Trago saliva nerviosa y elimino el mensaje enseguida. ¿Es ella de verdad? Miro a todas las personas que están recogiendo sus maletas con el labio tembloroso. Si me ha escrito eso significa que está aquí.
¿Debería enseñarle el mensaje a Niall? No, dijo que no quería saber nada de ella. Me guardo el móvil en el bolso e intento olvidar lo que acaba de pasar. Esa mujer no puede ser peligrosa.
Me acerco a Niall por detrás y le rodeo la cintura, apoyando mi cabeza en su espalda:
-¿Estás cansada?-pregunta dándose la vuelta y acariciándome la mejilla con el dedo índice.
Asiento con la cabeza y un bostezo involuntario se escapa por mi boca:
-Sólo falta recuperar tu maleta.
-Está bien.
Niall me besa en la frente y vuelve a concentrarse en la cinta mecánica. Lo miro atentamente y me pregunto cómo alguien como él se ha podido fijar en alguien como yo, en cómo ha podido cambiar tanto en estos meses, en lo cliché y absurda que es nuestra historia... Resoplo, niego con la cabeza y me coloco a su lado de brazos cruzados. ¿Dónde está la maldita maleta?
Unos minutos más tarde, veo aparecer mi maleta rosa fosforito por la cinta mecánica. Al fin. Niall también la ve y se prepara para cogerla e irnos de aquí. Desde que me ha llegado ese mensaje tengo la sensación de estar siendo observada.
Tras unos segundos que parecen interminables, Niall coge la maleta y la pone en el carro junto a la suya. Me mira sonriente y me tiende la mano. La agarro aliviada y empezamos a caminar hacia la salida. Estar junto a él me hace sentir que estoy protegida.
Andamos en silencio hasta la compañía donde Niall alquilará el coche: Europe Enterprises. Entramos en el local y me siento en la sala de espera:
-No tardo nada-indica Niall besándome en la frente.
Asiento y me echo el pelo hacia atrás. Le observo caminar hacia uno de los mostradores y hablar con el hombre que hay detrás de éste. Me cruzo de piernas y me muerdo el interior de la mejilla. Hasta que no salgamos del aeropuerto no estaré tranquila.
¿No se suponía que Julianne debería estar muerta? O eso decía en su carta... Y... ¿por qué lo estaría? ¿Es que es una maldita criminal y me va a matar para estar con Niall? "Déjate de paranoias, Leslie". De repente, una mujer morena de ojos azules y de unos 45 años, se acerca a mí y provoca que pegue un sobresalto:
-Perdona, ¿estás con él o estás esperando?-pregunta señalando a Niall.
-Es-estoy con él-respondo recuperándome del susto.
-Vale, gracias-musita la mujer sentándose en una silla a mi lado-. Estabais en el vuelo desde Londres, ¿no?-añade sacando un libro de su bolso.
-S-sí.
-Lo digo porque os vi recogiendo las maletas antes. Es más fácil llevarla como equipaje de mano-explica gesticulando con las manos.
Asiento tragando saliva y me encojo en la silla. ¿Por qué esta mujer se está interesando tanto en nosotros? Será... ¿Julianne?
De pronto, un hombre con pelo pobre y un niño de unos 15 años entran en el local y se acercan a la extraña mujer a mi lado:
-Ya estamos, cariño-musita el hombre mirando a la mujer.
-Está bien-responde ésta guardando el libro en su bolso-. Encantada de haber intercambiado unas frases contigo. Supongo que, hasta nunca-añade mirándome sonriente.
Asiento más aliviada y me despido con la mano. El niño me mira de arriba a abajo y sale con el hombre y la mujer del local. No es Julianne, sólo era una amable mujer, su marido y su hijo. No puede ser ella. Tengo miedo.
Media hora más tarde, Niall y yo vamos camino a uno de los hoteles más caros de Dublín en el BMW que ha alquilado a pesar de mis quejas diciendo que no hace falta un coche tan grande:
-Niall, vamos a un Ibis barato y ya está. Es una noche, no hace falta que vayamos a un hotel de 5 estrellas-repito mirando la ciudad a través de la ventanilla.
-Quiero que estés cómoda y duermas bien.
-¡Eres tú quien tiene que conducir y las camas del Ibis son más que cómodas!
-Y las duchas son una mierda.
-Niall... no quiero que te gastes dinero innecesario, por favor-pido haciendo puchero.
-Si lo hago es porque puedo.
-Sí, pero si te gastas el dinero a lo loco te quedarás pobre.
-Nena, tengo dinero de sobra, no te preocupes.
