al cuarto de baño. Me maquillo un poco e intento sonreír. Tengo que hacerlo.
   Me pongo unos vaqueros azules, una camiseta de mangas largas y una sudadera que me queda grande. Me voy antes de esta noche. No quiero soportar tener que ver la cara larga de mi madre durante todo el día.
   Agarro mi maleta y abro la puerta de mi habitación suspirando. Por suerte, hoy es sábado, y no tengo que ir a Books and Books. Bajo las escaleras, y me encuentro a mi madre y a Tim hablando en el salón.  Les hago caso omiso y agarro mi móvil y las llaves de mi coche de encima de la encimera:
-¿A dónde vas?-pregunta mi madre cruzándose de brazos-.
-A Oxford - respondo secamente-.
-Ya he hablado con tu tía. Dice que contactará con la universidad esta misma tarde.
-No voy a ir a Madrid, mamá. Olvídalo. Vuelvo a Oxford, y no me puedes obligar a irme.
   Me despido de ellos con un movimiento de cabeza y salgo de mi casa de un portazo. No creo que vuelva aquí hasta dentro de un tiempo. 
   Me dirijo a mi coche, meto la maleta en el maletero y me siento frente al volante. Suspiro varias veces antes de emprender el camino hacia Oxford. Espero no estar cometiendo una tontería. Últimamente no pienso mucho las cosas antes de hacerlas.
   Arranco el motor y empiezo a conducir lentamente. Paso de ponerme a pensar. Sólo conseguiré arrepentirme y volver asustada a casa de mi madre. En la vida hay que tomar decisiones, y ésta es mi decisión. Volveré a Oxford e intentaré no pensar en que probablemente mi madre me obligará a ir a Madrid, haga lo que haga.
  
    El camino se hace más corto de lo que esperaba. Al ver la fachada del edificio de Oxford a lo lejos, una punzada atraviesa mi pecho. ¿Entro así, sin más? ¿No debería de hablar con el señor Horan antes? Y... ¿Niall seguirá en mi pueblo o ya habrá vuelto? Sacudo la cabeza y apago el motor del coche. El estacionamiento está vacío, y una sonrisa asoma por mi rostro cuando veo que empieza a nevar. Me encanta la nieve, el blanco, el frío.
   Me bajo del coche y miro hacia el cielo. Saco la lengua y unos cuantos copos de nieve se derriten al entrar en contacto con ella. Me río de verdad por primera vez en varios días:
-¿Leslie?-pregunta una voz a mis espaldas-.
  Me giro hacia ella y mis ojos se iluminan al ver que es Liam. Empiezo a correr hacia él y me lanzo a sus brazos:
-¡Has vuelto!-exclama abrazándome-.
   Asiento riéndome y le beso en la mejilla:
-Me alegro mucho de verte. No me pude despedir de ti cuando me fui - digo apartándome el pelo de la cara-.
-No te preocupes. No tienes nada que explicar.
   Vuelvo a abrazarle y le sacudo la nieve que se le ha acumulado en el pelo:
-¿Me ayudas a llevarlo todo a mi habitación?-pregunto poniendo puchero-.
-Eso ni se pregunta.
-Eres el mejor.  
   Liam abre el maletero y saca mi maleta. Yo cojo mi bolsa llena de libros y mi bolso de mano. Mientras entramos en el edificio de los dormitorios, me muerdo el labio nerviosa:
-¿Crees que el señor Horan me dejará volver?
-Seguro que sí, siempre nos dice que si contactamos contigo que te digamos que sigues siendo bienvenida.
-Pues estoy de suerte.
   Suelto una pequeña risita. Llegamos frente a la puerta de mi ex habitación, o habitación o lo que sea. Cojo aire y llamo a la puerta. Emily abre, y al verme, grita emocionada y me abraza:
-¡Has vuelto! Sabía que tener una cita con Ni...-le pego una patada en la espinilla, haciendo que se calle-.
   Liam tose y Emily se fija en él:
-Emm... ho-hola Liam - saluda la chica nerviosa-. Ya te ayudo yo, Leslie.
   Coge la maleta de la mano de Liam y entra en la habitación. Miro al chico interrogante. ¿Qué ha pasado entre estos dos?:
-Mañana hablamos -me susurra en el oído-.
   Asiento y le abrazo. Se va por el pasillo y entro en el dormitorio. Casi me desmayo al ver que la habitación está llena de papeles por el suelo, mi cama está deshecha y llena de pizza y las paredes están llenas de pósters:
-Te prometo que voy a limpiarlo todo. No sabía que venías - se excusa Emily soltando una risita nerviosa-. Pero explícame todo primero. ¿Qué te hizo volver?
-Bueno... un poco de todo.
   Justo cuando voy a contárselo todo, unos toques en la puerta nos interrumpen.

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HOLA AMORES MÍOOOOS! Sé que he tardado mucho en subir, así que os he recompensado con un capítulo largo :).
Lo primero, ¿os habéis enterado de los "supuestos" cuernos de Zayn y Louis? Madre mía, de cada granito de arena el fandom crea una montaña... Lo segundo, ya sabéis que en Semana Santa haré una maratón :D. Bueno, sólo quería agradeceros de nuevo a todas por leer, vuestros comentarios y votos me alegran el día.
   Espero que os haya gustado el capítulo. Un beso enormee. OS QUIEROO ♡ ♡

CAPÍTULO DEDICADO A LA GUAPA DE @_dreamerxx_ ♡♡♡♡♡♡

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