Bucky se acercó lentamente a Tory, el atardecer se estaba poniendo mientras ella lo contemplaba, la vista era hermosa y hacían ver a la niñera angelical.
Ella sintió una presencial en su espalda y se giró, de la nada no pudo recordar porque estaba triste, ahí estaba el señor Barnes con un traje negro de combate que podría hacer derretir a cualquiera en sano juicio.
-Oh, señor Barnes, lo siento, pero le juro que desde aquí estoy vigilando a Becca, solo necesitaba un poco de aire- el sonrió y por primera vez en la tarde Tory se sintió mejor.
-Oh, créeme nunca juzgaría tu trabajo, llevas aquí casi un mes- ambos sonrieron- Beck me conto lo que paso, espero que no te moleste.
-No, para nada, lamento si moleste a Beck, Katherine suele ser molesta.
-¿No te llevas bien con ella?- Bucky esperaba no estar yendo demasiado lejos al hacer preguntas tan personales pero era difícil ver a Tory triste.
-Desde que nos conocemos me odia...
Ambos se quedaron en silencio contemplando el cielo, Tory tenia un nudo gigante en su pecho, nudo que Katherine con su presencia siempre templaba.
-Sabe señor Barnes la razón por que entiendo a Becca es por que me veo reflejada en ella, yo también era una pesadilla para mis niñeras, pero cuando Katherine llego a mi vida me envió lejos, me alejo de mi papá y odiaba que me pareciera tanto a mamá, por eso me hizo la vida imposible desde el día uno.
A Bucky ya le desagradaba Katherine aka Cruella, no podía imaginar a alguien haciéndole la vida imposible a alguien como Tory y menos por razones tan estúpidas.
-La vida no suele ser justa, pero después de tanto dolor y golpes sueles obtener una recompensa mayor al dolor del pasado- Bucky inmediatamente miro a la niña que estaba sentada concentrada en sus deberes.
Cada vez que Tory veía al señor Barnes y a Becca interactuando, se preguntaba si alguna vez su padre la amo de esa forma, era imposible saber la respuesta pero la interacción de ellos dos le recordaba mucho a la relación que solía tener con su madre.
-Eres una persona maravillosa Tory, no dejes que personas como ella te hagan creer lo contrario.
Tory sonrió, su sonrisa era cálida y cargada de una ternura infinita, Bucky se juró que haría cualquier cosa por mantener esa sonrisa.
-Muchas gracias, señor Barnes, enserio se lo agradezco.
-Bueno que te parece si vamos a dentro Becca se ha preocupado por ti- ella se paró en seco.
-¿Qué ella, que?- Bucky sonrió ante la sorpresa de la niñera.
-A mí también me sorprendió.
Cuando Beck levanto la mirada, su papá lo había logrado, traía a Tory y otra vez estaba sonriendo, él era su héroe favorito no había cosa que él no pudiera hacer.
Se acerco lentamente a los dos adultos.
-Oye Tory, sabes seria genial si hiciéramos cupcakes para la venta de pasteles de la escuela- Tory miro acusadoramente a la niña.
-Pero dijiste que primero estarías muerta antes que ayudar en la venta de pasteles.
-Ya sabes cambie de decisión, así como tu cambiaste tu fondo de pantalla de perritos por una foto de Tom Hardy sin...-Tory alarmadamente tapo la boca de Becca al ver como el señor Barnes levantaba una ceja.
- ¡No se diga más a hornear!
Bucky estaba sentado en la barra de la cocina comunitaria revisando el informe de la misión mientras veía como Tory y Becca horneaban los pastelitos, Becca había acertado, cocinar era algo ponía muy feliz a Tory.
Pusieron los pastelitos en la rejilla para que se enfriaran mientras que Becca fue por sus lápices y marcadores para hacer el letrero.
Bucky olio los cupcakes, se le hizo agua la boca, olían asombroso.
-Enserio tengo que hacerlo, ¿Dónde aprendiste a cocinar? - Tory le sonrió mientras sacudía el mesón.