Pongo los ojos en blanco y me doy por vencida:
-Está bien, me rindo. Si quieres ya de paso coge la suite más grande del hotel para poder bañarnos en un jacuzzi-espeto en tono irónico.
-Eso es lo que tenía planeado.
Niego con la cabeza y resoplo apesadumbrada. No se puede razonar con este hombre.
Niall se guía hasta el hotel gracias al GPS de su móvil y llegamos en un abrir y cerrar de ojos. Aparcamos en el párking, lleno de los coches más caros del mundo, y subimos hasta la recepción con el equipaje y los bolsos de mano.
Cuando salimos del ascensor casi me da un patatús. En serio, esto es demasiado. El techo de la recepción es una cúpula enorme de cristal, y el suelo está hecho de moqueta.
Las paredes son de mármol dorado, y el mostrador de la recepción está hecho de la madera más pulcra que os podáis imaginar.
Hay una mesa enorme y redonda rodeada de sillas y con un Mac en frente de cada una de ellas. A la izquierda está la entrada a un enorme restaurante, donde empieza a entrar la gente, vestida de forma elegante, y a la derecha hay un enorme plano con todas las habitaciones y las instalaciones del hotel.
Mientras Niall se dirige al mostrador para registrarnos, yo me dirijo al plano con la boca abierta. Gimnasio, piscina, spa, espacio para niños, pistas de tenis, cancha de baloncesto, piscina interior, sauna, y más de 500 habitaciones. En la parte de arriba están la Suite Mayor, la Suite Royal, que al parecer es la más grande, y la Suite Menor. Niego con la cabeza soltando una risita nerviosa y me acerco al mostrador intentando no desmayarme allí mismo:
-Cogeremos la Suite Royal con desayuno incluido hasta mañana a las 10-oigo que dice Niall tendiendo su tarjeta de crédito.
Dios, no. Por qué no has podido hacer que esa maldita Suite estuviera ocupada por un viejo millonario rodeado de prostitutas.
Me alejo del mostrador y me siento en una de las sillas de la mesa redonda porque si escucho el precio de esa habitación me iré de aquí y dormiré en el coche.
Unos minutos después, Niall se acerca a mí con su maleta y una sonrisa triunfante dibujada en la cara:
-¿Vamos?-pregunta señalando el ascensor con la cabeza.
-Un día me matarás - respondo poniéndome de pie y dirigiéndome al ascensor.
Subimos al ático, piso donde están todas las Suites, y para mi asombro, por el pasillo sí que nos encontramos a un viejo con cinco prostitutas. Pego a Niall en la cabeza cuando descubro que estaba intercambiando miradas con una de ellas. Llegamos frente a la puerta de la Suite Royal, yo cruzada de brazos y enfadada:
-Vale que esa tiene mucho mejor cuerpo que yo y sabe provocar, pero deberías aprender a disimular-musito frunciendo los labios.
-Sabes que para mí eres la chica más preciosa de todas, y cabe decir que una de las mejores en la cama.
-Eso no es cierto.
-Tienes razón.
Vuelvo a pegarle en la cabeza mientras comienza a reírse y abre la puerta de la Suite. Entramos, yo delante, y ahora sí que me da un mareo. Suelo de moqueta rojo, paredes blancas decorada con cuadros como La Mona Lisa o El Guernica, falsos, claro está. Más adelante una puerta doble de caoba da paso a una especie de salón con un sofá en forma de "U" de color beish, una tele LG de al menos 50 pulgadas y una mesa rectangular acompañada de 6 sillas para comer. A la izquierda, separada del salón por una barra, está la cocina, con una nevera, un fregadero y varios armarios. Por último, una puerta en el salón lleva a la habitación, con una enorme cama de matrimonio tapada por un velo, como las camas de las princesas, y al lado un enorme baño con Jacuzzi en lugar de ducha.
Miro a Niall, que ha ido detrás mía todo el tiempo, y sonrío:
-¿En serio hacía falta esto?-pregunto dejando mi maleta en el suelo.
-Sí-responde acercándose a mí-. Vete preparando que vamos a estrenar el Jacuzzi-añade con sonrisa pícara.
Pongo los ojos en blanco y le hago la cobra muerta de risa cuando intenta darme un beso:
-Así que sólo has cogido esta habitación para cumplir tu sueño erótico de tener sexo en un jacuzzi, ¿cierto?-pregunto quitándome la chaqueta.
-Algo así.
-Te odio, Horan. No soy una prostituta como las tías de antes, así que, si no quiero tener sexo, no lo tendré-indico dándole la espalda a punto de partirme de risa.
-Me estás vacilando, ¿verdad?-pregunta Niall rodeándome para quedar frente a mí.
-Sí-respondo, y empiezo a reírme pataleando en el suelo-. Antes que nada, quiero comer. Tengo hambre.
-Pediré una pizza-indica Niall con una sonrisa sacándose el móvil del bolsillo.
-Está bien. Pide una familiar, podría comerme un cerdo entero ahora mismo.
Niall asiente y sale de la habitación con el teléfono pegado a la oreja.
Suspiro con una sonrisa y me tiro de espaldas a la cama:
-¡Mierda!-exclamo asustada-. ¡Es una puta cama de agua!-añado riéndome como una niña chica.
Sigo riéndome tumbándome en la cama y fingiendo que nado. Siempre ha sido mi sueño dormir en una cama de agua.
Niall me corta el rollo entrando en la habitación y tirándose a mi lado en la cama:
-La pizza llegará en media hora y creo que podemos comérnosla en el Jacuzzi-indica divertido.
-Ay no, no seas guarro.
-¡Venga, ya! ¡Será divertido!
Pongo los ojos en blanco y asiento. Al fin y al cabo ha pagado esta Suite para una sola noche a un precio descomunal. Hoy haré lo que quiera para recompensárselo:
-Iré llenando el Jacuzzi-indica Niall besándome en la frente.
Se levanta de la cama y al cabo de unos segundos, escucho el agua correr.
Tengo que disfrutar esta noche y relajarme, olvidar a Julianne, la carta y el mensaje, todo. Olvidar a mi madre y... ¡MIERDA! ¡MI MADRE!
Me levanto de un salto y saco mi móvil del bolso para poder llamar a mi madre al teléfono fijo desde el teléfono de la habitación.
Busco rápidamente su contacto y marco el número mordiéndome el labio. Tras tres bips, la voz somnolienta de mi madre responde al otro lado de la línea:
-¿Sí?
-Hola, mamá.
-¿Leslie? ¿Desde dónde llamas?-y ya se ha despertado del todo.
-Desde un teléfono fijo.
-¿Por qué?
-No... no estoy en Oxford. He venido a pasar las Navidades con...-venga, suéltalo ya, a cuenta de qué-. Con Niall Horan, el hijo del director.
-¿Qué? ¿Con ese? ¿No es por su culpa por la que dejaste la universidad?
Necesito mentirle en esto, para calmarla un poco:
-No. Ese era otro-miento mordiéndome la uña del dedo índice-. Pasaré las Navidades con él y su familia en Mullingar. Estamos saliendo desde hace un mes y medio.
-¿¡UN MES Y MEDIO?!-mierda-. ¿¡UN MES Y MEDIO Y YA TE VAS CON ÉL DE VIAJE!? ¡¿ESTÁS LOCA?! ¿YA OS HABÉIS ACOSTADO Y TE HA COMIDO EL COCO, VERDAD?
-¡Mamá! ¡Cálmate! ¡Estoy bien y feliz, y eso es lo que importa!
-Te has metido en un buen lío, Leslie Stevens.
-Me da igual. Sólo era para decirte que no iré a casa. Buenas noches.
Cuelgo con un resoplo y me tiro hacia atrás en la cama.
Unos toques en la puerta interrumpen mi insomnio, y como veo que Niall no va a abrir, me levanto de la cama y voy yo:
-Buenas noches. ¿Señorita Horan?-pregunta un hombre con dos cajas de pizza en la mano.
-Emm... sí, soy yo.
-Vengo a traerle sus pizzas. Aquí tiene--el hombre me entrega las cajas y las agarro saboreando el olor que desprenden-. Serán 25 libras.
-Un segundo.
Entro en la habitación, dejo las pizzas en la mesa y agarro mi cartera. Vuelvo rápidamente a la entrada y le doy el dinero al pizzero, incluyendo una propina:
-Gracias. Disfruten de las pizzas, buenas noches.
-Buenas noches.
Cierro la puerta de la Suite y de camino a la habitación me choco con Niall, ataviado solo con una toalla enrollada en la cintura. Trago saliva, empezando a acalorarme:
-Aquí están las pizzas-musita Niall frotándose las manos-. Iba a pagar yo.
-Ya has pagado suficiente. Puedo permitirme unas pizzas-respondo guardando mi cartera en el bolso.
-Lo sé-suspira Niall acercándose a mí-.Te espero en la bañera. No tarde demasiado, señorita Horan-añade riéndose.
