VI

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-¿Que fue lo que paso exactamente??- Me hago a un lado dejando libre la entrada a mi reciente nueva casa, cierro la puerta esperando respuesta alguna y al no recibirla me resigno a darme la vuelta y enfrentarlo.- ¿Te cortaron la lengua acaso?-
-¿Porque te fuiste de casa?- me pregunto sin ningún rodeo, tenia que decir la verdad a medias nunca iba admitir que queria ser solo yo la mujer que mirará y tuviera en su poder.
-No...-mierda sus ojos estan mirandome fijamente-  no queria ser una carga, trabajas todo el día y siento que soy una molestia para Polly aunque se que no es así, de verdad agradezco que me hayas invitado a estar en tu casa, pero tengo la oportunidad de ver y probar ser totalmente independiente,  con el hecho de que no te conte fue por miedo... a que pienses que no te valoro-  paro de hablar y doy una gran bocanada de aire ya que todo eso lo habia dicho sin respirar, despues de recuperarme, busco algun gesto alguna respuesta.
-Bien respeto eso Meg y lo sabes, pero hubiera agradecido una advertencia de que te ibas a mudar para no llegar y encontrarme con tu cuarto vacio-  asiento entendiedo su punto ,saca de su bolsillo  un cigarrillo poniendolo en sus labios y con la otra mano busca su encendedor.
-¿Que fue lo que paso?-digo señalando su rostro.
-Gajes del oficio- sonríe de lado, me doy vuelta observando mis valijas y voy en dirección de una en específico, deslizo el cierre, para luego sacar el botiquín de primeros auxilios- No lo necesito- advierte
-¿Quien te pregunto?- lo retó- al fin y al cabo lo voy a hacer igual- me acerco humedeciendo una gaza con algo de alcohol, me siento en la mesita ratona justo al frente de el, para luego con mi mano tomar su menton y suavamente apoyar dicha gaza, puedo notar como frunce sus cejas pero no se aleja, lo observo lentamente aprovechando que lo tengo tan cerca, despues de unas cuantas gazas y alcohol, me levanto para poder tirar las cosas.
-Gracias... siempre estas en todo.- le sonrió.
-Gajes del oficio...-Susurró y me atrevo a preguntar-¿Sos contador?- el asiente-¿Estafaste a alguien?- veo como su cuerpo deja el sillon, apoyandose en la entrada de la cocina.
-La empresa en la que trabajo no solo es una empresa, soy parte de algo llamado Peaky blinders-
-¿La mafia?- achino mis ojos.
-Algo asi- se ríe nuevamente- en un principio solo estaba a cargo de las cosas legales, pero con el pasar del tiempo poco a poco me empecé a involucrar con lo... ilegal, el hecho de ser un Gray en esta ciudad tiene ventajas y a su vez no, ya que cada mafia que sepa quien soy puede querer usarme para atacar a los Shelby- esta confesión me dejo boca abierta.
-Wow...- pienso bien que decir ya que no quiero provocarlo en ningun sentido, ya que el eligió  estar en esto y no soy nadie para juzgarlo- ¿Sos feliz?- porque dije eso, no tengo remedio.
- Si lo soy, me gusta mi trabajo y intento alejarme de muchas cosas, pero siempre esas cosas te alcanzan y te absorben- se acerca un poco más a mi- el verte me recordó muchas cosas, no quiero presionarte a que me ames igual de como lo hago yo- escucharon eso?? No es el tren, es mi corazon que va lograr salirse de mi pecho.
-Que forma más rara de amar...- reprochó
-Lo se... creo que el hecho de mantenerme alejado de mis sentimientos por un tiempo lograron apagarse, pero con vos... - suspira, pasando sus manos por su pelo haciendolo ver absolutamente sexy - Sos fuego y mi maldito corazón se esta descongelando-  su tono es casi de enojo.
- Que se descongele, estoy acá siempre te amé y eso nunca fue una duda, mis enojos son porque te amo y una parte de mi sabe que el irse de esa casa fue para no caer en esto- tomó su cara con ambas manos haciendo que me vea a los ojos, el pone sus manos en mi cintura, siento su respiracion en mi cara- Necesito que estes dispuesto a que te derrita... como yo estoy dispuesta a entregarte cada parte de mi ser hasta que me consumas- siento que mis ojos empiezan a cristalizarse, intento correrme para que el no me vea vulnerable, el me acerca más a el y me besa, uno suave y dulce sin apuros, siento que el tiempo se detiene, se separa lentamente y camina hacia la puerta.
-Prometo... prometo darte todo, necesito arreglar algunas cosas y solo te pido que me esperes- abre la puerta- ¿Me esperas?- más que pregunto fue una suplica.
-Si...- y veo como desaparece- toda la vida susurro.























PD:Gracias por la paciencia!!!! Prometo actualizar la semana que viene!!

Dulce maldadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora