Capítulo 30: Cita

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Taehyung estaba con Jungkook en el patio cuando se enteraron de la noticia. No recibieron muchos detalles, solo sabían que Andrew y su madre habían sido detenidos.

Ahora estaban en la habitación hablando mejor las cosas en privado.

—Amor, ¿te sientes bien?— pregunta Taehyung yendo a su lado y lo abraza de la cintura con un brazo. Acaricia esta sonriendo leve en forma de apoyo. —Si quieres llorar, solo hazlo.— dice al ver sus ojos llorosos y como mordía su labio inferior intentando no llorar.

Jungkook al escucharlo solamente se apoya en su hombro comenzando a sollozar. Seguía sin entender por qué su madre lo odiaba tanto, ahora su hermano también lo odiaba solamente por nacer omega. Él no había decidido nacer así, hasta hubiera preferido nacer beta.

—Quiero que sepas que tú no tienes nada que ver en esto, ¿sí? No te culpes por los pensamiento retrógradas de tu madre.— hablaba mientras acariciaba su espalda para calmar su llanto. —Tú no decidiste nacer así, tampoco hay algo malo de eso. eres un omega muy hermoso y nadie puede negarlo. Ahora vas a ser mi esposo y vivirás feliz con todas las comodidades que mereces, te amo.— besa su cabeza.

—Yo también te amo, Tae.— dice con la voz un poco entre cortada por su llanto, sonríe mirándolo para después darle un beso. —Tus palabras realmente me ayudan mucho, gracias.— vuelve a darle un pequeño piquito.

—Solo te estoy diciendo al verdad, amor. Tú te mereces el mundo entero y yo te lo voy a dar.— sonríe mostrando esa sonrisa cuadrada que tanto ama Jungkook.

Jungkook se levanta mientras limpia sus lágrimas secas que quedaron en sus mejillas. Voltea hacia Taehyung y estira su mano para que el contrario tome esta.

—Vamos al pueblo, quiero comer contigo.— dice el omega.

—Bien, vamos entonces.— sonríe tomando la mano del omega.

Ambos salen de la habitación tomados de la mano dirigiéndose a la salida del palacio. Salieron con ellos unos dos guardias por protección de ambos, todo había acabado en el reino del norte y no había más peligro de espías, pero igual no podían salir tan desprotegidos.

Estaban en sus caballos, el de Taehyung era más grande y totalmente negro mientras que el de Jungkook era un poco más pequeño, pero totalmente blanco. Los pelajes de ambos eran opuestos al color de su piel haciendo un bonito contraste cuando estaban juntos.

Mientras iban paseando algunos ciudadanos se le acercaban a Jungkook para brindarle regalos de sus tiendas, otros se acercaban a Taehyung con la misma intención. Jungkook al no poder cargar con tantos regalos hace que los guardias le ayuden con algunos, quedándose él con tres regalos en sus manos. Después de minutos Taehyung señala un restaurante.

—Amor, ¿quieres ir allá? Es uno de los mejores restaurantes por aquí, tenemos que probar su comida a ver qué tan buena es.—

Ante las palabras de su alfa le entra curiosidad así que solamente asiente y ambos dejan los caballos con los guardias, dentro del restaurante no habría problemas de ser atacados, aparte querían pasar tiempo a solas sin tener dos guardias a su lado cada momento.

—¿Qué vas a pedir?— mira a su omega.

—Mmm...— mira unos segundos el menú buscando algún plato que le llamara la atención. —Este me gusta, se ve delicioso.— señala el plato numero 25.

—Entonces yo quiero el plato numero 12, ya que vas a probar platos nuevos, yo también lo voy a hacer.—

Ambos ríen para después pedir sus platos a un mesero que se notaba nervioso, por la presencia de su propio rey y la belleza de omega que tiene como esposo. Algo que aclarar es que los ciudadanos no sabían que se habían divorciado, todos pensaban que habían secuestrado al omega y no que este había escapado. Ahora la boda sería más informal, solo serían invitados las personas más intimas de cada uno y los ciudadanos podían entrar a la gran iglesia, el resto podía esperar al desfile para ver a la pareja recién casada.

Príncipe ConcubinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora