La alarma sonó y esa era su señal.
Organizo su cama y comenzó con su ritual, su madre siempre decía que arreglarse y mimarse era una forma de autocuidado, ella era una mujer espectacular, siempre vestía ropa elegante, joyas hermosas, un maquillaje elaborado y se perfumaba con olores lujosos.
Muchos pensaban que era exagerado pero Tory siempre pensó que era asombro el como ella ponía cada detalle en su persona y lucia como una mujer que podía poner el mundo a sus pies, incluso hasta en sus últimos días hacia que las enfermeras le acercaran sus joyas para ponérselas todas las mañanas.
Para Tory era algo especial ese momento de la mañana en el que podía poner cada detalle en su lugar.
Su alarma volvió a sonar indicando que ya tenia que ir al apartamento de los Barnes, tarea que era sencilla teniendo en cuenta que era los únicos dos apartamentos del pasillo, puso su huella en el sensor y la puerta se abrió, se sentía raro estar invadiendo el espacio personal de una persona que no conocía a fondo, pero debía hacerlo, su misión era prepara el desayuno junto el almuerzo que Becca llevaría a la escuela, también cerciorarse de que su mochila y ropa este en perfecto estado, tenga todo lo necesario para el día.
Se puso manos a la obra, cargo la cafetera y preparo todo con gran esmero, cocinar era una de las cosas favoritas de Torelaine y algo en lo cual al igual que combinar su ropa, ponía mucho esmero.
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El olor a comida y café fue lo que despertó a Bucky, miro su reloj y aún faltaban 15 minutos para que su alarma sonara, se levantó de la cama guiado por el delicioso aroma, cuando enfoco su vista ahí estaba la niñera.
Lucia radiante y organizada, se movía con precisión y extrañamente le recordó a una de esas princesas que Becca solía mirar cuando era mas pequeñas, sonrisa radiante, delicada y cautivante.
-Oh, buenos días, señor Barnes, lamento despertarlo, hice café ¿quiere? —su voz lo saco de su ensoñación, debía verse como un psicópata a mitad del pasillo paralizado y mirándola fijamente.
-Buenos días Torelaine, si por favor, gracias- La niñera se giró hacia la cafetera y Bucky utilizo todo de si para no mirar su espalda, Torelaine ciertamente era hermosa, caderas anchas, cintura pequeña y una postura delicada....
Pero mientras Tory servía el café rezaba mentalmente para no caer o derramar el café, no sabía que versión la hacia temblar más, si el "señor Barnes papá amoroso" o la versión "señor Barnes recién levantado de la cama" ambos eran una fantasía, tomo la taza y la puso en frente al hombre, él se quedó mirándola más de cerca.
-¿Siempre usas perlas?- Torelaine se llevó la mano a su cuello, Bucky quería golpearse, en realidad lo había pensado pero en su lugar lo había dicho fuerte y claro- No, no me mal entiendas, son hermosas solo que no pensé que aún se siguieran usando.
Tory suspiro con alivio.
-Bueno a veces se utilizan pero ya no están mucho de moda aunque, primero fueron de mi abuela Meredith y después de mi mamá, ahora las porto con orgullo yo-la chica sonaba muy orgullosa de su herencia familiar lo cual hizo sonreír a Bucky.
-Bueno, siempre he pensado que una mujer hermosa porta perlas brillantes con orgullo- Las mejillas de Tory se pusieron rojas pero antes de que pudiera hacer un comentario una voz llego desde el fondo del pasillo.
-¿Cómo es que no puedo desactivar la alarma?, Peter me ayudo a eliminarla- una enojada Becca se acercaba en pijama de ositos cariñositos a la barra de cocina, a penas vio a Tory hizo una mueca.
-Oh vaya, si eres real- antes de que Bucky pudiera regañarla Tory soltó una carcajada.
-Exacto no fui un mal sueño, pero descuida yo también tuve sueños de una niña ahorcándome con una almohada- Bucky quedo con la boca abierta, al parecer la muñeca tenia carácter.
-Buena jugada no lo vi venir- Becca frunció el ceño.
-Novata- la niña abrió la boca indignada, Torelaine sonrió y se dirigió a la estufa – Así que hice Waffles Belgas con frutas, huevos y tocino.
-¿Qué diferencia tienen lo Waffles Belgas a los normales?- Becca miraba escépticamente su plato mientras que Bucky estaba atacando la comida en el suyo, era el mejor maldito desayuno que había tenido en un buen tiempo.
Becca miro a su padre, probo los suyo y sus ojos se abrieron.
-¡SON DELICIOSOS!- la niñera sonrió con autosuficiencia.
-Son extremadamente deliciosos- Bucky dejo escapar un gemido y Tory sintió un escalofrío por toda la espalda.
-¿Quiere mas señor Barnes?- que en realidad lo que Tory quería decir era " Señor Barnes, me podría dejar escucharlo gemir otra vez ¿por favor?"
-Por favor- inmediatamente coloco más Waffles en el plato del hombre pero antes de que sus oídos pudieran ser bendecidos Becca ya estaba lista, Tory miro la hora y se quitó el delantal.
-Vendré luego a organizar la cocina.
-No te preocupes yo me encargo- El hombre le regalo una radiante sonrisa, se levanto de la mesa y se agacho a la altura de la niña.
-Te amo huracán, pórtate bien- la niña sonrió y ambos se abrazaron, Tory miro la escena con ternura infinita.
Ambas emprendieron marcha, pero antes de que Tory pudiera cerrar la puerta Bucky la tomo de la muñeca y le susurro al oído.
-Acompáñala hasta la puerta y vigila que entre así no va a escapar, el rastreador está conectado a tu teléfono, suerte- en otra circunstancia estaría temblando por la cercanía y los susurros del hombre, pero temía más por que probablemente Becca podría escapársele.
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Los primero cinco minutos del viaje fueron silenciosos, pero obviamente Becca no toleraba la calma.
-Buen truco- Tory la miro- Vestirte como una Barbie y hacerle el desayuno a papá.
Torelaine analizo la situación, en realidad las instrucciones decían que le hiciera el desayuno a Becca pero sintió muy descortés no darle al Señor Barnes, sin embargo que el disfrutara del desayuno fue ganancia.
-Lo siento Sherlock, pero no acertaste en nada, lamento informarte que 1. Gracias por decir que me visto como una Barbie, pero así me visto yo y 2. En la hoja decía que tengo que hacer tu desayuno, tu papá estaba ahí hubiera sido descortés no darle un poco.
Becca la siguió mirando y analizándola, Tory suspiro, entendía a Becca, toda su infancia fue igual; muchas mujeres perseguían a su papá (mas que todo por el dinero) y cada una fue peor que la anterior.
-Oye Beck no estoy intentando conquistar a tu papá- (aunque eso sería una bendición), pensó Tory-, ni tampoco estoy actuando falsamente, tampoco pretendo ser la madrastra malvada que te enviara a un internado al otro lado del mar- Beck la miro con sorpresa.
- ¿Cómo supiste que...?
- ¿Qué estabas pensando en eso? - la niña asintió- bueno por que me paso, las cazafortunas de Manhattan son de lo peor y por qué se cómo se siente no te haría eso.
Tory la miro seriamente y extendió su dedo meñique enfrente de ella.
-Promételo.
Tory miro el dedo de la niña, vamos ¿Qué podía perder? No es como si el señor Barnes aka maldito sueño húmedo se fuera a fijar en ella.
Y así juntando sus dedos acaba de hacer un pacto con Rebecca, que de hecho era lo mas parecido a acabar de vender su alma.
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Nota: Wooo enserio muchas gracias por todo el amor que le han dado a The Nanny, me hace muy muy feliz que les este gustando, enserio gracias por leer <3
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The Nanny- James Bucky Barnes
Fiksi PenggemarRebecca Barnes odia a las niñeras, de hecho tiene un récord haciéndolas huir pero todo cambia cuando Torelaine llega a la vida. Torelaine le demuestra que un poco de amor puede cambiarlo todo, incluso puede romper accidentalmente todos los muros q...