Genial, ha escuchado al pizzero. Pongo los ojos en blanco y me dirijo a la habitación. Me quito toda la ropa, me quedo desnuda y me dirijo al baño, donde Niall ya está metido en el Jacuzzi comiendo pizza. Me agacho apoyándome en el borde de la bañera y meto los pies:
-Que buenas vistas, señorita Horan-musita Niall con sonrisa pícara.
-Cállate, que me resbalo.
Al fin, consigo sentarme en la bañera, cara a cara con Niall. Los chorros de agua forman espuma, cubriéndome hasta el cuello, y la bañera es tan grande, que incluso estirando las piernas apenas llego a tocar a Niall:
-Trae la pizza-indico estirando el brazo.
Niall niega con la cabeza y me indica con la mano que me siente entre sus piernas. Pongo los ojos en blanco blanco y le doy la espalda. Me arrastro con el culo hasta él, y cuando llego, apoyo mi cabeza en su pecho y cojo un trozo de pizza:
-Así mejor-musita Niall besándome en la coronilla.
Nos comemos las pizzas en silencio, pero no en uno incómodo, sino en uno de paz y tranquilidad.
Una vez que las pizzas han desaparecido, Niall tira las cajas al suelo y se tumba, echándome para delante con él, pero sin separar mi cuerpo del suyo. Cierro los ojos intentando relajarme, pero sus manos suben a mis pechos, interrumpiendo el aura de tranquilidad:
-Aún no, señor Horan-indico agarrándole las manos y llevándolas a mi estómago.
Escucho cómo resopla, así que me incorporo para quedarme cara a cara con él, y me siento sobre él con las piernas a los lados de su cintura:
-Niall-musito acariciándole el pelo.
-Dime-dice apoyando su cara en mi mano.
-Gracias.
-No tienes que agradecer nada.
-Sí que tengo.
-No.
-Te quiero.
-Te quiero.
Me inclino hacia él buscando su boca, y esta vez sí dejo que masajee mis pechos.
Me besa de forma apasionada, y llevando sus manos a mi espalda, pega mi cuerpo totalmente al suyo.
Empieza a besarme en el cuello, baja por los hombros y llega al valle de mis pechos. Echo la cabeza hacia atrás y le dejo hacer.
Acaba llevando su mano a mi clítoris, sacándome un gemido, y lo masajea mientras me chupa y me muerde los pezones.
Nunca he hecho esto, pero mi instinto femenino hace que lleve mi mano a su pene y la nueva arriba y abajo. Veo como Niall me mira sorprendido y sigue haciendo lo mismo conmigo:
-N-Niall...-suspiro cuando pretende penetrarme-. Preservativo.
Me encanta tener sexo con él, pero nunca lo haré sin protección. Quedarme embarazada sería un error total.
El rubio asiente y estira su brazo fuera de la bañera, cogiendo un preservativo que había preparado en el suelo. Se pone de pie, rasga el paquete y se lo coloca rápidamente. Vuelve a sentarse y me coloca encima suya. Me penetra despacio, agarrándome por la cintura, y luego soy yo la que se mueve hacia arriba y hacia abajo entre gemidos.
Apoya su cabeza en mi pecho y me sigue mordiendo los pezones mientras grita mi nombre:
-Leslie, joder...-musita buscando mi boca.
Le beso tirando de su pelo y gimo en su boca cuando llego al orgasmo. Él llega también y me acaricia el cuerpo de arriba a abajo temblando y respirando pesadamente:
-Te amo-suspira antes de besarme una última vez.
----------------------------------
HOLA LECTORAS!!! Como siempre, me disculpo por tardar en actualizar, pero espero que no os quejéis, porque os he traído un capítulo HOT y más largo de lo normal 7u7
Espero que os haya gustado el capítulo, que os guste como escribo las escenas de sexo, porque la verdad es que no tengo experiencia, y que comentéis con vuestras opiniones ;) #Síaloscomentariosoriginales ♡
Recordad seguid pidiendo capítulos dedicados, votar y comentar para ayudarme a avanzar ♡♡♡
OS AMO MUCHÍSIMO, LLEGUEMOS A LAS 50K LEÍDOOOS!!! UN BESO ENORMEE ♡♡
CAPÍTULO DEDICADO A MI AMOR @oui20oui20 ♡♡♡♡
ESTÁS LEYENDO
Everything.
Fanfiction"Supongo que a cada uno le ocurre algo asombroso y sorprendente en la vida. Lo que me ocurrió a mí fue conocerte y que me dieras una oportunidad a pesar de cómo soy. Nunca lo olvidaré" PORTADA: TODO OBRA DE LA PRECIOSA DE PORTADAS PARA WATTPAD (ESA...
