Capítulo 12. "Centaurus"

58 9 3
                                        

Buenos día-as. Estoy buscando una pacie-ente que fue ingresada esta ma-añana. Ella es rubia, ojos ve-erdes, es así de alt...

—¿Josie? ¿Qué estás haciendo aquí? —su delicada voz reconfortó mi corazón

Caminé hacia ella y la abracé muy fuerte. No quería soltarla, no quería que nunca me abandonara.

—Josie no pued... —me dijo casi asfixiada

—Oh, lo siento de verdad. —La solté. —Estoy muy feliz de verte bien y no pude evitarlo.

Ella sonrió delicadamente.

—Pero, ¿Qué haces aquí? —me dijo

—Bueno, fui a buscarte a tu casa porque quería hablar contigo y tu vecina me dijo que tuviste una recaída, así que me asusté muchísimo y vine corriendo.

Ella empezó a reírse mucho.

—Lo siento por hacerte preocupar, Josie —me dijo —No tuve una recaída, solo es un chequeo regular. Quizá la señora Flor pensó eso porque mis padres y yo salimos corriendo ya que íbamos a llegar tarde.

—Oh por Dios, qué malentendido tan grande. —Suspiré. —Aun así, me alegra que te encuentres bien.

—Gracias, de verdad. Entonces dime, ¿de qué querías hablarme?

—Eso puede esperar, no te preocupes. —Me puse nerviosa.

—Josie, viniste corriendo hasta aquí. No hagas como si no fuese importante —me dijo con una mirada fulminante

—Si me miras así no me queda de otra. —Suspiré. —Por favor, sa-algamos e-esta no-oche —le dije

—Ok, acepto. Veámonos en la banca de siempre a las 7pm. —Se veía muy feliz.

—¡Te ve-eré ahí!

Salí del hospital y aunque estaba nerviosa no podía dejar de sonreír. Me sentí igual de plena como cuando miro las constelaciones. Abby no es una constelación, pero para mí es la estrella más hermosa. 

PúlsaresDonde viven las historias. Descúbrelo ahora