En una noche fría y lluviosa, la oficina de Lena Luthor estaba sumida en una frenética actividad. El trabajo demandante y los plazos inminentes mantenían a todos los empleados ocupados, incluida Lena, quien se encontraba en su despacho rodeada de montañas de papeles y una interminable lista de tareas por completar.
El estrés y la presión se habían apoderado de Lena, quien buscaba una forma de escapar de la realidad que la agobiaba. En un intento por encontrar consuelo, una botella de whisky que estaba sobre su escritorio llamó su atención. Sin pensarlo dos veces, Lena abrió la botella y se sirvió un trago. La sensación cálida y embriagadora del alcohol recorrió su cuerpo, proporcionándole un breve alivio a su agotamiento emocional.
Sin embargo, un trago no fue suficiente. La botella pasó de mano en mano, y cada vez que Lena vaciaba su vaso, alguien se encargaba de llenarlo nuevamente. La noche avanzaba rápidamente y Lena perdió la noción del tiempo y la cantidad de alcohol que había consumido. Las risas y las conversaciones animadas llenaban el aire, mientras la oficina se convertía en un remolino de caos y desinhibición.
En medio de la confusión y la embriaguez, Lena decidió que era hora de irse a casa. Con pasos tambaleantes, se dirigió hacia la salida, con la esperanza de que nadie notara su estado. Afortunadamente, la mayoría de los empleados estaban tan absortos en sus propias ocupaciones que no prestaron atención a su salida.
El guardia de seguridad, un hombre de semblante serio pero amable, fue el único testigo de la partida de Lena. Con una mirada de preocupación en sus ojos, le deseó una buena noche y le recordó que tuviera cuidado en su camino a casa. Lena asintió débilmente, sin darse cuenta de la genuina preocupación que reflejaba el rostro del guardia.
La lluvia seguía cayendo implacablemente mientras Lena salía a la oscuridad de la noche. Buscó su coche en el estacionamiento, pero sus manos temblorosas dificultaban la tarea de encontrar las llaves en su bolso. Finalmente, con un suspiro de alivio, encontró las llaves y subió a su coche.
El motor ronroneó suavemente mientras Lena se adentraba en el tráfico nocturno. La lluvia golpeaba el parabrisas, creando un ritmo hipnótico que parecía acunar sus pensamientos. La visibilidad era limitada, pero Lena, en su estado de embriaguez, no se dio cuenta de los peligros que acechaban en la carretera.
En medio de la lluvia torrencial, Lena divisó una figura borrosa corriendo desesperadamente a lo largo de la acera. Era una joven, empapada y temblando de frío, buscando refugio en medio de la tormenta. Lena, incapaz de reaccionar a tiempo debido a su estado alterado, chocó contra la joven con un estruendo ensordecedor.
El mundo pareció detenerse por un instante. El sonido del impacto quedó eclipsado por el eco de su conciencia y el latido acelerado de su corazón. Lena salió tambaleándose de su coche y corrió hacia la joven, que yacía en el suelo, herida y asustada. Las lágrimas se mezclaban con la lluvia en su rostro mientras intentaba disculparse y pedir ayuda.
La noche que comenzó como una noche ocupada de trabajo se había convertido en una tragedia personal para Lena. En medio de la confusión y el miedo, la realidad de sus acciones y el daño que había causado se hicieron evidentes. La embriaguez y la falta de juicio la habían llevado a un punto de no retorno.
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Entre copas y consecuencias.
Fanfiction"Entre Copas y Consecuencias: La Historia de un amor" Kara, una joven en busca de sus sueños, decide dejar atrás su vida en su ciudad natal y se muda a una nueva ciudad llena de oportunidades. Por otro lado, Lena lleva una vida aparentemente normal...