-Cuando estaba en el internado trataba de esconderme de la profesora Brochaird y un día resulte en la cocina, Madame Grettell se apiado de mí, me hacía deliciosos postres y me dejo quedarme en la cocina, comencé a frecuentar ese lugar todos los días y ella me enseño, es una cocinera asombrosa.
Hasta Madame Grettell se había enamorado de ella pensó Bucky, antes de que pudiera preguntar algo más Becca llego con su (gigante, brillante y muy rosa) estuche de lápices, cortesía de Tory.
-De acuerdo como son cupcakes de cookies and cream, necesitamos hacer muchas galletas y un come galletas gigantes.
Beck se puso manos a la obra, Bucky era su asistente (le pasaba los materiales que Becca le ordenaba) y Tory estaba decorando cada pastel con un come galletas cuidadosamente elaborado.
Steve observo la escena desde la entrada y sonrió, ver a su mejor amigo feliz y en paz, era algo que le creaba una paz y felicidad dentro de su pecho.
Se acerco lentamente a la barra y como siempre Beck fue la primera en notarlo.
-¡Tio Steve!- Becca soltó sus marcadore y corrió hasta el hombre, tomo su mano y lo acerco a la cocina.
Beck tomo uno de los pastelitos y lo puso en la boca del super soldado mientras este tomaba asiento al lado de Bucky.
Steve abrió los ojos con sorpresa.
-Beck esto esta increíble- la niña le regalo una sonrisa gigante.
-Los hicimos con Tory- se acercó al oído de su padrino- pero aquí entre nosotros, yo fui quien hizo la mayor parte, ella solo estaba de mandona- el hombre sonrió mientras devoraba el pastelito
Tory continúo decorando los pastelitos mientras Becca coloreaba su come galletas, Steve se movió incomodo en la silla y miro a la niñera.
-Tory tu eres una mujer....
-Vaya Steve que observador eres- Bucky lo miro burlonamente mientras que Tory se congelo con la manga pastelera.
-Si capitán Rogers la ultima vez que lo comprobé seguía siendo mujer- Steve se puso rojo y golpeo a Bucky en el brazo.
-Me refiero a que eres mujer y entiendes muchas cosas de chicas.
-Ahhhh eso, si creo que si ¿Qué necesita saber capitán Rogers?
-¿A las mujeres les molesta que les den flores?- Becca soltó sus marcadores, Tory dejo de decorar los pasteles y Bucky miro perplejo a su amigo.
"Si el capitán Rogers tenía problemas en el amor, que le esperaba a los otros seres mortales" pensó Tory.
-Bueno...- De repente Bucky presto demasiada atención a la niñera, como si fuera a explicarle un plan de acción que podía salvarle la vida- es un gesto muy dulce, pero a veces es muy raro porque ya casi ningún hombre lo hace, de hecho hacen esa sucia trapa de hacerte pagar toda la cena a ti sin preguntar-Bucky frunció el ceño.
-¿Qué hacen, que?- Tory se limpio las manos en el delantal y Becca supo que esa era la señal de una de las historias de Tory.
-Una vez mi abuela para navidad me regalo la inscripción aun club de solteros, el primer hombre me dijo la típica "Oh lo siento deje mi billetera ¿podrías pagar?" la segunda pensé que era una coincidencia, pero después note que era un truco.
-¿Cuántas citas te tomo entenderlo?- Becca miraba a la niñera sin dar crédito de que ella fuera tan tonta para caer varias veces en el truco.
Tory miro apenada la barra.
-Cuatro- si no fuera por la super audición de los soldados, no lo hubieran escuchado.
-Jummm, cuando crezca ya se que le tengo que pedir consejos a la tía Nat- Bucky miro muy seriamente a su hija.
-Cuando crezcas te encerrare en un buque en Siberia hasta que cumplas 40.
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The Nanny- James Bucky Barnes
FanfictionRebecca Barnes odia a las niñeras, de hecho tiene un récord haciéndolas huir pero todo cambia cuando Torelaine llega a la vida. Torelaine le demuestra que un poco de amor puede cambiarlo todo, incluso puede romper accidentalmente todos los muros q...