- estás bien pequeña? - me preguntó la hermosa mujer, la cuál me tomé el tiempo de detallar antes de morir.
( ˘ ³˘)♥( ˘ ³˘)♥( ˘ ³˘)♥
Pudo divisar la belleza de la mujer en esos segu dos antes de cerrar los ojos. Cabello rubio que apenas y le llegaba por los hombros que enmarcaban el hermoso y perfilado rostro con la piel ta pálida como la de un muerto sin pinceladas rosas, ni rojas, solo pálido blanco, ojos ¿Rojos? Sip, ahora sí estaba delirando. La perdida de sangre la estaba afectando seriamente.
—Gelda ¿Dónde te metiste?- se escuchó una voz femenina suave y amable.
—Arion, bébé aquí estoy, mi amor - respondió casi de inmediato la rubia. La rojiza se deshizo llorando mientras mentalmente pedía que se fuera. La mujer intentó quitarle las raíces solo logrando que la chica llorará un poco más fuerte por el dolor.
—uf... Se ensañaron contigo.- murmuró molesta y soltando las raíces.
-¿Geli? - susurro asomándose la mujer más bella que había visto en toda su corta vida, tenía el pelo negro que colgaba a los lados acariciando sus mejillas sonrosadas y su hombros, los ojos de un índigo tan profundo y oscuros que casi pasaban a lavanda, la piel más blanca y pura que había vislumbrado por qué a pesar de ser pálida su piel se veía brillante y con vida y muy hermosa.
- ¡querida! Ayudame no puedo quitarla sin lastimarla Arion - soltó abrumada Gelda y la mencionada rodó los ojos.
- ¿quién la manda a correr en el bosque en ropa interior? Como mínimo, al parecer creyó regresar entera. Pst ilusa - se burló dándole la espalda. La rubia muy molesta la llamó.
- ¡Ari! ¿Que no vez que ofende? - le reportó la salvadora con los labios contraídos en furia.
—preguntame si me interesa, querida mía.- rodando los ojos azules con fastidio mientras se ponía de cuclillas al lado de las piernas atrapadas de la chica. Sintió un dolor horrible pero nadie se inmutó además de la rubia. Miró sus piernas muy lentamente y se arrepintió, puesto que las raíces salían solasde sus pies sin siquiera ser tocadas mientras la pelinegra movía sus manos alrededor como si solo un gato pasará por ahí. Con naturalidad.
Cuando quiso mover sus pies para escapar, no pudo moverse y el pánico se apoderó de su débil cuerpo. No se podía mover del cuello para abajo, no sentía sus pies y había perdido la facultad de.hablar.—¿Se pude saber que haces?- preguntó con molestia la tal Arion a Gelda. Esta última la fulminó con la mirada.
—pues intento levantarla ¿Que no vez? ¿O acaso pensabas dejarla aquí Ari? _ preguntó indignada, los labios de la mujer de pelo negro se torcieron en desconcierto.
—claro.- contestó obvia y Gelda le disparó con la mirada con la mirada—que no ¿Cómo crees?- termino, para luego cargarla bruscamente haciendo que le duela todo más de lo que le dolía.
_ con cuidado amor, harás que el veneno se riegue más rápido por su cuerpo _ pidió Gelda suavemente.
¿Veneno…?
—no le pasará nada, es humana _-le dijo molesta a su compañera quién torció el gesto sin creerle.
—Pero si está toda hinchada y roja es más, parece calabaza ¿Tu crees que esté bien?- la preocupación en su voz era notable.
—sin dudas- fue lo último que escuchó antes de darle la bienvenidos a la inconsciencia.
Gelda en multimédia.

ESTÁS LEYENDO
La Manada Élite.
WerewolfEsta es la primera parte de la saga (Traición con razón) -y así, la princesa buena...- hace una pausa. -muere sin poder evitarlo, la bruja mala gana, el príncipe muere devastado, el reino queda echo trizas y la mala se siente sola al darse cuenta q...