¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—¿Por qué dices eso?
—Tú mismo lo has dicho...
Dream se mordió el labio. No creía que sus palabras pudieran tener tanto efecto en su mejor amigo. No era su intensión lastimarlo, pero lo había hecho.
—Solo di que no te gusto.
—¿Y luego qué? —Dream lo miró a los ojos.
Los ojos de George estaban hinchados y aún caían lágrimas por su rostro.
—Todo será como antes, cuando no sabías de mis sentimientos.
George intentó sonreír para mostrarle que todo estaba bien, mas su sonrisa estaba rota y su corazón se hacía trizas por cada segundo que pasaba.
Lo mínimo que podía hacer Dream en ese momento era obedecer las órdenes de George.
—No me gustas, George.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
George le contó lo sucedido a Sapnap y este lo había invitado a conocer la ciudad. En el tiempo de su estadía prácticamente no había salido para nada, ya que él quería salir también con Dream.
Las calles eran muy diferentes a comparación de Londres. El cielo estaba incluso muchísimo más despejado y no recordaba la última vez que lo vio así.
—¿Cómo te sientes? —le preguntó Sapnap al sentirlo tan callado.
—Un poco más aliviado supongo —George se encogió de hombros—. ¿Y tú?
—Estoy bien, pero quería preguntarte algo antes.
—Dilo con confianza, Sapnap, somos amigos.
Sapnap soltó un suspiro y sacó su celular para mostrarle algo. George leyó la conversación que habían tenido Karl y Sapnap hace como una semana.
—¿Te irás? —Sapnap asintió—. ¿Por cuánto tiempo?
—Dos semanas, ¿te molesta? —el mostró de Sapnap mostraba una severa preocupación por dejar solo a su amigo con Dream.
—Es tu vida, haz lo que quieras.
Sapnap estaba por guardar su teléfono cuando vio una notificación, apenas la vio lo guardó como si se tratara de droga.